FORGES. Casinero de la sonrisa

Siempre nos quedará el placer de que ha vivido y ha dejado un legado que siempre ha estado en los casinos. A partir de ahora, estará más.

Miguel Mojarro.

Genaro, sentado junto a la mejor ventana del salón del Casino de Jaral, se alegra de la llegada de su amigo Marcelo, que ha llegado de Sevilla, como todos los fines de semana, para descanso de los días de trabajo en un centro educativo de Triana.

         – ¿Ya estás con el periódico? Temprano … – Comenta Marcelo a modo de saludo.




         – Te estaba esperando. Supongo que te habrás enterado en Sevilla de lo de Forges …

         –  Sí. Por la radio. Es algo más que una pena. Es una injusticia de la Naturaleza.




         –  Me han gustado siempre sus viñetas en los periódicos. Además de reír, a veces me hacía pensar y entender cosas – Se lamenta Genaro.

         –  Yo lo conocí en Madrid, hace ya muchos años. En un bar. Éramos jóvenes los dos …

         –   ¿Cuando te fuiste de Jaral?

         –   Sí. Yo vivía en Madrid en una pensión y a veces iba a buscar trabajo en tiendas del Barrio de Salamanca, que era prometedor. Y un día, en un bar, entablé charla con otro joven que estaba a mi lado en la barra. No lo conocía, pero me comentó que se dedicaba al dibujo en periódicos.

         –    ¿Era Forges?- Pregunta Genaro.

         –  Sí. Lo supe entonces y ya siempre lo leí en La Codorniz y otros medios.

         –  ¿Cómo era?

         – Muy agradable. Hablaba con sosiego. Y Miraba a los ojos. Fueron solamente unos minutos, porque tenía que marcharse. Estaba esperando a su hermana que trabajaba en una oficina de no sé qué ministerio que estaba en la Calle Serano.

        –  ¿Os volvisteis a ver otro día?

        – No. Pero me dejó un recuerdo permanente, cuando comencé a saber de él por sus trabajos en los medios. Conforme iba viendo cosas suyas, se fijaba mejor el recuerdo de aquel café en Madrid.

       –  Se te nota la nostalgia …

       – Los recuerdos de antes son nostálgicos, porque éramos más jóvenes y eso siempre marca. – Aclara Marcelo con una mirada expresiva.

       – Gente así debería estar en los casinos siempre. Pero siempre … – Sentencia Genaro, como asumiendo la culpa de sentir cuando ya no hay remedio.

        – Siempre nos quedará el placer de que ha vivido y ha dejado un legado que siempre ha estado en los casinos. A partir de ahora, estará más.

 

Equipo Azoteas
www.azoteas.es
azoteas@azoteas.es
casinosdehuelva@movistar.es

 

Forges casino - Buena




Deje un comentario

Su dirección de correo no será publicada.