2018, el año en que podría conocerse el origen de Cristóbal Colón

Una investigación, liderada por el catedrático José Antonio Lorente, trata de descubrir, a través del análisis del ADN, el lugar de procedencia del almirante. Tras corroborar en 2005 que los restos de la catedral de Sevilla pertenecen al descubridor de América, el estudio se paró por no disponer de la tecnología necesaria para proseguir con garantías. Ahora su segunda fase está en pleno desarrollo.

José Antonio Lorente en el Genyo.
José Antonio Lorente en el Genyo.

Ana Rodríguez. ¿De dónde era Cristóbal Colón? Qué duda cabe que la respuesta a esta pregunta es uno de los secretos mejor guardados de la historia. Después de más de 525 años, seguimos sin conocer el lugar de origen de un hombre que cambió el curso de la humanidad, un navegante que llegó a Huelva en busca de ayuda para un proyecto al que nadie daba crédito y que encontró en tierras del sur el apoyo suficiente para llevar a cabo su gran gesta.

Pero quizá 2018 sea el año en el que este secreto sea por fin desvelado. Si así fuera, tal proeza se debería al intenso trabajo de investigación que lleva realizando desde 2001 el equipo del catedrático de Medicina Legal y Forense y director del Centro de Genómica e Investigación Oncológica (Genyo) de la Universidad de Granada, José Antonio Lorente Acosta.

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Lorente trata de averiguar el origen de Cristóbal Colón.

Un equipo multidisciplinar formado por los profesores de la Universidad de Granada Miguel Botella (dirección del área antropológica), Rafael Delgado (dirección del área edafológica) y Juan Carlos Álvarez (co-director del área genética, al frente de la cual se encuentra Lorente). Además de contar con la colaboración de los equipos de los profesores Olga Rickards (Roma), David Caramelli (Florencia) y Francisco Corte-Real (Portugal), a los que podrían sumarse otros de Estados Unidos y Alemania dependiendo de las circunstancias, hallazgos y necesidades que surjan durante la investigación.


El proyecto de abordar el análisis del lugar de procedencia del descubridor de América, que ha dado lugar al estudio ‘Identificación genética de los restos de Colón, y estudio sobre el probable origen del almirante’, surgió de una propuesta del profesor del IES Virgen de las Nieves de Granada Marcial Castro.

José Antonio Lorente junto al profesor Miguel Lorente, con los restos de Diego Colón en marzo de 2003.
José Antonio Lorente junto al profesor Miguel Lorente, con los restos de Diego Colón en marzo de 2003.

Como reconoce José Antonio Lorente, Castro “tuvo la idea y había desarrollado gran parte de la estrategia, de modo que logró convencerme para poder ponerla en marcha. Todo el mérito inicial de la propuesta y el ánimo es sin duda de D. Marcial Castro, que es el director y coordinador de la faceta histórica del proyecto”.


La primera parte de la investigación para averiguar el origen del almirante era corroborar que los restos guardados en la Catedral de Sevilla eran suyos. En junio de 2003, y tras dos años de largas y complejas gestiones, el equipo de Lorente logró la autorización para exhumar los restos de Cristóbal Colón y cotejarlos con los de su hijo Hernando y su hermano Diego. El resultado obtenido no dejaba lugar a dudas: aquellos huesos eran del descubridor de América.

Lorente junto al doctor Carlos Álvarez y al profesor Enrique Villanueva. Cubierta con la bandera de España, la urna con los restos de Colón en la Universidad de Granada en junio de 2003.
Lorente junto al doctor Carlos Álvarez y al profesor Enrique Villanueva. Cubierta con la bandera de España, la urna con los restos de Colón en la Universidad de Granada en junio de 2003.

Pero tras este proceso inicial, el director del Genyo tomó la decisión de parar el estudio. Lorente explica el motivo que lo llevó a adoptar esta postura: “tras tener acceso a los restos óseos de los personajes mencionados, lo primero que encontramos era que tanto la cantidad de material accesible como -sobre todo- la calidad del mismo era muy mala. La primera parte de la investigación se pudo hacer porque exigía unas técnicas más básicas que las que se han de aplicar para tratar de saber algo del origen de los restos. Aún así, se utilizó una cantidad de material (fragmentos de hueso) muy grande, y ese fue el momento (2005) en que decidí, como director y coordinador, parar la investigación. Y lo hice porque había técnicas buenas, pero poco eficientes, y corríamos el riesgo de quedarnos sin fragmentos de hueso para posteriores estudios“.

Capilla Real de la Catedral de Sevilla.
Los restos que reposan en la Catedral de Sevilla son de Cristóbal Colón.

Hasta 2016, las indagaciones sobre el origen de Colón han estado paradas. Pero ahora el contexto ha cambiado. En este momento hay un desarrollo científico y técnico que permite al equipo de Lorente abordar con ciertas garantías de éxito “a priori” el estudio de estos restos histórico. De hecho, están inmersos en la segunda parte de la investigación, que consiste en descubrir, a través del ADN, algo del origen de Colón o, al menos, descartar algunas de las teorías postuladas. Y es que, por todos es sabido que al almirante se le atribuyen procedencias muy dispares: desde Génova (Italia), hasta Galicia, pasando por Cataluña, Portugal, etc.

Pero, ¿cómo es posible determinar el lugar origen de una persona a través de su ADN? El director del Genyo explica que existen dos formas. La directa, y más recomendable siempre que sea factible, en  la que se parte de la base de que, de acuerdo a datos históricos, una persona es de un lugar determinado, y esto se compara con algún familiar suyo enterrado en esa zona (padre, madre, hermanos, etc.). 

El catedrático José Antonio Lorente.
El catedrático José Antonio Lorente.

Mientras que la indirecta, y empleada en la investigación de Colón ante la imposibilidad de aplicar la primera, consiste en analizar múltiples regiones del ADN autosómico, del mitocondrial y del cromosoma Y (en el caso de varones) y ver dónde son más frecuentes esas características. “El ADN de todos los seres humanos es muy similar, pero ciertas partes del ADN de las personas del sur de España, por ejemplo, tiene una serie de características que son más típicas o frecuentes en esa región que en el norte de España o que en Noruega, y de ese modo se puede, siempre probabilísticamente, asignar un lugar de origen de esa persona, o al menos de su familia”, señala José Antonio Lorente.

En base a esto, comenzaron esta segunda fase de la investigación estudiando el ADN del cromosoma Y de personas apellidadas “Colombo” en Italia y “Colom” en el Mediterráneo español (zona catalana, valenciana y de Baleares).

Cifrar el genoma será mucho más barato en el futuro. / Foto: www.lookfordiagnosis.com
El análisis del ADN puede determinar el origen de una persona. / Foto: www.lookfordiagnosis.com

Tras este análisis, actualmente el equipo de Lorente está recopilando todos los datos de los posibles familiares de Colón que se pueden estudiar, y diseñando los diferentes estudios que incluirán ADN autosómico, mitocondrial y del cromosoma Y. Cuando acaben con este proceso, realizarán todos los análisis necesarios, a lo largo de este 2018, a fin de alcanzar una serie de conclusiones científicas sólidas y con validez. Como reconoce el investigador, estos resultados podrían oscilar “desde que se demuestre que Colón nació en un lugar exacto y que era hijo de alguien estudiado, hasta que no se pueda concluir nada de nada”.

Cabe destacar que las muestras de las que disponen para cotejar resultados proceden de personajes que son familiares más o menos directos de Colón de acuerdo a los estudiosos e historiadores que apoyan las diferentes teorías, como las del origen mallorquín, alcarreño, gallego, portugués, etc.

Manuel Luis estudió Psicología en la Universidad de Granada.
La Universidad de Granada cuenta con las últimas tecnologías para el análisis del ADN.

En este sentido, al tratarse desde sus comienzos de una investigación abierta, muy recientemente se han incorporado dos grupos de expertos estudiosos que proponen teorías totalmente diferentes. Y es que, según destaca José Antonio Lorente, “no tenemos, ni hemos tenido, planteamientos a priori. Pretendemos encontrar o aportar datos que nos lleven hacia la verdad, algo que ya deben encajar los historiadores”.

Para llevar a cabo esta interesante labor investigadora, el equipo cuenta, tanto en la Universidad de Granada como en los centros colaboradores de Italia y Portugal, entre otros, con la más moderna tecnología analítica de nueva generación, que incluye genotipado – SNPs, secuenciación y análisis de fragmentos. Sin embargo, Lorente pone de relieve el talón de Aquiles del análisis: la extracción de ADN. Conseguir sacar ADN con calidad y en cantidad suficiente de los pequeños trozos de hueso de los que disponen sigue siendo delicado, pues es la fase en la que menos ha evolucionado el desarrollo científico en estos años.

Monumento a Colón.
Monumento a Colón.

José Antonio Lorente confía en que a finales de 2018, si no hay retrasos o complicaciones en relación a los plazos previstos, podrían estar los resultados iniciales, que serán dados a conocer al público paralelamente a su publicación en una revista científica de alto nivel de la especialidad, modo de garantizar la fiabilidad y validez de las conclusiones. 

De todas formas, el director del Genyo sostiene que “si la tecnología actual, que es sin duda muy avanzada y potente, no rinde los resultados esperados, los análisis se pararán, porque no merece la pena hacer los estudios (que conllevan la destrucción por pulverización de los huesos) si no sale nada. Son piezas de un valor histórico y científico excepcional y no se van a desperdiciar innecesariamente”.

Por último, Lorente ha querido dejar claro que “el primer interesado en que esto hubiese acabado con una identificación positiva y clara de Colón hace 10 o 12 años soy yo, porque me habría beneficiado enormemente en mi carrera científica y profesional. Nadie está escondiendo o reteniendo datos. Todos queremos que esto termine lo más pronto y lo mejor posible, pero mientras de mí dependa, por respeto y coherencia, no se van a desperdiciar estas muestras tan valiosas si no hay posibilidades reales de que se obtengan resultados fiables y útiles, porque creo que pasarán muchísimos años antes de que alguien consiga exhumar de nuevo las tumbas de Cristóbal y Hernando Colón, y el compromiso con la ciencia y la historia está por encima de intereses personales“.

En plena segunda fase de la investigación, confiemos en que la tecnología actual y la profesionalidad de este equipo de estudiosos sean suficientes para obtener algún dato que nos acerque al origen del almirante Cristóbal Colón, uno de los grandes secretos de la historia.



3 Responses to "2018, el año en que podría conocerse el origen de Cristóbal Colón"

  1. iluminati   11 enero 2018 at 7:16 pm

    hay un acuerdo con el Vaticano para retrasar lo máximo posible los resultados y el conocimiento de la verdad. Es cuestión de darle margen al Papa para llevar a cabo reformas.

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  2. Vicente   30 marzo 2018 at 10:59 am

    En los libros históricos y actas del General y Gran Consejo de Mallorca se dice que Juan (Cristóbal) Colom y su hermano Bartolomé conjuntamente a 350 personas se embarcaron en 1454 hacia Napoles al ser ocupada Mallorca militarmente por Fco. de Eril, al peligrar sus vidas, dentro del levantamiento Forense. Lo que identifica su edades y lugar de nacimiento es decir Mallorca.

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  3. Vicente   30 marzo 2018 at 11:10 am

    Siguiendo el comentario anterior y sabiendo que Cristóbal y Bartolomé Colom murieron en el o de 1506 y 1514 respectivamente y de haber embarcado en el año de1454 hacia Napoles Se puede comprobar que sus edades pudieren ser de 70 y77 años teniendo en cuenta que al embarcar tenían 17 y 18 años. De confirmarse por medio del ADN esta edad por los Sres. Lorente se podría afirmar que los Colom eran de Mallorca.

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