Una casa onubense de prestigio, Izquierdo Benito

Popularizó las rebajas, pero las suyas no se realizaban en enero, sino en febrero. Y era curioso, que, en primer lugar, presentara las estanterías bien surtidas de trajes corrientes, para, a sus clientes fieles o antiguos, ofrecerles, con movimientos no exentos de misterio, el segundo tramo de la tienda donde aparecían las prendas que realmente interesaban. Martínez Navarro nos adentra en la historia de este mítico establecimiento que abría sus puertas a principios del siglo XX.

“Izquierdo Benito”, coronado por una peluquería no menos famosa, “Manolo”.
“Izquierdo Benito”, coronado por una peluquería no menos famosa, “Manolo”.

Antonio J. Martínez Navarro. El primer eslabón de esta notable firma comercial fue humilde en extremo: una lampistería, y en el hueco de puerta del edificio, rotulado con el número 29 de la calle Concepciòn, estuvo, durante muchos años, la célebre Imprenta de don Francisco Gálvez.

El establecimiento anunciado como Casa Benito, debió abrir sus puertas en los primeros años del siglo XX. Ya, en “La Guía de Industria y Comercio de Huelva”, fechada en 1917, aparecía entre las diversas Camiserías existentes en nuestra Ciudad. En 1924, la regencia comercial pasa de Don Agustín Benito a su primo don Abilio Jiménez, que permaneció al frente del negocio desde el 4 de marzo del citado año hasta el 31 de mayo de 1939, fecha en la que se hacen cargo de la Casa los Sres. Izquierdo Benito, que transformaron la fachada dándole ese toque modernista, reminiscencia del cubismo.

A partir de junio de 1939, se realizan diversas reformas en el establecimiento de Abilio Jiménez que daría paso a la prestigiosa firma “Izquierdo Benito”.


El día 29 de octubre del citado año, los nuevos dirigentes del negocio insertaban un anuncio a través del cual proclamaban sus grandes existencias de Pañería, Trajes, Gabanes, Gabardinas y rogaban: “…Hasta la terminación de la reforma, la entrada es por el portal”.

Por fin, un anuncio insertado en las páginas del diario “Odiel” del domingo 3 de diciembre de 1939, informaba de la inauguración al día siguiente del que durante décadas iba a ser prestigioso establecimiento:

<< ¡Mañana inauguración! Nuestro salón de venta, completamente transformado y ampliado, se abre mañana al público.

           Nos hemos colocado a la altura que requiere una población de la importancia de Huelva.

           La reforma y ampliación de nuestro establecimiento, se ha hecho con este criterio, e ideado para el más moderno y mejor servicio al cliente.

           Pañería. Sastrería. Camisería. Artículos de viaje.

           Izquierdo-Benito, sucesor de Abilio Giménez.

           Concepción, 25. Huelva>>.

“Izquierdo Benito -nos cuenta Ernesto Lazo, en un artículo publicado con fecha 23 de noviembre de 1991 en “Huelva Información”- fue entonces la modernidad y un duro ataque a los grandes sastres de Huelva, de siempre, Rodes, Camacho, Durán, Braulio Lérida, Bruno Prieto y Julio Pérez -una vez que el maestro Calero había tomado otros rumbos profesionales -, tan buenos, que la nueva gran tienda, pese a sus buenos sastres, se avenía a vender el corte para  que luego cada uno fuera a su sastre preferido, de esos tradicionales y acreditados mencionados…”.

Un año y días más tarde, la firma felicitaba a todos por la entrada del nuevo año y recordaba su nueva andadura a través del diario “Odiel” fechado el día 1 de enero de 1941:

<<Al finalizar nuestro primer año de vida comercial, agradecemos al público de Huelva y provincia, la favorable acogida que durante el mismo nos ha dispensado.

           Deseamos a todos, prosperidad en el Nuevo Año. Izquierdo Benito. Concepción, 25. Huelva>>.

Izquierdo Benito popularizó las rebajas, pero las suyas no se realizaban en enero, sino en febrero. Y era curioso, que, en primer lugar, presentara las estanterías bien surtidas de trajes corrientes, para, a sus clientes fieles o antiguos, ofrecerles, con movimientos no exentos de misterio, el segundo tramo de la tienda donde aparecían las prendas que realmente interesaban.

En la relación de sastres de impecable técnica hay que citar en primer lugar al Sr. Meller, más tarde al Sr. Coll, que estuvo demostrando su  calidad de sastre hasta bien entrados los ochenta años de edad. En la última etapa de la tienda, recordamos a Roberto Pérez, sobrino de Meller. “Los dependientes (seguimos utilizando los datos del Sr. Lazo),  han sido también básicos en la empresa no sólo por su profesionalidad, sino por el trato a la vez respetuoso y amistoso que supieron dar al cliente, por lo que, todos trabajaron muchos años en la empresa. Un recuerdo emocionado para Zamorano, Gabaldón, Manolo González,  José Hernández, Paco de la Corte,  Salvador Pomares y Angulo, tan buen profesional como excelente defensa  del Atlético de Huelva… de las cajeras, un recuerdo para Mari Bonaque López, cajera de la Firma y esposa del también trabajador de la misma Empresa Manuel Pascual  Pérez  Juanita Ceada, Soledad, Ana María, Manoli, muy especial para Mari, hoy señora de Salgado, campeonísima de la simpatía y para la última, Rosa Jiménez…”.

La relación calidad de los tejidos-precio-excelentes sastres hizo que esta Casa le sirviese uniformes para los funcionarios del Ayuntamiento de Huelva y, posiblemente, de otros Cabildos provinciales. En las Comisión Permanente del 8 de julio de 1949 viene, en primer lugar, las circunstancias que hicieron que el Cabildo realizase el pedido:

<<…Visto presupuesto para la confección de diez uniformes de Ordenanza según diseño y para tres levitas, a razón de seiscientas treinta y tres pesetas noventa y cinco céntimos, con uniformes compuesto de guerrera, pantalón, gorra sin emblema ni galones y las levitas setecientas cincuenta pesetas cada una, con destino al personal subalterno de este Ayuntamiento; por unanimidad se acordó su aprobación…>>.

y en segundo lugar, lo amable de sus precios (Comisiones del mismo día):

<<…Visto presupuesto para la confección de cinco uniformes de gala según diseño a ochocientas setenta y cinco pesetas cada uno, de la Casa Izquierdo Benito, así como los antes mencionados, también para el personal subalterno, por unanimidad se acordó su aprobación…>>.

 Comisiones Permanentes del 8 de julio de 1953:

<<…Izquierdo Benito, uniformes para ordenanzas… veinte mil cuatrocientas ochenta y cinco pesetas…>>.  

Finalizando el año 1955 se produce un cambio de titularidad. Así, leemos en la Comisión Permanente del día 28 de diciembre del citado año leemos:

<<…De conformidad con lo informado por la Comisión de Fomento se acordó conceder licencia de reapertura de establecimiento a don Prudencio Benito Fernández, para el establecimiento de Tejidos “Izquierdo Benito” sito en calle Concepción número veinticinco…>>.

Prudencio Benito, le pasó el testigo del negocio a Emilio Domínguez Izquierdo, que, pese a su entusiasmo, a su desvivir por la firma comercial, no pudo impedir su final. “Izquierdo Benito” cerró sus puertas el 20 de noviembre de 1991. Con su cierre, se esfumaban parte importante de tres cuartos de siglo de la historia local comercial.



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