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MATSA refuerza su compromiso con los jóvenes universitarios de la Sierra y el Andévalo

Ana Victoria Canterla Martín, María Escaño Maestre, María Molina Fernández y María González Pérez, beneficiarias de la última convocatoria de ayudas del Programa de Becas a estudiantes universitarios, agradecen su apoyo a la compañía.

Las cuatro jóvenes han recibido ya sus becas.
Audra Walsh junto a las cuatro jóvenes y sus familiares en el acto de entrega del Programa de Becas.

HBNMATSA sigue manteniendo su firme compromiso con la educación y la formación de los jóvenes de su entorno. Muestra de ello, la compañía ha entregado cuatro ayudas, de 2.000 euros cada una, en la cuarta edición de su Programa de Becas a estudiantes universitarios. Unas ayudas que suponen un incentivo y una tranquilidad para Ana Victoria Canterla Martín, María Escaño Maestre, María Molina Fernández y María González Pérez, las cuatro alumnas de los IES Diego Macías de Calañas y San José de Cortegana que han recibido estas becas en su última convocatoria.

Este Programa reconoce los mejores expedientes académicos en Bachillerato de los dos centros educativos cercanos a las instalaciones de MATSA en Almonaster la Real, siendo requisito para optar al mismo el haber comenzado estudios universitarios este curso. En 2017 fueron 11 los alumnos que presentaron sus solicitudes, resultando cuatro las alumnas beneficiadas.

Ana Victoria.
Ana Victoria Canterla recoge la ayuda al estudio de Matsa para estudiantes.

Una de ellas es Ana Victoria Canterla, una joven de Almonaster la Real que en la actualidad estudia el Grado en Ingeniería Electrónica, Robótica y Mecatrónica en la Universidad de Sevilla. “Elegí esta carrera porque desde hace unos años, cuando me comentaron su existencia, me causó gran interés y las asignaturas que en ella se estudian me gustaban. Además, pensaba dedicarme en un futuro a algo relacionado con ella”, explica Canterla.




La universitaria, que cursó Bachillerato en el IES San José de Cortegana, admite que sintió mucha alegría cuando le comunicaron que MATSA apoyaría su formación universitaria, y que su familia se llevó una gran sorpresa, “además de por la beca, por haber alcanzado mis estudios y la nota más alta de mi promoción“.

La ayuda va a permitir a Ana Victoria afrontar los gastos derivados de sus estudios en Sevilla. Por ello, ha querido agradecer a MATSA la existencia de esta iniciativa y la inversión realizada para promocionar los estudios de Bachillerato, premiando a los alumnos con los mejores expedientes académicos para que se esfuercen en sus estudios y obtengan la recompensa que la compañía les ofrece.




María Escaño .
María Escaño estudia Biotecnología en Sevilla.

En los mismos términos se pronuncia María Escaño, también ex alumna del IES San José. La arochena manifiesta que, en su opinión, “MATSA es un ejemplo. Otras empresas deberían seguir sus pasos porque nosotros somos el futuro y que inviertan en que podamos estudiar me parece muy bien. Espero que siga así muchos años”.

Escaño es alumna de la Universidad Pablo de Olavide, donde ha empezado a estudiar Biotecnología. Aunque desde pequeña pensó hacer Magisterio, al final ha decidido orientar su trayectoria a la investigación.

Por todo ello, su familia se siente muy orgullosa de ella. Como agradece la joven: “siempre han estado a mi lado y han visto que me he esforzado y que, al final, tanto trabajo ha tenido su recompensa. Estoy muy contenta“.

María Molina es otra de las beneficiarias de la beca.
María Molina es otra de las beneficiarias de la beca.

Más que una recompensa al esfuerzo, para María Molina, de La Zarza, la beca concedida ha sido la clave para poder continuar sus estudios de Ingeniería Química en la Universidad de Huelva. La joven reconoce que “en mi caso, la ayuda ha sido muy necesaria para estudiar sin la preocupación de si voy a poder seguir. Mi familia no tiene trabajos buenos y mi formación dependía de esta beca. Me viene muy bien y es una alegría y un apoyo para continuar en la UHU”.

Molina, que realizó Bachillerato en el IES Diego Macías de Calañas, está encantada con el Grado que ha escogido. Su pasión por los números y las fórmulas se alimenta en cada clase, un talento que podría haberse perdido si no hubiera tenido la posibilidad de continuar su formación en el ámbito universitario.

En palabras de la joven de La Zarza: “considero que es muy importante que las empresas apuesten por la formación. Hoy día hay mucha dejadez en el estudio, bien porque no les gusta o porque sus padres no se lo pueden permitir. Muchos jóvenes dejan los estudios por buscar un trabajo, y que MATSA fomente que la gente no pierda la ilusión en formarse en lo que le guste y trabaje de ello, me parece una gran labor“.

María Francisca González.
María Francisca González asegura que sin educación no somos nada.

La última beneficiaria en esta cuarta convocatoria del Programa de Becas a estudiantes universitarios de la compañía minera es María Francisca González. Natural de El Cerro de Andévalo, obtuvo el pasado curso uno de los mejores expedientes académicos del IES Diego Macías. Ahora sigue esforzándose por ser una de las alumnas más aplicadas de la Universidad de Sevilla, donde está haciendo el Grado en Periodismo, una carrera que espera le abra las puertas “a conocer el mundo exterior más allá de lo que a simple vista vemos”.

González está muy contenta y agradecida a MATSA por la concesión de esta ayuda con la que, en su opinión, se valora el trabajo llevado a cabo por los estudiantes de 2º de Bachillerato. Además, en El Cerro de Andévalo también ha recibido otro reconocimiento a su brillante expediente, esta vez por parte del Ayuntamiento local, siendo ahora su sueño el obtener, dentro de cuatro años, el premio municipal final de carrera.

María Francisca ha valorado, por último, la labor de la compañía minera en apoyo a la formación: “es una empresa que tiene posibilidades de ayudar a promover un ámbito tan importante como es la educación. Sin educación no hay nada. Espero que siga haciéndolo e incentivando a los jóvenes a continuar estudiando y a dar lo mejor de sí mismos“.

Estas cuatro universitarias son un ejemplo de trabajo y constancia, como bien explicaba la directora general de MATSA, Audra Walsh, en el acto de entrega del Programa de ayudas, que tuvo lugar el pasado mes de noviembre. Walsh felicitó a las estudiantes “por sus excelentes resultados académicos, que son un ejemplo para todos los jóvenes” y las animó “a seguir trabajando duro para afrontar un futuro lleno de éxitos”.

Por último, la directora general de MATSA puso de relieve la firme apuesta de la compañía, a través de este programa, “por la excelencia como base para la construcción de una sociedad cada vez más preparada” y reafirmó la intención de la empresa de continuar manteniendo estas becas en los próximos años “para fomentar el crecimiento personal y profesional de los jóvenes de nuestro municipios”.




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