Historia del Hotel Victoria

Antonio J. Martínez Navarro nos descubre la historia de este emplazamiento que contó entre clientes ilustres con la actrices Rita Hayword o Esther Williams, entre otros personajes.

1Antonio José Martínez Navarro. En 1941 José Luis Ruiz Muñoz llega a Huelva, procedente de Sevilla, y le hace una visita de cortesía al entonces alcalde Sr. González Barba, indicándole que tenía pensado construir un hotel en esta ciudad. La máxima autoridad civil onubense le ofrece gratis el proyecto de un edificio que haría este servicio. Antonio Ruiz no acepta la oferta. Esta construcción de qué hablamos es el actual Gobierno Civil que pudo ser hotel…

Elige un solar situado en la calle José Nogales y solicita la licencia para construir un edificio para hotel. En las Comisión Permanente del catorce de octubre de 1942 leemos que su solicitud fue concedida:

<<…Conceder licencia a don José Luis Ruiz Muñoz para construir un edificio destinado a hotel para viajeros en solar situado en la calle José Nogales número diez, con arreglo al plano que acompaña…>>.


Autocar delante de la puerta del Hotel.
Autocar delante de la puerta del Hotel.

En 1943, ya estaba construido el Hotel “Victoria”. Años más tarde, 1960, el Hotel sería limítrofe con el dorso del cine de verano “Terraza Palacio”, lo que daría lugar a la denuncia del cine por el Sr. Ruiz Muñoz, ya que el ruido de los altavoces del mismo molestaba a sus huéspedes.

En las Comisiones Permanentes del día 28 de diciembre de 1945 se autorizaba al propietario del Hotel “Victoria” para que utilizara el escudo de Huelva:


<<…Vista instancia presentada por don Antonio Ruiz Muñoz, propietario del Hotel “Victoria”, resultando que se autoriza a dicho Hotel para que en los impresos pueda utilizar el escudo de la Ciudad; por unanimidad se acordó acceder a lo solicitado…>>.

Los taxis delante del Hotel “Victoria”.
Los taxis delante del Hotel “Victoria”.

Francisco Sedano fue el arquitecto y la empresa que llevó a cabo la obra “Agromán”, bajo la experta supervisión de su, por aquel entonces, ingeniero jefe Carlos Mendoza. En sus inicios tenía treinta y siete habitaciones, que pasa a convertirse en cincuenta y cuatro cuando en 1949 se anexiona por compra-venta el bar “Fandanguillo”. La ampliación supuso elevar una nueva planta, en vez de tres, pasó a tener cuatro.

La cocina tradicional y acrisolada de su restaurante, gracias a cocineros de la talla de Paco Ruiz, Antonio Guillén y Antonio Avilés, a los que, en ocasiones, los grandes hoteles sevillanos quisieron hacerse con sus servicios, hizo desfilar en el mismo una amplia y rica clientela. Recordemos que por su salón comedor pasaron, entre otros, el actor Jorge Mistral, el Conde de Vallellano, Ruiz Jiménez, a la sazón Ministro de Educación, RytaHayword, CliptonWebb, que interpretó la película titulada “El hombre que nunca existió” y al que se le dio una fiesta flamenca en el patio del hotel; Pepe Caballero, el genial pintor; Gerardo Diego, estrella de nuestras letras; Roberto Lamas, Esther Williams,  la bella ondina de la película “Escuela de Sirenas”, etc.

Esther Williams, ilustre huéspeddel Hotel.
Esther Williams, ilustre huéspeddel Hotel.

Allí se celebraron también diversos actos culturales, entre los que podemos destacar la mesa redonda que, tras la muerte de Juan Ramón Jiménez en 1958 tuvo notables asistencias, como la de Gerardo Diego; la votación de un Festival de Cine que se efectuó en Punta Umbría y que organizaron las corporaciones municipales de la citada población costera y Huelva, ésta última presidida por Don Antonio Segovia García, alcalde de nuestra ciudad.

A lo largo de su historia, el Hotel “Victoria” organizó muchos Cena-Baile, en los que flotaba en el ambiente el supremo chic, la distinción más notable, ya que los asistentes debían aparecer, en los mismos, vestidos con trajes de noche, al igual que las damas.

Al margen de la clientela ilustre y de los actos culturales, en su restaurante se celebraron los banquetes nupciales de muchos onubenses, de “casi media Huelva” se diría…

El Hotel “Victoria” recibe con júbilo al año 1951, inaugurando las importantes reformas en el mismo que tenían como motivo primordial la instalación de un elegante bar que se situó en el ala derecha del edificio.

Rita Hayword también fue cliente del Hotel “Victoria”.
Rita Hayword también fue cliente del
Hotel “Victoria”.

La dirección de las obras estuvo sometida a la inspiración del arquitecto Francisco Sedano, del constructor Manuel Pérez González, Fábrica de Muebles “Los Zarzales”, de Valverde del Camino, portaje a cargo de Francisco García y los mármoles los instaló la señora viuda de Toscano.

El diario “Odiel” decía el 2 de enero de 1951:

<<Bellísima la decoración, dentro de unas líneas que conjugan armoniosamente la sencillez con lo atractivo, en su decoración se da las mejores muestras del buen gusto para que el Bar, amplio, con orientaciones nuevas en un estilo sobrio, resulta tan confortable como acogedor, y se constituye, a partir de estos momentos, en el agradable lugar de las preferencias onubenses>>.

Fachada actual del antiguo Hotel Victoria.
Fachada actual del antiguo Hotel Victoria.

A este bar iban, como en peregrinación, aquellos que lo veían como plaza pública reservada, otros, atraídos por sus asientos cómodos, sus mesas en cuero, su bonito zócalo de madera, sus deslumbrantes “arañas” o lámparas, etc. Estaba hecho a la imagen del Café “Grand Brito”, de Sevilla. Compartía con el Bar “Telefónica” la categoría de lugar entrañable de chanzas y veras entre “gentes de aquí”., de lugar donde ocurrían las pequeñas revoluciones invisibles locales que apenas si transformaban la vida social de la Huelva de los años cincuenta… El bar americano, en suma, se convirtió en el lugar en donde tenía expresión todo lo novedoso: la primera coctelera que se utilizó en nuestra ciudad fue en este bar, allí comenzó a escucharse el rock and roll, etc. Todas estas circunstancias ayudaron a crear un nuevo estilo de vida en la juventud onubense.

A este bar también se acercaban, durante la “fiebre del manganeso”, industriales a formalizar negocios como si del Bar del Hotel “Palace” de Madrid se tratara.

El bar se cerró en 1959, aunque se siguió utilizándolo con el carácter de salón privado en algunas ocasiones, como cuando sirvió de plató para rodar los interiores de la película “Pachín, almirante”, que se rodó en Huelva.

Otro atractivo que tenía este hotel era la celebración de sus “Té Baile”. Comenzaban a las seis y media de la tarde y a lo largo de los años fueron amenizados por las Orquestas “Molero” y “Brasil”.

Dejemos que el propio Antonio Ruiz nos enriquezca los datos que poseemos sobre los primeros instantes del Hotel “Victoria”:

<<… Como bien sabéis, llegué a Huelva junto con mi mujer e hijos y con mi buen amigo y maestro Manuel Otero, allá en el año 1943. Dejaba el Hotel Biarritz, de Sevilla,  y me decidí por Huelva en lugar de otras ciudades cercanas que también me tentaron para hacer rl nuevo Hotel. Quizás los recuerdos de mi niñez; aquellos días veraniegos en los que mi padre nos traía en el tren, a mi y a mis hermanos, para bañarnos , muy cerca del Muelle de Tinto; aquellas vivencias, estoy seguro, motivaron esa simpatía que decidió mi venida. Y abrimos el Hotel Victoria, categoría 1 B. Treinta y ocho habitaciones, no todas con baño, un cuidado restaurante, nada de aire acondicionado y un patio, con jazmines y buganvillas; que era una delicia. A propósito de esto, todavía me acuerdo del siempre atento detalle de Llanes, llevando a cada mesa un platito de jazmines. Y con la inauguración toda la ilusión de algo que nace, que hay que hacerlo con el trabajo diario y con la ayuda de todos. La calle de los Herreros todavía olía a mar; y por ella pasaban vociferando “Las de galeón”; las estaciones estaban cercanas; la camioneta de Sevilla llegaba a las ocho y veinticinco de la noche, y al lado del Hotel había un establecimiento muy de Huelva, que más tarde desaparecería para ampliar el Hotel: Me refiero, naturalmente, al “Fandanguillo”>>.

En el Hotel “Victoria”  los diversos representantes de tejidos sus últimas novedades. Así, el Sr. Rodero, titular de una sastrería militar y paisana, exponía sus calzados de artesanía y botas moldadas en agosto de 1949. En abril de 1958, “Los Ángeles” moda infantil, presentaba sus modelos de primavera y verano en este hotel. Por su parte, “Marmelina”, importante firma de tejidos de Madrid, presentó los días 3 y 4 de abril de 1959 sus colecciones de Tejidos Alta Novedad Primavera –Verano.

El 19 de abril de 1954, la favorable acogida que el hotel había tenido se tradujo en la inauguración del hotel “La Rábida” en Sevilla, calle Castelar, número 24.

El Hotel “Victoria”, ubicado en la calle José Nogales, tenía casi la exclusiva para la pernoctación de los invitados que llegaban a nuestra ciudad durante las Fiestas Colombinas. Así, en la sesión municipal del 31 de enero de 1958 se relacionaban y aprobaban entre los gastos del año anterior uno que decía:

<<…al Hotel “Victoria”, por comidas, gastos de estancias y obsequios a Actividades con motivo de las Fiestas Colombinas, trescientas quince pesetas con cuarenta y seis céntimos…>>.

En la sesión municipal del día 25 de febrero de 1962 “se acordó conceder licencia a don Antonio Ruiz Muñoz, para efectuar obras de ampliación en el Hotel “Victoria”…”.

El Hotel “Victoria” albergaba todas las personalidades que, oficialmente, se acercaban a nuestra capital. Así, leemos en la sesión municipal del día 26 de abril de 1957 que el Ayuntamiento abonaba “al Hotel Victoria veintiuna mil quinientas cincuenta y siete pesetas con cuarenta y cinco céntimos, por resto y completo cargo por servicios prestados en el pasado ejercicio…”, y en la misma documentación el día 8 de mayo de 1957 el Ayuntamiento abonaba al dueño del Hotel Victoria, “aperitivos servidos a los señores Jefes y oficiales de la Escuadra inglesa, cuatro mil setecientas cincuenta pesetas…”.

El Hotel “Victoria” siempre gozó de la confianza de los munícipes. Así, en los días 8 de mayo de 1970 y 21 de abril del año siguiente leemos el abono del Ayuntamiento

<<…Se acordó aprobar la siguiente relación de créditos:

            Al Hotel Victoria por suministro de cenas ofrecidas a este Excmo. Ayuntamiento como sigue:

            Factura fecha 5 de agosto de 1969…………………………   37.000 pesetas

            Factura fecha 5 de agosto de 1969………………………….    9.000     “

            Factura fecha 5 de agosto de 1969 …………………………  210.000    “

            Factura fecha 5 de agosto de 1969………………………….      8.000     “

            Factura fecha 7 de agosto de 1969 …………………………..    3.850     “

            Factura fecha 7 de agosto de 1969 ………………………….   18.750     “

            Factura fecha 7 de agosto de 1969 …………………………..  13.072     “

                                                                                                     ==============

            Total…………………………………………………………..299.672,00 pesetas.

            Factura abonada el 21 de abril de 1971………………………  68.250,00     “>.

Pero, sigamos describiendo el hotel: Destacaba también su patio que hacía las delicias de los que lo concurrían ya que mitigaba los rigores de la canícula. Era un bonito jardín que daba al Bar “Telefónica” por un lado, a la Panadería de Mariano García, por otro.

En verano las mesas se adornaban con ramos de jazmines y damas de noche que previamente se las habían ofrecido a señoras y señoritas visitantes que lo frecuentaban. El aroma que exhalaba estas flores era un aliciente más. En suma, bonito jardín, buen servicio, refrigeración adecuada y viandas suculentas…

En los años cincuenta solía dar el Hotel “Victoria” Té-bailes, los domingos, a las siete de la tarde.

Como camareros que dejaron huella de profesionalidad citemos a Felipe Pavón, a Diego Mojarro, a Ponce, a Almansa, a Llanes y a Juan Galmain. Lorenzo Daza empezó de botones y llegó a ser ayudante de camarero.

Caso especial fue el de Fidel que empezó de botones y a fuerza de tesón llegó a la categoría de cocinero. Diego Vázquez, tras ser herrero, se afianzó en el puesto de conserje y llegó a ser una institución en el “Victoria”. Su hermano José María era el mozo del hotel.

Manuela Alfonso empezó en el servicio del Hotel “Rábida”, de Sevilla, posteriormente siguió en este hotel, para, finalmente, jubilarse en el Hotel “Tartessos”. Su intachable trayectoria profesional la hizo ascender, alcanzando, en 1986, el puesto de encargada.

Otros profesionales recordados del Hotel “Victoria” fueron Francisco Garrido Garrido y Fernando Guinea, que, tras irse el propietario a residir a Sevilla, ejerció con brillantez en el delicado puesto de gerente.

El Hotel “Victoria” tuvo tres propietarios: su erector y fundador, Antonio Ruiz Muñoz. Pasó luego el hotel a la posesión de Ricardo Hierro Sánchez y, en su último tramo histórico, lo tuvo en su poder la Sociedad “Llalimar, S. L.”, compuesta por Basilio Marquínez, Nicolás González y Miguel Raya. Esta firma era también la propietaria del Hotel “Santa María” en La Rábida.

El Hotel “Victoria” por su buena ubicación era epicentro de los viajeros que llegaban a Huelva por las vías férreas o por mediación de la Empresa “Damas”. A sus puertas tenía una parada de taxis de gran turismo.

     Entre los clientes ilustres que pernoctaron en este hotel, además de los que se citaron como degustadores de las excelencias de su restaurante citemos a Don Humberto, destronado rey de Italia, a Carlos Arruza, excelente diestro, etc. también estuvo alojado aquel Atlético de Madrid de los Marcel Domingo, Carlson, Ben Barek, Pérez Payá, Juncosa, Escudero, etc., que bajo la supervisión de Helenio Herrera ganó el Campeonato de Liga en liza con el Sevilla C. F., tras reñidísimo partido disputado en el antiguo Nervión.

Terminemos la historia del Hotel “Victoria” con un detalle altruista que emociona: Desde que se fundó el Comedor “Nuestra Señora de la Cinta” en el año 1951, este hotel tuvo, durante décadas, la loable costumbre de costear un almuerzo para cien niñas y cien niños todos los viernes.

 



One Response to "Historia del Hotel Victoria"

  1. Juan Jesus   18 marzo 2018 at 7:07 pm

    en los comienzos del Hotel, estuvo mi suegro de pinche de cocina: Bartolomé Marquez. Desconozco en qué momento exacto y cuánto tiempo estuvo trabajando allí.

    Responder

Deje un comentario

Su dirección de correo no será publicada.