El arocheno Ismael Escaño Maestre es jefe de Calidad en un proyecto de ingeniería en Arabia Saudí

En los 11 años que lleva trabajando para la internacional Abengoa, el onubense ha pasado por Rotterdam, Houston, Oregón y Stalowa Wola. Ahora vive próximo a la frontera con Irak, en una base de vida, cerca de la cual su empresa está construyendo una planta de ciclo combinado solar integrado.

Ismael Escaño trabaja en Abengoa.
Ismael Escaño trabaja en Abengoa.

Ana Rodríguez. A sus 42 años, Ismael Escaño Maestre puede decir que es un ciudadano del mundo. En la última década, ha vivido en diferentes países pertenecientes a distintos continentes debido a su trabajo en la empresa internacional Abengoa, siendo Arabia Saudí su actual parada.

Nacido en Aroche, Ismael estudió EGB en el Colegio José Romero Macías de su localidad natal y BUP y COU en el Instituto San José de Cortegana. Tras vivir toda su vida en el pueblo, en 1994 se marchó a Córdoba a hacer Ciencias Biológicas, carrera que finalizó seis años más tarde en Sevilla.

Para ayudar a sus padres, Mariquita ‘La Canaria’ y Gabriel ‘El Ditero’, a costear sus estudios, Ismael estuvo trabajando durante los años de Universidad como camarero, cargando camiones y en la vendimia en Ciudad Real. Sin embargo, cuando se licenció, su deseo de trabajar a toda costa lo llevaron a emplearse en actividades muy dispares que nada tenían que ver con su profesión, como jornalero en los campos de fresas y naranjas en San Bartolomé de la Torre, en la construcción, como molinero en un molino de piensos, en cooperativas de castañas en Galaroza y de fresa y de aceite en San Bartolomé de la Torre




Ismael nació en Aroche.
Ismael nació en Aroche.

“Trabajé como formador en algunos cursos por la provincia de Huelva, como socorrista durante dos veranos en Encinasola y durante dos años en una empresa en Gibraleón, hasta que en diciembre del 2006 comencé a trabajar en Abengoa, donde ya llevo 11 años”, cuenta el arocheno.

Debido a la actividad que desempeña en la empresa, donde trabaja en el Departamento de Calidad, el onubense ha vivido en Rotterdam, Houston, Kennewick y Stalowa Wola. Su última parada es el Norte de Arabia Saudí, donde reside muy cerquita de la frontera con Irak. Así nos habla el arocheno de sus experiencias en el extranjero:




– ¿Cuál fue tu primera experiencia laboral en el extranjero con Abengoa?
– Tras trabajar en dos proyectos diferentes en la provincia de Huelva, uno en Cartaya y otro en Pozo del Camino, en 2010 me surgió la primera oportunidad de trabajar en el extranjero, en un proyecto en un país como Holanda y en una ciudad como Rotterdam. No desaproveché la oportunidad y me marché a trabajar allí, en un primer momento solo, y en pocos meses mi esposa, Rebeca, dejó el trabajo y se desplazó a Holanda conmigo para poder estar juntos. Esa primera experiencia en el extranjero fue sensacional, para mí supuso un cambio drástico: diferente idioma, diferente cultura y costumbres, pero poco a poco te vas acostumbrando y te vas adaptando y terminas disfrutando de tu estancia en el extranjero. Fue una experiencia maravillosa. Sólo estuvimos 10 meses y la verdad es que nos supo a poco, me quedé con ganas de más.

Ha vivido en distintas ciudades del mundo.
Ha vivido en distintas ciudades del mundo.

– ¿Dónde te enviaron luego?
– Tras regresar de Holanda estuvimos en España durante casi tres años, en proyectos diferentes. El primero fue en Alcaraz (Sierra de Albacete), el segundo en Ponferrada, donde nació Javier, nuestro primer hijo, berciano de nacimiento y el tercero en Salamanca.
Tras finalizar el proyecto de Salamanca, me surgió de nuevo la oportunidad de trabajar en un proyecto internacional, esta vez al otro lado el charco, y dimos el salto a Estados Unidos, a Houston (Texas) el 6 de octubre del 2013. En Houston vivimos durante un año y, tras finalizar este proyecto, surgió la posibilidad de enlazar con otro, en Oregón, aunque muy cerquita de la frontera con el estado de Washington. Debido a que en la zona de Oregón donde trabajábamos no había ciudades, solo pueblos pequeñitos, decidimos fijar nuestra residencia en Kennewick, una ciudad pequeñita en el sureste del estado de Washington, donde habría más oportunidad de hacer vida (colegios, médicos, tiendas, restaurantes, etc.). En esta etapa nació María, nuestra hija “americana”, circunstancias de la vida. Jamás podría imaginarme que yo, siendo de Aroche, iba a tener un hijo berciano y una hija americana.

– ¿Qué pasó entonces?
– Por motivos ajenos a nosotros, la aventura americana terminó el 31 de diciembre de 2015, día en el cual abandonamos USA, pero con sabor agridulce, porque nos hubiese gustado permanecer allí unos años más. Estados Unidos, como todos los lugares, tiene sus cosas malas y sus cosas buenas, pero me sorprendió mucho el patriotismo hacia su país, el respeto a lo privado y el respeto y educación hacia las personas, sobre todo hacia niños y personas mayores.

Junto a su mujer, Rebeca, y sus dos hijos, Javier y María.
Junto a su mujer, Rebeca, y sus dos hijos, Javier y María.

Tras regresar de USA estuve trabajando en Sevilla, en las oficinas principales de mi empresa, durante seis meses. Después viajé a Polonia (Stalowa Wola) y permanecí allí durante un mes para tratar de cerrar algunos temas en un proyecto en esa ciudad. Regresé a las oficinas de Sevilla, donde permanecí hasta febrero de 2016, cuando me incorporé a un proyecto en Arabia Saudí, donde estoy trabajando como expatriado desde entonces. Vivimos en el Norte de Arabia, muy cerquita de la frontera con Irak, en una base de vida en la cual dormimos y desde la cual nos desplazamos al lugar de trabajo.

– Háblame de tu trabajo en Arabia.
– Trabajo como Site Quality Manager (jefe de Calidad) en el proyecto Waad Al Shamal, es un “integrated solar combined cycle (ISCC)” (ciclo combinado solar integrado), el cual estamos realizando con nuestro socio en este proyecto, General Electric. Ellos nos suministran los principales equipos, como calderas, turbinas de gas y de vapor, y nosotros desarrollamos la ingeniería, construcción y puesta en marcha del proyecto.
Desde el Departamento de Calidad, lo que hacemos es controlar que la construcción del proyecto se haga acorde a los estándares de calidad y haciendo que se cumplan las especificaciones, normativas y códigos aplicables. Somos un equipo de 34 personas, entre los cuales se encuentran ingenieros internacionales de soldaduras, niveles III de ensayos no destructivos, y varios inspectores de las distintas disciplinas como son las civiles, mecánicas, tuberías, montaje de equipos, eléctricos y de instrumentación. Mi trabajo, escuetamente descrito, consiste en coordinar al equipo, reuniones con el cliente, socios y subcontratistas y tratar de solucionar los problemas que van surgiendo en el día a día.

Actualmente vive en Arabia Saudí por trabajo.
Actualmente reside en Arabia Saudí por trabajo.

– ¿Cómo fueron tus primeros días en Arabia Saudí?
– Los primeros días se hacen bastante duros. Las costumbres aquí son muy diferentes a las que tenemos España y a las que estaba habituado en los otros países en los que anteriormente había vivido. Tienen una cultura totalmente distinta a la nuestra, vives una base de vida en el desierto en medio de ninguna parte, la comida distinta a la que podemos estar acostumbrados, y más siendo de la provincia de Huelva, en la cual tenemos gran variedad de productos de la costa e interior.
Lo peor de todo es estar lejos de la familia. En todos mis anteriores proyectos siempre había estado con mi familia, y el estar lejos de ellos se lleva bastante mal. Aunque estamos en un régimen de seis semanas en el proyecto y dos semanas en España, se hacen duras las seis semanas que estás alejados de ellos. Para mí, sin duda, eso es lo peor.

– En esta ocasión, ¿por qué te has marchado solo? 
– Debido al país de destino, he venido solo. Por este motivo es más duro estar fuera. Para ellos también se hace duro, sobre todo cuando llega el día de separarnos y dejarlos en España, pero más o menos lo van sobrellevando.

– ¿Cómo es la gente allí?
– La mayor parte del tiempo trato con personas procedentes de India, Pakistán y Filipinas, países de los que más se nutren las empresas para obtener mano de obra en Arabia. También trato con personas procedentes de Arabia, pero en menor porcentaje. Son personas normalmente bastante cordiales, respetuosas y educadas.

Ismael es jefe de Calidad en el proyecto que están llevando a cabo al Norte de Arabia.
Ismael es jefe de Calidad en el proyecto que están llevando a cabo al Norte de Arabia.

– Es una cultura completamente diferente a la española. ¿Qué es lo que más te impactó al llegar?
– Es un país cuyas costumbres están regidas por su religión. Son bastante diferentes a las nuestras y a todo lo que podemos estar acostumbrado. Cosas habituales en nuestro día a día en Huelva o cualquier parte de España, aquí está mal visto, es restrictivo o está prohibido.
Hay varias cosas que pueden impactar, tales como que las mujeres van totalmente cubiertas, sólo llevan descubierta la parte de los ojos, y no pueden conducir, aunque en eso están avanzando y en breve sí podrán hacerlo. No hay cines, al menos en la zona en la que nosotros estamos, cerca de la ciudad llamada Turaif; está totalmente prohibido el alcohol, por lo que una cosa tan habitual en nosotros como es quedar para tomar una cerveza, y que a veces vendría bien para desconectar de las presiones propias del trabajo y de la lejanía de tus seres queridos, aquí está totalmente prohibido y está bastante penado. Las leyes son muy estrictas y el incumplir alguna puede tener graves consecuencias.
La forma de conducir es bastante agresiva, y a veces un tanto peligrosa, y puedes ver de manera habitual a niños al volante conduciendo sin problemas por las calles de la ciudad. Otra cosa que al principio puede impactar es cómo todos los locales están obligados a cerrar durante el tiempo de rezo, desde que se hace la llamada al rezo hasta que termina. Si coincide, por ejemplo, que estás en un supermercado, te tienes que salir hasta que termine el rezo y después volver a entrar y seguir si no acabaste de hacer la compra.

– ¿Cuáles son tus planes?
– Mis planes de futuro son volver a Huelva tras finalizar este proyecto y poder estar junto a mi familia. Después no se… Si hubiese un proyecto en un país en el que pudiese estar con mi familia, habría que pensarlo y decidir si ir o no, ya que los niños, aunque aún son pequeños, ya van creciendo y cuesta más sacarlos de su colegio, ambiente, familia, amigos y demás.

Lo que más echa de menos es a su familia.
Lo que más echa de menos es a su familia.

– ¿Qué es lo que más echas de menos de Huelva?
– ¡Todo! La Sierra, sus campos, una dehesa de encinas, la gente, el clima, la variedad de comida, sus playas… La Romería de San Mamés… ¡En Huelva tenemos cosas muy buenas!

– ¿Recomiendas a todo el mundo que viva un tiempo fuera de España? 
– La verdad es que sí. Sé que todo el mundo no puede viajar, o le cuesta mucho viajar al extranjero por el motivo, circunstancia o miedo que sea, pero la verdad es que una vez que estás fuera, disfrutas y aprendes de todo lo nuevo que tienes ante ti. De la cultura, gente, costumbres… es bastante enriquecedor y creo que abre bastante la mente y la manera de ver las cosas, ya que puedes ver el mundo de diferente punto de vista. Viene bastante bien para cambiar la percepción de las cosas y cambiar algunos pensamientos que tenemos preconcebidos. Hay veces en las que se hace duro, pero creo que es bastante positivo. Por eso yo recomendaría a todo el que pueda que dé el paso y pase algún tiempo en el extranjero, creo que es una experiencia que le valdrá para el resto de su vida.

– Para terminar: un mensaje a los onubenses.
– Sólo que pertenecemos a la mejor provincia de España, que me siento muy orgulloso de ser arocheno, pertenecer a la provincia de Huelva y de ser andaluz, y por su puesto español. Desearle lo mejor a todos mis paisanos onubenses.
¡Viva Huelva y su provincia!




One Response to "El arocheno Ismael Escaño Maestre es jefe de Calidad en un proyecto de ingeniería en Arabia Saudí"

  1. Rubén   6 febrero 2018 at 8:21 pm

    Ismael es una persona maravillosa, auténtica, bondadoso, trabajador, luchador, profesional, buena gente y amigo de sus amigos. Envidiable como padre y esposo porque lo da todo por su familia. Tuve la suerte de organizar su despedida de soltero en Jerez, donde sacó su alma torera y toreó como un verdadero gladiador… se jugó el tipo pero triunfó y salió a hombros. Nunca lo olvidaremos!!
    Te mereces lo mejor y eres ejemplo de calidad de persona y luchador desde que estaba solo en la facultad de ciencias de Córdoba. Gran Jartible!! Viva Aroche, Huelva, Andalucía y España!! Ah!! Y Jerez!! Vuelve pronto que tenemos ganas de verte y darte un fuerte abrazo!!

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