Del Mercado del Carmen al de Calañas, pasando por Zalamea o Tharsis… Diez plazas de abasto onubenses con mucho arte

La vida de nuestros pueblos y ciudades ha cambiado mucho, pero los mercados siguen siendo espacios importantes, cuya visita es obligada para turistas y lugareños. Hoy recorremos los de Calañas, La Zarza, Minas de Riotinto, La Dehesa, Nerva, Tharsis, Aracena, Bollullos o Zalamea, entre otros, al tratarse de edificios que destacan por su antigüedad y características arquitectónicas, lo que se une a la riqueza de los productos frescos onubenses.

Los mercados son, desde hace siglos, los templos de los productos frescos.
Los mercados son, desde hace siglos, los templos de los productos frescos.

Mari Paz Díaz. La aparición de las grandes superficies comerciales en nuestros pueblos y ciudades cambió la configuración de la forma en la que los ciudadanos adquirían los alimentos de la cesta de la compra.  Porque, hasta entonces, era necesario acudir al mercado o plaza de abastos para poder comprar productos perecederos, como carnes, pescados, frutas o verduras. Por ello, los mercados son espacios con una gran tradición, formados por todo tipo de puestos.

Continúan siendo espacios con mucha vida. / Foto: traveler.es
Continúan siendo espacios con mucha vida. / Foto: traveler.es

No queremos decir con ello que los mercados hayan desaparecido, ni mucho menos. Son lugares entrañables, que llevan formando parte del paisaje de los núcleos urbanos desde hace siglos, puesto que su origen parece encontrarse en los vendedores ambulantes y labradores que se dedicaban a vender sus productos, que dieron paso en la Edad Media a edificios de intercambio comercial. Plazas que han sabido mantenerse y adaptarse a los nuevos tiempos, puesto que continúan teniendo mucha vida. Son puntos neurálgicos de muchas ciudades, tanto que suelen aparecer ya en las guías turísticas, al ser lugares de paso obligado para los visitantes. 

Rincones que hoy hemos querido visitar, no para realizar las habituales compras, sino para conocer sus características arquitectónicas, puesto que, muchos de ellos, cuentan con un enorme valor cuando hablamos en clave de patrimonio, historia y cultura. En este aspecto, según el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH), en la provincia de Huelva hay siete mercados catalogados por su valor artístico, una lista a la que hemos querido añadir algún que otro espacio por presentar diferentes singularidades. Siendo así, iniciamos nuestro recorrido: 


El Mercado de Calañas fue diseñado por José María Carasa. / Foto: IAPH (Alfredo Rubio).
El Mercado de Calañas fue diseñado por José María Pérez Carasa. / Foto: IAPH (Alfredo Rubio).

1. Mercado de Abastos de Calañas. Un edificio de estilo eclecticista diseñado en el año 1927 por el arquitecto José María Pérez Carasa, una de las figuras más relevantes de la arquitectura onubense del siglo XX. Posteriormente, las obras fueron ejecutadas por José de la Corte Gutiérrez hasta 1929. El edificio está inscrito como BIC desde 2009. Situado en el centro de la ciudad, junto a la Iglesia de Nuestra Señora de Gracia y el Ayuntamiento calañés, su presencia es determinante en la configuración urbana del municipio. Entre sus características arquitectónicas se puede destacar el hecho de ajustarse perfectamente al lugar en el que se encuentra, un espacio con desnivel, con una fachada principal, en la que llama la atención la presencia del ladrillo visto y su verja en la parte superior. “El exterior del inmueble es de ladrillo visto combinado con paneles rectangulares rehundidos con incrustaciones de piedra y azulejos”, tal y como señala el IAPH, por lo que destacan sus elementos decorativos.

Su estructura interior sigue la línea habitual de este tipo de espacios. / Foto: IAPH (Alfredo Rubio).
Su estructura interior sigue la línea habitual de este tipo de espacios. / Foto: IAPH (Alfredo Rubio).

Su estructura responde a los modelos que se siguen típicamente en los mercados, es decir, que en su interior aparecen los elementos característicos que facilitan la actividad comercial, con una estructura central diáfana, alrededor de la cual se van disponiendo los puestos, por lo que contrasta con su fachada, ya que dentro se ha primado la funcionalidad frente a la estética. También llama la atención la cubierta, propia de la arquitectura industrial. El local cuenta con dos plantas: la principal y un sótano. En general, “la variedad de materiales utilizados es una de las características más destacadas del edificio, pero sobre todo su aprovechamiento”, puesto que en el edificio encontramos ladrillo, azulejos, hormigón armado o vidrio. Todo ello se une en ese estilo eclecticista que define al Mercado Municipal de Abastos de Calañas, propio de la época en la que se construyó, cuando gustaba unificar la decoración del regionalismo con la funcionalidad de la arquitectura racionalista, más propio de las dotaciones urbanas. 


Mercado de la Zarza, un edificio de finales del siglo XIX. / Foto: IAPH (Marta Santofimia Albiñana).
Mercado de la Zarza, un edificio de finales del siglo XIX. / Foto: IAPH (Marta Santofimia Albiñana).
Una antigua imagen del Mercado de La Zarza. / Foto: Antonio Ángel Borrero.
Una antigua imagen del Mercado de La Zarza. / Foto: Antonio Ángel Borrero.

2. Mercado de La Zarza (Calañas). De forma rectangular, rodeado por varias viviendas-tiendas, este mercado cuenta con una gran antigüedad, puesto que está datado de finales del siglo XIX, siendo usado desde el principio para la provisión de productos básicos alimenticios, suministrados por la Sociedad Cooperativa de Consumo. Un espacio que fue necesario en la comarca ante la instalación en la zona de dos grandes compañías mineras extranjeras: la francesa Compagnie des Mines de Cuivre d’Huelva y la escocesa Tharsis Sulphur & Copper Co. Ltd. No en vano, los mercados eran espacios muy importantes a nivel social en las localidades mineras. 

Minas de La Zarza. / Foto: minasdesierramorena.es
Minas de La Zarza. / Foto: minasdesierramorena.es

Un espacio que destaca por su singularidad, “al estar formado por las propias tiendas incorporadas a las viviendas de las familias, presentando a la fachada que da al vacío urbano un mostrador para despachar”, según el IAPH. Todo ello hace que sea un tipo de mercado muy poco habitual, con una cubierta de teja y con puestos, cuyos mostradores se abren o cierran mediante unas puertas plegables de madera. A pesar de ser tan curioso, este “concepto casa-tienda o vivienda quiosco es repetido en algunos de los núcleos de población que la compañía británica había creado para su explotación minera”, comenta el IAPH. Este mercado está inscrito como BIC desde 2014 como Zona Patrimonial, a pesar de lo cual, aunque se encuentra en buen estado de conservación, permanece abandonado.

El Mercado de Santa Fe de Huelva, un ejemplo de arquitectura único.
El Mercado de Santa Fe de Huelva, un edificio único.

3. Mercado de Santa Fe de Huelva. El Mercado de Santa Fe fue proyectado por el arquitecto municipal Manuel Pérez y González en 1899 y finalizado en 1905 por Francisco Monís y Morales. De planta cuadrada y con cuatro pabellones, conforma un gran espacio diáfano sólo interrumpido por las 12 delgadas columnas de fundición que sustentan la cubierta en el patio central. Este modelo fue muy común en España, pero el arquitecto onubense añadió la aplicación del sistema de cerchas ‘Polenceau’ en las cubiertas para alcanzar los 25 metros de luz, el máximo permitido por esta técnica, lo que lo hace único en su tipo. Su significación histórica se relaciona con las transformaciones efectuadas en la ciudad de Huelva entre mediados del siglo XIX y principios del XX, cuando la ciudad pasa a convertirse en un enclave industrial con la llegada de las compañías mineras inglesas. 

Otra perspectiva del edificio, declarado BIC.
Otra perspectiva del edificio, declarado BIC.

Construido con los materiales propios de la Revolución Industrial, hierro y ladrillo en estilo eclecticista, el edificio ofrece sus principales valores arquitectónicos en las cubiertas concéntricas, de tres alturas, ejecutadas en metal y cristal, rematadas con un lucernario y sostenidas tanto con los muros de carga como, en los niveles superiores, con las columnas y las cerchas. Una construcción cuyo uso como mercado fue breve, ya que muy pronto tuvo que ser cerrado por no responder adecuadamente con su función. En el año 1911 fue adaptado como Escuela de Artes y Oficios por el arquitecto Luis Mosteiro; y, con posterioridad, fue utilizado como Escuela de Capataces de Minas, Biblioteca Popular y Museo de Pintura conjuntamente. Más tarde, en 1919, se emplea con fines militares.

Imagen del centro gastronómico creado en Córdoba en las antiguas instalaciones del Mercado de la Victoria. / Foto: mercadovictoria.com
Imagen del centro gastronómico creado en Córdoba en las instalaciones del antiguo Mercado de la Victoria. / Foto: mercadovictoria.com

Finalmente, se destinará como sede de la Comisaría Provincial de la Policía Nacional hasta mayo de 2005, desde cuando permanece cerrado, habiéndose planteado varios usos para su futuro, desde un mercado gastronómico -como ha sucedido en Córdoba, donde el antiguo Mercado de la Victoria ha sido rehabilitado como un centro gastronómico con un gran éxito- o un lugar para difundir el arte. Aún, así se desconoce su uso futuro. Por el momento, fue declarado Bien de Interés Cultural, con la tipología de Monumento, en noviembre del pasado año 2017. 

Mercado de Mina de Riotinto. / Foto: IAPH (Rafael Aguilera).
Mercado de Minas de Riotinto. / Foto: IAPH (Rafael Aguilera).

4. Mercado de Abastos de Minas de Riotinto. Un edificio construido en 1932, según el proyecto realizado en 1929 por Alan Brace, que le imprimió cierto sabor regionalista, a la vez que exótico. Un edificio de planta rectangular, que presenta una hilera de puestos y cuatro isletas de puestos centrales, que quedan divididas por dos calles. Otra de sus características es que el solar presenta un considerable desnivel, lo que obligó a diseñar una serie de graderíos en las calles interiores.

Imagen del interior del Mercado de Minas de Riotinto. / Foto: IAPH.
Imagen del interior del Mercado de Minas de Riotinto. / Foto: IAPH.

El mostrador se abre o cierra por medio de unas puertas plegables de madera y la cubierta se termina con teja plana. Los puestos centrales tienen sus piñones forrados de madera. En general, lo más llamativo del edificio es el contraste del blanco de los muros con los arcos de medio punto, similar a la entrada de un mercado árabe, con los remates de los pares de madera, más propios de la arquitectura británica.

El Mercado de Nerva es de inicios del siglo XX. / Foto: IAPH (Marcos Romero y Michela Ghislanzoni).
El Mercado de Nerva es de inicios del siglo XX. / Foto: IAPH (Marcos Romero y Michela Ghislanzoni).

5. Mercado de La Dehesa de Minas de Riotinto. Se trata de un edificio de una planta construido en 1885, que se comparte en cuatro estancias, con tejado a dos aguas a dos niveles. Es curioso que los puestos dan directamente a la calle, provistos de una puerta de acceso y un gran ventanal, que se utiliza como mostrador. La construcción carece de cualquier tipo de decoración. Está construido en mampostería, con vanos de color verde mayor, propio de la arquitectura inglesa de la zona. Continúa en servicio, manteniendo un buen estado de conservación, aunque con numerosas modificaciones.

6. Mercado de Abastos de Nerva. El edificio fue construido en 1.909, es decir, a inicios del siglo XX, tal y como puede comprobarse en las placas que encontramos en las puertas principales de entrada. Un proyecto que se le atribuye al arquitecto Moisés Serrano, con la colaboración de la Compañía de Minas de Río Tinto, siendo ejecutado por Antonio Cabeza Sánchez. Entre sus características destaca su decoración exterior, que nos recuerda a una fortaleza. Su configuración inicial ha sufrido algunos cambios, como la sustitución de la antigua techumbre de teja plana por una cubierta metálica de tonos rojizos. 

Mercado de Tharsis. / Foto: IAPH (Juan Carlos Cazalla).
Mercado de Tharsis. / Foto: IAPH (Juan Carlos Cazalla).

7. Mercado de Tharsis. Fue un edificio construido por la compañía minera The Tharsis Sulphur and Copper Co. Ltd. en el año 1866 con planta rectangular en la antigua plaza del economato, alrededor de la cual encontramos viviendas, por lo que, de nuevo, observamos el concepto de casas-tiendas de otros municipios mineros onubenses. Es cierto que sólo queda ya una parte de la construcción que respeta su estructura original como vivienda-tienda, pero, a pesar de ello, el conjunto del espacio refleja una peculiar estructura de mercado al aire libre. En la actualidad, en el centro de este edificio existe un mercado de reciente construcción. Este mercado está declarado BIC desde 2014 como Zona Patrimonial.

Hasta aquí se encuentran los mercados onubenses reseñados por el IAPH. Sin embargo, a estos centros hemos querido añadir otras plazas de abasto de interés de la provincia de Huelva, entre las que se encuentran:

Casino Arias Montano, una de las obras más emblemáticas de Aníbal González en Aracena.
Casino Arias Montano, una de las obras más emblemáticas de Aníbal González en Aracena.

8. Mercado de Aracena. La importancia de la plaza de abastos aracenense radica en que fue diseñada por Aníbal González, el conocido arquitecto por obras tan emblemáticas como la Plaza de España, el Pabellón Real del Parque María Luisa o el Museo Arqueológico Provincial de Sevilla, siendo el máximo exponente del regionalismo andaluz y autor de edificios tan conocidos en la localidad de Aracena, como sucede con su casino, el ayuntamiento o el edificio de recepción de la Gruta de las Maravillas, entre otros muchos. Pero, además, Aníbal González también realizó el mercado público de la calle José Nogales (1912-15)

Mercado de Bollullos. / Foto: Guía Repsol.
Mercado de Bollullos. / Foto: Guía Repsol.

9. Mercado de Bollullos Par del Condado. Este edificio proyectado por Trinidad Gallego fue erigido en el siglo XIX. Un imponente edificio situado en el centro del municipio, que destaca por su fachada principal, en la que llama la atención su portada principal. De dos plantas, se trata de un espacio que anteriormente tuvo otros usos. 

El Mercado de Zalamea muestra claramente sus influencias inglesas. / Foto: Canal Andalucía Turismo.
El Mercado de Zalamea muestra claramente sus influencias inglesas. / Foto: Canal Andalucía Turismo.

10. Mercado de Zalamea la Real. La huella de la arquitectura británica también se deja notar en este antiguo mercado, un edificio de estilo modernista construido en el año 1904 en ladrillo, donde destaca el uso de otros elementos, como el acero y el cristal, muy propio de los ingleses.

Mercado de Ayamonte.
Mercado de Ayamonte.

Junto a esta clasificación, no podemos finalizar este artículo sin hacer notar otras plazas de abasto onubenses significativas y, aunque citarlas todas sería una tarea casi imposible, sí podemos llamar la atención sobre el Mercado de Higuera de la Sierra o el Mercado de Ayamonte, cuyas primeras connotaciones datan de la década de los setenta del siglo XIX, aunque el edificio ha sufrido continuas remodelaciones a lo largo de la historia. Otras construcciones llamativas de la provincia de Huelva son el antiguo Mercado de Lepe o el antiguo Mercado de Valverde del Camino, ya desaparecido, sobre el que se construyó el paseo público a mediados del pasado siglo XX, por lo que fue derribado.

Fallada del antiguo Mercado del Carmen, un lugar inolvidable.
Fachada del antiguo Mercado del Carmen, un lugar inolvidable.
El nuevo Mercado del Carmen sustituyó el antiguo edificio del siglo XIX.
El nuevo Mercado del Carmen sustituyó al antiguo edificio del siglo XIX.

Sin embargo, el centro valverdeño no es el único que ha sido destruido, puesto que, en este caso, es inevitable mirar atrás para recordar el edificio del antiguo Mercado del Carmen de Huelva, derribado en marzo de 2010, a pesar de tratarse de una construcción de 1868, que había sido un centro neurálgico de la ciudad de Huelva. La antigua Plaza de Huelva abrió sus puertas un día de San Sebastián de 1868, cerca del Puerto para el pescado. Un espacio que muchos nostálgicos echan de menos y que ha sido sustituido por el nuevo y moderno Mercado del Carmen, situado en la barriada de Pescadería. Curiosamente, en Huelva encontramos otro mercado que también cambió de ubicación, el Mercado de La Merced, aunque, en este caso, el edificio primigenio se ha mantenido en pie, aunque permanece cerrado y sin dársele ningún uso, a pesar de existir algunas propuestas, como un centro deportivo o social para los vecinos de la zona.

Mercado de San Sebastián.
Mercado de San Sebastián.

Por último, en este recorrido por los mercados de la capital, también podemos mencionar el Mercado de San Sebastián, un edificio diseñado por el arquitecto José Luis Morales Lupiáñez en 1953 y construido unos años más tarde, en 1959, que responde a las características básicas de los mercados de barrio, en este caso según el tipismo de Huerta Mena, y que, a nivel arquitectónico, llama la atención por organizarse en dos plantas. Un edificio para el que se está diseñando un plan de remodelación.

Mercado El Galeón de Punta Umbría.
Mercado El Galeón de Punta Umbría.

En cualquier caso, no es extraña la sustitución de antiguos mercados por edificios nuevos. Uno de los casos más conocidos nos lleva hasta Punta Umbría, donde, para sustituir a la anterior plaza, se construyó el Mercado ‘El Galeón’, integrado en un centro comercial en el que existen diferentes negocios, como originales tiendas o restaurantes. ‘El Galeón’ cuenta con una superficie de 10.450 m2. Su planta baja acoge el mercado, con 29 puestos. Además, dispone de un sótano de aparcamientos públicos. La zona comercial y de ocio se ubica en la primera planta, y los de la segunda planta están centrados en la restauración, con terrazas con vistas hacia la ría puntaumbrieña.

Los productos frescos de los mercados onubenses son envidiables.
Los productos frescos de los mercados onubenses son envidiables.

Con todo ello, tras este recorrido, podemos comprobar que muchos de los edificios que acogen a las plazas de abasto de siempre en Huelva cuentan con características arquitectónicas de gran interés, que van más allá de su función comercial. Eso sí, nunca podemos olvidar que, además del envoltorio, lo más interesante cuando se habla de los mercados de Huelva son los productos frescos onubenses que encontramos en el interior de estos lugares. Porque Huelva, Punta Umbría, Isla Cristina o Ayamonte son tan sólo algunos de los templos de la provincia onubense en los que podemos encontrar productos frescos de una gran calidad, demandados en todo el país. ¿Estáis de acuerdo?



Deje un comentario

Su dirección de correo no será publicada.