La cruda realidad

Cada vez más son los jóvenes que se deciden a lanzarse a la piscina, por así decirlo, del mundo laboral, como he mencionado antes, por su propia cuenta y sin ayuda.

Eris Vayl. En España, hoy por hoy, nos encontramos en una situación cuanto menos desfavorecedora para las personas jóvenes que salen por primera vez al mundo laboral. Cargados de ilusión y con sus diplomas recién horneados aun en las manos se enfrentan a algo para lo que realmente no se les prepara. ¿A qué? Bueno, estos jóvenes, en su mayoría inexpertos, se encuentran con una perspectiva laboral cruda y casi inexistente, en la que sí, con suerte, consiguen encontrar un puesto de trabajo no suele ser aquel con el que habían estado soñando desde que iniciaron sus estudios.

En una situación en la que la pregunta más recurrente hacia ellos es “Pero ¿Tienes experiencia?”, tímidamente responden que no y, una vez más, la historia vuelve a empezar. Sin experiencia no hay trabajo y sin trabajo no hay experiencia. Aunque es obvio que es lo primero de esta cadena de factores que se necesita para poder entrar al mundo laboral (Es decir, conseguir un trabajo) parece ser que la mayoría de empresas pretenden que estos chicos y chicas consigan la experiencia laboral de la nada y, por supuesto, sin ayuda.

Por eso mismo, cada vez más son los jóvenes que se deciden a lanzarse a la piscina, por así decirlo, del mundo laboral, como he mencionado antes, por su propia cuenta y sin ayuda.


Parece ser que esta situación de crisis aviva la creatividad y les empuja a buscar una salida, pero aun así sigue existiendo cierto rechazo en la sociedad española hacia convertirse en un emprendedor o empresario. Creo que, teniendo en cuenta lo que van a encontrar cuando terminen de formarse, es necesario dar a estos jóvenes información con respecto a las ventajas u oportunidades que pueden tener si deciden ser ellos mismos los que innoven y creen puestos de trabajo en el sector al que se dediquen; Charlas, convenciones, experiencias de otros jóvenes emprendedores de los tantos que hay… Son algunas de las opciones que se deberían tener en cuenta para que, cuando estos chicos salgan por fin al mundo laboral y se encuentren con una casi rotunda negativa por parte del sector, no tenga miedo de tomar las riendas de la situación, ser ellos quienes creen, piensen, innoven y emprendan.




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