El Pedro Alonso Niño se coloca a un punto de la fase de ascenso tras derrotar en un gran partido al Utrera (26-21)

Los amarillos ganaron con solvencia al colista, encadenan tres victorias consecutivas, y aprovechan que el Pozoblanco perdió ante el líder Benalmádena.

Los jugadores del Pedro Alonso Niño agradecen a sus aficionados el apoyo mostrado durante el partido.
Los jugadores del Pedro Alonso Niño agradecen a sus aficionados el apoyo mostrado durante el partido.

S. D. El Club Balonmano Pedro Alonso Niño de Moguer sigue como un tiro y ya se encuentra a un solo punto de la fase de ascenso tras derrotar 26-21 al colista, el Balonmano Utrera, y caer el Balonmano Pozoblanco con el líder Benalmádena, 25-31. Los moguereños son terceros ahora con 20 puntos, por 21 de los cordobeses y 29 de los malagueños.

El equipo que dirige Ventura Vivas derrotó al equipo sevillano con solvencia, triunfo que suma al logrado por 26-22 ante el Palma del Río, el empate 23-23 en el feudo de Benalmádena, y las dos victorias previas a la lograda este domingo ante el Nazareno (31-20) y La Salle (24-29).

El conjunto moguereño logró comenzar a abrir hueco en el marcador a partir del minuto 20. Hasta ese momento comenzaron mejor los visitantes con un 2-4, que pasó a ser un 5-5 y un 8-8. Tras el intercambio de golpes, afinaron en defensa los amarillos y Fran Garrido en la portería y, a cinco minutos para el descanso, cobró el PAN Moguer una tímida ventaja (10-9, m. 25), que logró aumentar para irse al intervalo con una renta de cuatro goles (14-10).


El PAN Moguer fue de más a menos para acabar imponiéndose con solvencia al Utrera.
El PAN Moguer fue de más a menos para acabar imponiéndose con solvencia al Utrera.

En el segundo acto del encuentro el Pedro Alonso Niño salió muy fuerte y con un parcial de 3-1 subió a seis tantos el hueco abierto (17-11), con Esteban Medina, Javi González, Alejandro Millán y Alejandro Capelo sumando goles en sus cuentas, que acabaron en 6, 5, 4 y 4 goles, respectivamente.

Con esta ventaja y el apoyo incansable de la afición moguereña, el encuentro terminó de encauzarse. La distancia se mantuvo en el siguiente parcial (19-13) y se redujo mínimamente en el ecuador de segundo periodo (20-15).


Alcanzado el minuto 50 llegó el momento más delicado al situarse el Utrera más cerca que nunca, tres goles (21-18), aunque la victoria no corrió en ningún momento peligro y sin bajar el pistón los amarillos lograron volver a tener cuatro goles y cinco al final con el definitivo 26-21, un resultado que refuerza su gran trayectoria y que les permiten seguir soñando con culminar la gran remontada para ser segundos en el final de la liga regular.



Deje un comentario

Su dirección de correo no será publicada.