¿Libre comercio o proteccionismo?

La situación se complica, lo que se veía como un final cierto se convierte en un futuro incierto.

La situación se complica, lo que se veía como un final cierto se convierte en un futuro incierto.

Después de estar casi tumbado, con la rodilla hincada en el cuadrilátero por enésima vez, con la campana a punto de indicar el final… se levanta, cambiando su forma, para volver a luchar.

Cierto es que el libre comercio tenía el combate a su favor, pero de repente, todo se tambalea, nuevas energías ayudan al proteccionismo a levantarse y a seguir en el combate.


Ahora, con el rival de nuevo en pie, sin saber si esta nueva fuerza que ha levantado de nuevo al contrincante es tan solo pasajera, ahora que sus propias fuerzas se han visto reducidas a causa de varias situaciones como por ejemplo separaciones interiores, ahora que surgen las dudas, es cuando el combate será más duro.

En esta lucha los golpes serán los tratados, serán los aranceles, aparecerán otros protagonistas que también querrán influir en el resultado como son las economías emergentes.

¿Hacia dónde se dirige la economía mundial? Esperemos a ver el desenlace del combate.


Cierto es que la globalización parecía el final del camino por su poder de absorción, cierto que al proteccionismo le quedaban cada vez menos fuerzas y estas estaban cada vez más castigadas, pero de nuevo se complica, de nuevo el final del camino de la actualidad se ve confuso.

Y si toda esta situación no fuera ya complicada de por sí para los ingenuos que queremos intentar analizarla y poder hacer nuestras propias valoraciones, ambas políticas económicas se mezclan entre sí en muchos momentos para evidenciar aún más la falta de simplicidad de todo el tema. Tal vez ocurra esto por la duración de la convivencia entre ambas, o tal vez, porque realmente lo que interesa es decidir entre las dos según convenga en beneficio propio en cada momento. No tendría si no ningún sentido que un protagonista creado por las ideas de unos esté en la cima de los otros, o que la mayor defensora de la economía abierta y del libre mercado proteja sus sectores e infraestructuras clave para poder garantizar la seguridad de su país.

Finalmente intento que mi mente me ofrezca la verdad, responder a la pregunta ¿cuál de las dos debería tener la etiqueta de “mejor”? Intento conocer esa respuesta, y empiezo con un problema general para encontrar esa verdad que parece tan difícil de alcanzar. Planteo el problema desde la perspectiva de una economía, empezando por una situación llena de simplicidad e intentando llegar a lo complejo de manera gradual.

Si quiero algo que para mí es difícil producir o se me hace costoso producirlo…claro, lo mejor es el libre comercio…pero si aunque sea más costoso elijo producirlo aquí, los beneficios en caso de vender lo producido no saldrían fuera, esto es algo bueno, e intento que se venda, que no se venda el producto procedente de otra economía, proteccionismo… sin embargo, al consumidor le llegaría el producto más caro en este caso, y muy importante, sería menos eficiente y por tanto menos competitivo…pensándolo bien, habría menos competencia, tal vez crearía más puestos de trabajo ya que lo produzco aquí…pero tal vez al no ser tan eficiente como otras economías, avance menos que estas…no sé, complicado esto de encontrar la verdad.

Piensen en ello, tal vez encuentren la verdad, mientras tanto veamos qué nos depara el futuro.



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