El antropólogo Francisco Javier González saca a la luz los huertos mineros como “patrimonio ausente” de la Cuenca de Huelva

A través de su tesis doctoral, este riotinteño ha desvelado la importancia etnohistórica de estos espacios en localidades como Minas de Riotinto, El Campillo o Nerva, poniendo de manifiesto que fueron recursos sostenibles para su población frente la actividad minera que se desarrolló en la zona. Por este motivo, González apuesta por su recuperación como un modo de vida ecológico y sostenible.

Esta tesis doctoral descubre los huertos mineros, una parte del patrimonio de la Cuenca que ha permanecido oculta. / Foto: Francisco Javier González.
Esta tesis doctoral descubre los huertos mineros, una parte del patrimonio de la Cuenca que ha permanecido oculta. / Foto: Francisco Javier González.

Mari Paz Díaz. La realización de tesis doctorales en el marco de la Universidad de Huelva está permitiendo aflorar aspectos de la provincia onubense desconocidos en muchos casos, pero de gran relevancia en diferentes ámbitos, ya sea la economía, sociedad o historia, entre otros muchos. Una institución académica en la que el pasado mes de febrero tuvimos la oportunidad de descubrir una parte del patrimonio de la Cuenca Minera de Huelva un tanto oculto. Nos referimos a los huertos mineros, una interesante iniciativa que ha estudiado el antropólogo Francisco Javier González Herrero (Minas de Riotinto, 1979) en su tesis doctoral titulada ‘Patrimonio Etnológico y Desigualdad Social. Los huertos del entorno minero de Riotinto’, dirigida por Celeste Jiménez de Madariaga en el marco del Máster en Patrimonio Histórico y Natural de la Onubense.

Francisco Javier González Herrero es antropólogo y trabajador social.
Francisco Javier González Herrero es antropólogo y trabajador social.

Licenciado en Antropología Social y Cultural por la UNED y Diplomado en Trabajo Social por la UHU, este riotinteño cuenta con una amplia formación y experiencia investigadora, que le ha llevado a desarrollar cursos centrados en temas como la inmigración. A nivel profesional, González Herrero ha sido profesor sustituto interino en la Universidad de Huelva y ha trabajado en proyectos de índole social, como ha sucedido en la Cooperativa Andaluza Desatando Ideas o en el Centro de Interpretación Etnológico ‘Matilde Gallardo’, entidad que gestiona desde 2012 hasta la actualidad. Actividades que ha completado ahora con el doctorado, cuya investigación ha querido dar a conocer en HBN

Gestiona el Centro de Interpretación Etnológico 'Matilde Gallardo'. / Foto: andalucia.org
Gestiona el Centro de Interpretación Etnológico ‘Matilde Gallardo’. / Foto: andalucia.org

-Francisco Javier, acabas de presentar tu tesis doctoral. ¿Por qué elegiste este tema sobre los huertos en el entorno minero de Riotinto?
-Porque, desde la perspectiva patrimonial, representan, en gran medida, la diversidad cultural de la comarca por lo que tradicionalmente han sido en cuanto a condensadores de procesos: tanto de carácter cultural, por los modos de conocimiento que en ellos se han llevado a cabo; como social, por las características socio demográficas de las personas que hacían uso de ellos; o, incluso, político-económico, por estar insertos en la dinámica de la política empresarial de una de las grandes de la minería, cuestión que nos lleva a otra de las razones de elección del tema: la ecología. No olvidemos que estos huertos estaban en un lugar medioambientalmente devastado. Todas estas razones, y algunas otras más, hacen que en el momento de la elección del tema de estudio me viera ante la necesidad de conocer qué papel podían haber jugado esos huertos en la historia de la comarca en particular, y de la minería en general, desde una perspectiva de interacción entre tradición y modernidad. Y, sobre todo, por qué  ha devenido en el presente a ser considerado como un patrimonio ausente.   


La tesis ha sacado a la luz la historia de los huertos mineros y sus gentes. / Foto: andalucia.org
La tesis ha sacado a la luz la historia de los huertos mineros y sus gentes. / Foto: andalucia.org

-En concreto, ¿cuál ha sido el objeto de estudio de la tesis?
-Los huertos del entorno minero de Riotinto como caso de estudio que pone en relación a la comunidad minera, la cultura popular, sus expresiones en la realidad patrimonial presente, la reproducción de marcadores identitarios que destierran al espacio de lo inexistente aquellas creaciones que no forman parte de la visión elitecéntrica, eurocéntrica y neocolonial de los bienes culturales. De este modo, la etnografía realizada viene a mostrar una realidad sociocultural hasta hoy desestimada, centrada en el modo de vida de la comunidad que hacía uso de estos huertos, aspecto que nos conecta con otros temas centrales de la investigación, como han sido conocer los espacios de intersección de estos huertos, sus gentes y la compañía, manifiestos en el pasado en distintas formas de desigualdad social y expresados en el presente en un modelo de reproducción ideológica asentado en el orden simbólico que representa lo patrimonial en todas sus dimensiones.

Padre Tío Luis, una de las personas recogidas en su tesis. / Foto: Francisco Javier González.
Padre Tío Luis, una de las personas recogidas en su tesis. / Foto: Francisco Javier González.

-¿Cuáles son las principales conclusiones de la investigación?
-Algunas de las aportaciones de la investigación han sido el desvelar la importancia etnohistórica de los huertos del entorno minero de Riotinto, vislumbrar las tendencias culturales y patrimoniales en contextos presentes o despertar nuevas lecturas sobre la realidad patrimonial de la zona de Riotinto, El Campillo y Nerva, extrapolable también a contextos similares. Así mismo, la investigación ha realizado una revelación, que es un aspecto sobre el que vengo trabajando actualmente, como es el desarrollo del concepto de “patrimonio ausente”.  


-¿Qué papel tienen los huertos en la Cuenca Minera de Huelva?
-Los huertos son lo opuesto a la minería. Ambos son recursos, pero con características, no sólo diferentes, sino antagónicas. Una es industrial, insostenible, excluyente y prepotente, mientras que, los otros, son tradicionales, sostenibles, inclusivos y sometidos. Sin embargo, lo significativo es que estos estuvieron histórica y sutilmente vinculados a aquella. Hoy, en nuestro presente, esta ausencia se presenta fundamental a fin de hacer valer los múltiples capitales sociales, culturales, ecológicos y económicos asociados a ellos. Rescatarlos, visibilizarlos, es clave para ilustrar el determinante papel que tienen los huertos en la comarca, en sentido histórico y patrimonial, pero también desde una perspectiva agroecológica, de reflexión sobre el colapso y aprensión de nuevos modos de vida desde una óptica decrecentista.   

Un momento de la lectura de tesis de Francisco Javier. / Foto: Asociación Minas de Herrerías.
Un momento de la lectura de tesis de Francisco Javier. / Foto: Asociación Minas de Herrerías.

-La tesis se presentó en febrero en la Facultad de Humanidades de la Universidad de Huelva. ¿Quiénes formaron parte del tribunal?
-El tribunal estuvo conformado por Francisco Jiménez Bautista, de la Universidad de Granada (Presidente); María Ángeles Escrivá Chordá, de la Universidad de Huelva (Secretaria); y Aniceto Delgado Méndez, del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (Vocal).

-¿Qué han valorado de tu trabajo? 
-El trabajo obtuvo la calificación de Sobresaliente Cum Laude, habiendo sido valorado positivamente por la originalidad del mismo, así como la contrastación de la hipótesis planteada. Del mismo modo, se ha resaltado la importancia de la metodología planteada, destacando el proceso etnográfico y los aspectos innovadores de la misma. En cualquier caso, ha destacado el ser una aportación novedosa, al plantear cuestiones antes no tratadas en el contexto de estudio. Siempre hay mejoras que pueden realizarse, como así ha sido señalado por el tribunal, pero, en lo global, el trabajo ha sido entendido de manera muy positiva, además de por los aspectos ya señalados, por la redacción del mismo, la revisión bibliográfica o el aporte documental entre otras cuestiones.    

El autor está poniendo en marcha su idea en el Centro de Interpretación 'Matilde Gallardo'. / Foto: andalucia.org
El autor está poniendo en marcha su idea en el Centro de Interpretación ‘Matilde Gallardo’. / Foto: andalucia.org

-¿Tienes previsto publicarla o ponerla en práctica?
-La opción de publicarla es algo siempre presente. De hecho, ya hemos iniciado algunos pasos en tal sentido, independientemente de que pudiera haber alguna editorial interesada en su publicación –desde aquí aprovecho, si me lo permiten, hago ese llamamiento-. De cualquier modo, es un trabajo que ya he continuado, sigo haciéndolo y esperemos que, por mucho tiempo, siga siendo así, ya que existe una urgente necesidad de investigar sobre varias de las líneas que se apuntan en la tesis y sobre las que, el tiempo, juega en su contra. No olvidemos que la historia oral es muy sensible al paso del tiempo, y, en cuestiones que tienen que ver con la memoria de los pueblos, tiene un papel decisivo, más aún cuando hablamos de generaciones aún vivas que tuvieron la oportunidad de vivir en un entorno sociocultural particular, sobre el que desafortunadamente poco se ha investigado.        

El centro desarrolla una labor patrimonial y social. / Foto: andalucia.org
El centro desarrolla una labor patrimonial y social. / Foto: andalucia.org

-¿Qué estás haciendo en la actualidad?
-Realmente, la tesis forma parte de un proyecto más amplio: El proyecto Matilde. Decir que cuando empecé el trabajo de investigación y reinmersión -esto es largo de explicar, aunque en la tesis aparece expresado-, esto ya formaba parte de mi realidad, siempre ligada a acciones de transformación social, es mi filiación. Así, en la primavera de 2012 me puse a trabajar en los estatutos de la Asociación Matilde para la Protección e Interpretación del Patrimonio Glocal. Y, en octubre de ese año, personas afines al proyecto y yo constituimos una asociación que, en sus cinco años de existencia, ha desarrollado varios proyectos, que son los que nos ocupan, además de gestionar el Centro de Interpretación Etnológico ‘Matilde Gallardo’, ubicado en la sede de la asociación, que se encuentra en El Alto de la Mesa de Minas de Riotinto. En este lugar vivió Matilde, quien da nombre a ese espacio cultural, de reinterpretación patrimonial e intervención social y ecológica.       

Este libro es una iniciativa del centro 'Matilde Gallardo'.
Este libro es una iniciativa del centro ‘Matilde Gallardo’.

-¿Tenéis algún otro proyecto para el futuro?
-El futuro es hoy. Desde la creación de la asociación, no hemos parado de trabajar en diferentes proyectos y seguimos haciéndolo. Actualmente, tenemos varios en el aire con el Ayuntamiento de Minas de Riotinto y la Fundación Atalaya Riotinto. No obstante, he de decir que, recientemente, hemos editado un libro que, en parte, incluye aspectos de la tesis y, en parte, es producto de nuevas y posteriores investigaciones. Es un libro de cocina titulado ‘La cocina tradicional de El Alto de la Mesa y La Dehesa. Mujeres, saberes y patrimonio ausente’, que ya se ha presentado en la Delegación de Gobierno en Huelva y en una Convivencia Rural de Berrocal y que recalará este viernes, 6 de abril, por la tarde en el Ayuntamiento de Minas de Riotinto. El subtitulo de esta obra, como puede leerse, guarda cuestiones claves muy presentes en la tesis, como la perspectiva de género o el concepto de “patrimonio ausente”.   

-Para terminar, ¿algún mensaje a los jóvenes investigadores onubenses?
-No me veo con la potestad de tener que marcar caminos a nadie, ya me cuesta dibujar el mío. Si bien, no tengo inconveniente en desvelar algunos de los principios sobre los que mi día a día cobra sentido. Hace tiempo que entendí que cada pequeña acción de nuestra cotidianidad, se enfrenta, o al menos debería hacerlo, a la reflexión, y en ella, hay cuestiones claves, como confrontar la ética a la estética, lo urbano a lo rural y la humanidad a la glocalidad, conceptos que conviene pensar más allá de la dualidad, desde la complejidad. En definitiva, un mundo mejor, es posible.



One Response to "El antropólogo Francisco Javier González saca a la luz los huertos mineros como “patrimonio ausente” de la Cuenca de Huelva"

  1. Mónica   5 abril 2018 at 1:46 pm

    Muy buen artículo, interesante temática y la forma de expresarlo y presentarlo.

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