Ana Montiel Conde, una enfermera olontense que trabaja en un hospital público de Múnich

Hace cuatro años decidió dar un impulso a su carrera profesional. A pesar de que su aspiración es poder a volver a Huelva algún día, reconoce que su experiencia alemana le ha regalado mucho. Allí ha conocido a su pareja, junto a quien espera a su primer bebé.

La olontense Ana Montiel Conde reside en Múnich desde hace 4 años.
La olontense Ana Montiel Conde reside en Múnich desde hace 4 años.

Rosa Mora. Sus inmensas ganas de desarrollarse plenamente como profesional le hicieron otear nuevos horizontes. Diplomada en Enfermería por la Universidad de Huelva, con Máster en Ciencias de la Enfermería, Ana Montiel Conde se aventuró a dejar su empleo de entonces con la confianza de encontrar pronto la oportunidad que le permitiera crecer como sanitaria.
Así, tras barajar distintas posibilidades, se decantó por Alemania. Encontró una empresa que le ofrecía elevadas garantías de integrarse en el mundo laboral, además de facilidades a la hora de adquirir el idioma e incluso vivienda. De esta forma, aún consciente de lo mucho que dejaba atrás, esta joven de 29 años, natural de Gibraleón, hizo maletas y puso rumbo a una nueva vida

Trabaja como enfermera de quirófano en un hospital público de Múnich.
Trabaja como enfermera de quirófano en un hospital público de Múnich.

Hace ya algo más de cuatro años de aquel momento. La onubense recuerda que fue un 5 de marzo de 2014 cuando su avión aterrizó en Múnich. Ajena entonces a todo cuanto el destino le tenía preparado, la olontense comenzó a trabajar como enfermera de quirófano en uno de los hospitales públicos de Múnich, capital y ciudad más importante del estado federado de Baviera -tras Berlín y Hamburgo, Múnich es la tercera gran urbe del país germano en número de habitantes-. Su carrera profesional dio entonces un importante impulso.

En Marienplatz , la plaza central donde se ubica el ayuntamiento de Múnich.
En Marienplatz , la plaza central donde se ubica el ayuntamiento de Múnich.

Lo que Ana no sabía todavía era lo mucho que su estancia le aportaría en el terreno personal. Es allí donde ha conocido a su pareja, Jose, con quien espera un bebé que nacerá en un mes.


La aspiración de la onubense es poder regresar algún día a su tierra para ocupar un puesto de trabajo que le ofrezca unas condiciones acorde a su formación y experiencia. No obstante, mientras ese momento llega, Ana se muestra agradecida y feliz por todo lo que su periplo alemán le está aportando a su vida. Nos lo cuenta en esta entrevista concedida a Huelva Buenas Noticias:

Ana, con amigos españoles celebrando la fiesta más conocida de Múnich, el Oktoberfest.
Ana, con amigos españoles celebrando la fiesta más conocida de Múnich, el Oktoberfest.

– ¿En qué momento y por qué decidiste trasladarte a Alemania?
– Pues lo decidí porque tenía un puesto de trabajo en España, que me llenaba mucho a nivel personal pero no a nivel profesional. Tenía 24 años y ganas de cambiar y decidí que tenía que “volar”, era en ese momento o nunca. Así pues, me informé y encontré una empresa que me facilitaba aprender el idioma, me garantizaba mi integración profesional en Alemania y facilidades para encontrar vivienda.


– Cuéntanos, ¿Dónde trabajas actualmente?
– Actualmente trabajo en el quirófano central de uno de los hospitales públicos que pertenecen a la cuidad de Múnich. Cubrimos tanto operaciones programadas como urgencias de todas las especialidades médicas.

Visitando una cascada de un pueblo de los Alpes junto a su madre, su pareja y su perro.
Visitando una cascada de un pueblo de los Alpes junto a su madre, su pareja y su perro.

– ¿Es un trabajo similar el que desempeñan los enfermeros en Alemania al que ejercen en España? ¿Mismas funciones?
– En el caso del quirófano sí, en el caso de una planta hospitalaria las funciones son diferentes. En el quirófano instrumentas, asistes al cirujano o realizas funciones de abastecimiento de los materiales necesarios…  En el caso de la planta es diferente, las enfermeras aquí tienen una formación profesional que no las capacitan para muchas funciones que en España realizamos las enfermeras como es el caso de extracción sanguínea, inyecciones, cura de heridas complejas, manejo de catéteres centrales. Aquí tienen menor autonomía también a la hora de actuar, todo tiene que ser consultado con el médico.

En el Lago Stanberg, donde pueden bañarse los días de verano que la temperatura lo permite.
En el Lago Stanberg, donde pueden bañarse los días de verano que la temperatura lo permite.

– ¿Estaba en tus planes trabajar fuera de España?
– La verdad es que no, nunca había estado en mis planes, pero si no hubiese venido no habría conocido a mi novio.

– Resides en Múnich, ¿Cómo describirías la ciudad?
– Múnich me encanta, es preciosa desde el centro hasta cualquier esquina, cualquier pueblo cercano, lago, la montaña -los Alpes están a un paso- por no decir que está en el centro de Europa, hacer escapadas a países cercanos es muy fácil. Es una ciudad donde moverse es fácil con transporte público y dónde hay de todo, quiero decir, cualquier tipo de restaurante, negocio o tienda aquí lo encuentras. Otra cosa que me gusta es, que a pesar de ser una ciudad “Grande”, se aleja mucho de las típicas ciudades llenas de edificios altos modernos, aquí los edificios en su mayoría son antiguos, se les ve llenos de historia, y en cada esquina hay un parque donde relajarse.

Disfrutando un fin de semana de trineos en una pista en los Alpes.
Disfrutando un fin de semana de trineos en una pista en los Alpes.

– ¿Algún rincón favorito?
– Pues me gusta mucho un castillo, el Castillo de Nyphemburg, que tengo cerca de casa, rodeado por un canal, por el que me encanta pasear.

– Respecto al idioma, ¿Cuál era tu nivel de alemán cuando llegaste?
– Cuando llegué a Alemania tenía un A2  y aquí antes de empezar a trabajar recibí un curso intensivo de 2 meses con el que alcancé el B2

– ¿Cómo es tu día a día?
– Bueno ahora mismo debido a mi embarazo mi día a día es un poco más tranquilo en casa y paseando. Pero cuando estoy trabajando el día empieza a las 6.00 en punto y a las 7.15  horas estoy en el trabajo, donde nos mandan a la especialidad correspondiente y organizamos nuestra jornada laboral. La comida se hace en el trabajo entre las 11.00 y las 13.00 horas. A las 15.30 horas cuando salgo de trabajar me gusta hacer algo de deporte o salir a tomar un café tranquilamente con mi novio o amigas. Los fines de semanas solemos hacer planes con nuestros amigos, desde escapadas a la montaña hasta cenas o brunch los domingos que me encanta.

Junto a su novio, con los trajes típicos 'Dirndl' (vestido femenino) y 'Lederhose' (traje masculino).
Junto a su novio, con los trajes típicos ‘Dirndl’ (vestido femenino) y ‘Lederhose’ (traje masculino).

– ¿Qué es lo que más te ha llamado la atención de la vida en Alemania?
– Que a las 6.30 horas no haya sitio libre en el metro, en España la mayoría estamos durmiendo a esa hora. Me ha llamado mucho la atención la necesidad de planear todo meses o un año antes. Por ejemplo, las vacaciones de todo el año 2018 tienen que estar claras en octubre-noviembre de 2017. Y una cena con alemanes tiene que tener fecha más o menos un par de meses. Otro aspecto es su contacto con la naturaleza, pasan mucho tiempo en jardines, en la montaña e intentan inculcarlo a los niños. Y claro, este contacto les lleva a respetar la naturaleza mucho y todo está siempre limpio, por supuesto reciclan todo.

En la cervecería 'HB', la más antigua de Múnich, donde Hitler daba sus primeros mítines. Hoy en día se puede comer comida típica escuchando música bávara y bebiendo cerveza en jarras de litro. El plato típico es el codillo de cerdo con salsa.
En la cervecería ‘HB’, la más antigua de Múnich, donde Hitler daba sus primeros mítines. Hoy en día se puede comer comida típica escuchando música bávara y bebiendo cerveza en jarras de litro. El plato típico es el codillo de cerdo con salsa.

– ¿Algún aspecto al que te haya sido complicado adaptarte?
– A mí, personalmente el clima. Los inviernos a – 21 ºC no son lo mío, me cuesta hasta abrir la ventana. Además, por supuesto, aprender a vivir lejos de la familia y mis amigas, echo mucho de menos tener cerca a la gente quiero, muchísimo.

–  Y tu tiempo libre, ¿En qué sueles emplearlo?
– Como decía anteriormente, me gusta hacer deporte, pasear por el Castillo de Nyphemburg, a mi novio le encanta organizar excursiones de senderismo por la montaña o pueblos cercanos, juntarnos con amigos para cenas, ver , partidos de fútbol, también ir de compras o tomarnos un litro cerveza en un ‘Biergarten’ o ‘Jardín de la Cerveza’ son jardines al aire libre donde venden cerveza y en muchos de ellos incluso puedes llevar tu propia comida.

–  Respecto a tu familia, ¿Qué pensó cuando tomaste la decisión de marcharte?
– Bueno, me apoyaron, está claro que preferirían tenerme allí, pero entendieron mis motivos y mi madre viene a verme siempre que puede.

Durante una ruta de senderismo por los Alpes en verano.
Durante una ruta de senderismo por los Alpes en verano.

– ¿Qué echas más de menos?
– Echo mucho de menos mi tierra, Andalucía, Huelva y Gibraleón, con su gente, con su luz y su cielo azul. Y por supuesto, todo lo que allí dejé, mi familia, mis amigas con las que siempre he tenido una relación muy estrecha. Echo de menos verlos a diario, estar en bodas, cumpleaños o cualquier café…

– ¿Cuáles son tus aspiraciones?
– Pues sinceramente, agradecida de todo lo que tengo y me ha aportado esta experiencia, mi aspiración es volver. Con la experiencia profesional de aquí y la que ya tenía en España creo que podría encontrar un trabajo con buenas condiciones. Ahora mismo voy a disfrutar de las prestaciones de maternidad que aquí tengo (1 año después del nacimiento sin trabajar) y ya después planear poco a poco a vuelta.

En Rothenburg, pueblo bávaro en el que está inspirado la película de 'Pinocho'.
En Rothenburg, pueblo bávaro en el que está inspirado la película de ‘Pinocho’.

– Para terminar: un mensaje a los onubenses. 
– Nunca te das cuenta de lo que eres capaz por ti mismo hasta que no lo intentas. Toda la vida arropada de familia y amigos que lo hacen todo más fácil y de pronto estás lejos y sólo, es complicado, es de valientes, pero cuando te sientes realizado a nivel personal y profesional agradeces todo el sacrificio. Y cuando lo has conseguido, ya no te da miedo casi nada, sabes que vas a conseguir lo que te propongas. Una cosa importante que también aprendes es que, cómo Huelva no hay nada, ni en cuestión de clima, ni de comida, ni de gente.

– Muchas gracias. 



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