El monumento al ‘Niño Miguel’ (y III)

El historiador Antonio José Martínez Navarro continúa acercándonos a la figura de este emblemático onubense. El último acto importante en su trayectoria se dio en la Peña Flamenca de Huelva en 2004.

El “Niño Miguel” en sus últimos años.
El “Niño Miguel” en sus últimos años.

A. Martínez Navarro. En los días comprendidos entre el 4 y 7 de octubre de 2001, se llevó a cabo en el Palacio de exposiciones de Sevilla la I Feria Mundial del Flamenco. La aportación de Huelva llevó a aquel evento a Paco Toronjo, “Niños de Huelva”, “Cané” y “Aguadulce”.

           En esta Feria se proyectaron, entre otros documentos,  grabaciones en directo del recordado “Camarón de la Isla”, en un actuación que realizó en Huelva en los años sesenta en la que tuvo al toque a “El Niño Miguel” y su padre “Tomatito”.

     El último acto importante en la trayectoria de “Niño Miguel” se dio en la Peña Flamenca de Huelva. Fue el viernes 19 de noviembre de 2004, fecha en la que la citada Peña recibió la visita de este artista que, sin nadie decirle lo más mínimo, cogió una guitarra y llenó de admiración a todos los presentes. Mi buen amigo Onofre López, al que catálogo entre los grandes entendidos huelvanos del flamenco, precisaba -con su pluma de altos vuelos literarios- aquel rato mágico e inesperado de la siguiente manera:

<<…Lo que hizo el Niño Miguel no se puede narrar en un corto espacio como éste. Con una limpieza -que creíamos perdida- y con una impresionante memoria para retomar  los temas que le hicieron famoso (soleares, bulerías, tarantas y granaínas) salían de sus manos con una facilidad pasmosa y con una coherencia melismática digna de sus mejores tiempos. ¡Increíble! Después, entregado como estaba, entre la borrachera de aplausos de los asombrados cuerdos, se saca de la manga la famosa zambra que creara su padre y nos la mete en el alma, así por las buenas. ¡El delirio!

           Ya, para finalizar, se acuerda del maestro Agustín Sabicas y nos estampa un “Sitio de Zaragoza”, que nos pone a todos firmes. ¿Qué es lo que ha pasado? De verdad no le encuentro explicación, pero estoy deseando ver a mi querido amigo Cristóbal Gangoso para que me pueda aclarar como una mente afectada –y el doctor conoce el caso mejor que nadie- puede hacer un paréntesis en sus neuras para repartir a un puñado de amigos tanta felicidad…>>.

     En verdad que viéndolo actuar a través de las televisiones locales muchos huelvanos creímos que había logrado superar, en parte, el gran obstáculo físico que había terminado con su carrera. Pero desgraciadamente no fue así, sumergiéndose de nuevo en la profundidad abisal del Arte en que había estado sumido.

     En la actualidad, aquel hombre del que el propio “Paco de Lucía” había dicho “que nunca había escuchado una guitarra con tanta furia, con tanta calidad de sonido y con tan ortodoxa armonía y coherencia para componer…”, que logró imponer su arte y ser admirado por grandes figuras de la envergadura del académico Andrés Segovia, el Niño Ricardo, Manolo Sanlúcar, Agustín Sabicas y había estado en contacto con los guitarristas más prestigiosos de su tiempo, que descubrió en la guitarra recursos y efectos nuevos, va tocando con una vieja guitarra donde buenamente puede, que la mayoría de las veces es en plena calle, y consigue, admírense ustedes, con dos o tres cuerdas, sacar destellos artísticos, nos conmueve el alma, ya que estamos convencidos de que Huelva ha perdido un semidiós en el Arte que cultivó Vicente Espinel y para convertir en aserto todo lo que se ha vertido en estas hospitalarias páginas de “Huelva Información” nada más tenemos que recurrir a sus discos y cuando concluya su audición quedará  nuestra admiración.

     Huelva, que en ocasiones ha vivido lejos de las glorias que le son propias, no hace mucho tiempo actuó rápida y briosamente para que esta gloria de la guitarra fuese venerada y le concedió a “Niño Miguel” una calle. Y en octubre de 2017, a instancias reiteradas de la Peña Cultural de La Orden, le elevó un monumento. Honores merecidos.

     La admiración que Huelva siente por el arte de “Niño Miguel” se hizo patente en el homenaje que le dio el día 7 de noviembre de 2009 en una gala benéfica celebrada en el Palacio de Deportes en la que estuvieron presentes José Mercé, Estrella Morente, Pepe de Lucía, Carmen de Linares y “El Pele”. Al toque se presentaron Sanlúcar, Pepe Habichuela, “Tomatito”, Juan Carlos Romero, José Luis Rodríguez y Miguel Ángel Cortés.

     Este homenaje contaba con el respaldo del Ayuntamiento de Huelva y de la Diputación Provincial.

      En 2009 o 2010 empeora la salud del guitarrista y es ingresado en al centro sanitario de Tharsis.

     En el Festival de Cine  Iberoamericano de Huelva, celebrado del 18 al 24 de noviembre de 2012, se le dedicó una sesión especial al “Niño Miguel” con la programación de las tres obras audiovisuales que los realizadores Chechu García Berlanga, AnnabelleAmeline y BenoitBodiet le dedicaron al guitarrista onubense. Así, el miércoles 10 de octubre de 2012 el periodista que firma sus trabajos con las iniciales S. C. decía al respecto:

<<…A los documentales “Huelva Flamenca” (2008) y “La sombra de las cuerdas” (2010) se suma ahora para completar la trilogía sobre este virtuoso del flamenco la grabación íntegra del espectáculo que el guitarrista ofreció en el Teatro “Central” de Sevilla el pasado 2011. Con la programación de esta sesión especial, el Festival de Cine Iberoamericano busca acercar a los amantes del Flamenco al certamen y homenajear a uno de los artistas flamencos más destacados del panorama andaluz. La última cinta sobe el guitarrista, que completa la trilogía, ofrece de forma íntegra el exitoso y único concierto que el “Niño Miguel ha ofrecido sobre el escenario tras su reciente recuperación y reincorporación al mundo de la música en noviembre de 2011 en Sevilla sobre las tablas del Teatro Central y que consiguió colgar el cartel de no hay billetes.

           El documental “Huelva Flamenca” es un recorrido por los fandangos, considerados bandera poética de la provincia y espejo de su gente, de sus pueblos y de su historia a través de una gran variedad de estilos. En la obra aparece “El Niño Miguel” interpretando “El emigrante” y una alegría. “La sombra de las cuerdas” se dedica íntegramente al guitarrista con testimonios de Paco de Lucía, “Tomatito”, Rafael Riqueni, Juan y Pepe “Habichuela”, Juan Carlos Romero, Enrique Morente, “Arcángel”, “Niño Josele” y Antonio Mesa>>.

El jueves, 23 de mayo de 2013, falleció este legendario guitarrista en la UCI del Hospital “Juan Ramón Jiménez”, de Huelva.

      En mayo de 2015 el guitarrista Juan Carlos Romero editaba su cuarto álbum en solitario, “Paseo de los Cipreses”. En él, rendía homenaje a los que se fueron: Paco de Lucía, Enrique Morente, “Niño Miguel”, Félix Grande, el técnico de sonido Antonio Moreno y su padre.

      Juan Carlos Romero recordaba al “Niño Miguel” en una entrevista que le hacía el diario “Huelva Información” el domingo 19 de julio de 2015. A la pregunta del reportero ¿Cómo recuerda a Niño Miguel? contestaba:

<<Fue el primer ídolo que yo tuve de niño con una guitarra. Estuve mucho con él. Lo conocí cuando yo tenía once años. Lo llevó su padre a mi casa; él tendría 21 o 22. En aquellos momentos la diferencia de años era un mundo pero después se fue haciendo menor con el tiempo. Él siguió yendo a mi casa porque se sentía muy a gusto allí, y de mayor iba a buscarme. Tocábamos mucho allí en casa y estábamos con mucha frecuencia juntos. Siempre he sentido mucha admiración por él…>>.

      A la pregunta ¿Fue el genio que dicen? contestaba en la misma entrevista:

<<…Hay palabras que devalúan por la alegría con la que se usan y, en mi opinión, llamar a alguien genio es algo muy serio. Porque primero hay que definir qué es un genio. Te puedo decir que para mí Miguel era de los más grandes guitarristas que he conocido, pero yo creo que un genio es alguien que pasa por la tierra y que, después, ya nada es igual. Eso es puede decir de muy poca gente. Era un gran guitarrista. Lo que he dicho es una acotación y no por restar nada de Miguel. Él era un fenómeno como guitarrista, tenía unas facultades extraordinarias y una intuición brutal para la guitarra. Era más que intuición era instinto. A miguel lo situaría con la gente brillante, extraordinaria, con grandes capacidades y un potencial que por circunstancias se queda en el camino>>.

      De ese magnífico reportaje extraemos la pregunta ¿Cómo vivió su final?:

<<Yo vivía en Sevilla y seguía teniendo contacto con él. Miguel estaba en un centro de Tharsis; a veces me llamaba desde allí y yo iba a visitarlo con cierta frecuencia porque le gustaba. Y tocábamos juntos allí mucho rato. Me iba por la mañana y ya él  me estaba esperando con su guitarra en la puerta para irnos a comer. Lo recogía e íbamos al Portichuelo de Alosno porque yo tenía permiso para llevarlo fuera. Le daba una vuelta y me llevaba el día entero con él hasta las ocho o las nueve, cuando tenía que irse a cenar. Y después estuve con él en el hospital, cuando lo trajeron, en el homenaje de Sevilla, en el de Huelva, pero sabiendo lo que se avecinaba. Son vidas, la verdad, que son muy desgraciadas. Y te da más sensación de amargura porque tenía en la mano un as y nunca pudo aprovecharlo realmente…>>.

            Descripción del monumento al “Niño Miguel”

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Antes de descorrer el velo del monumento.
Antes de descorrer el velo del monumento.

Nada más nos acercamos al monumento apreciamos que estamos en presencia de un gran sensitivo y de un poderoso maestro de su arte para quien la técnica escultórica rasgó todos sus velos, ofreciéndose enamorada y desnuda.

            La figura se sustenta sobre un basamento blanco de grave aspecto, que tiene un relieve principal que el artista se negó a que fuese simplemente las letras de una leyenda, cual si fuera una lápida e le hizo una orla con ornamentación vegetal con dos conchas y en su plano inferior se observan los escudos de la ciudad de Huelva y de la Peña Flamenca de La Orden. Este relieve está flanqueado por dos laterales, en el primero de los cuales queda reflejado un hombre  cantando y, en el segundo, se puede ver una briosa bailaora en un escorzo flamenco. En definitiva, el artista quería, y lo ha logrado, representar a Miguel Vega  en el Arte del Cante y en el Arte del Baile.

            Sergio Sánchez, ha sabido unir a la pura y romántica trayectoria de su arte la trayectoria de su vida. En este sentido, quería realizar un monumento que estuviera etiquetado como clásico, siguiendo las directrices del Arte que él había bebido de los maestros Antonio Susillo y Castillo Lastrucci. Y lo ha conseguido. Así, el extraordinario  realismo anatómico, el respeto sin humillaciones, en la traducción de los maestros citados, hacen de la escultura del Niño Miguel  una de sus más bellas creaciones dentro del credo de sobriedad técnica y serenidad espiritual representativitos del ilustre escultor.

            Y con qué ternura delicadísima, con qué técnica minuciosa está modelada la cabeza, el ropaje hasta en sus menores detalles. De tal manera fue exacta y estudiada la creación de la silla donde descansa la figura, la guitarra del tañedor que nos parece que estuviese el divo redivivo. 

“Azukita” interviene. Al fondo, Elena Tobar, Gabriel Cruz, “Tomatito”…
“Azukita” interviene. Al fondo, Elena Tobar, Gabriel
Cruz, “Tomatito”…

¿En qué piensa este Niño Miguel creado por el talento de Sergio Sánchez? Es el Miguel Vega  de la madurez, de los días que epilogaban su decadencia física y reflejaban sus muchos instantes de suprema pobreza. En su rostro se observa el gesto fruncido, parte producido por la enfermedad que comenzaba a galopar en su cuerpo y parte por la preocupación de ganar el pan de cada jornada que tan difícil le era conseguir día a día. De cualquier manera, todo en la escultura del onubense responde a una eternización de la gran figura de la guitarra que fue aquel sencillo guitarrista.

            Inauguración del Monumento al Niño Miguel

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            Por fin había llegado el día anhelado por los entusiastas miembros de la Peña Flamenca de la Orden y por los amantes de las cosas que prestigiaban a nuestros lares, el 3 de octubre de 2017, para la inauguración de un monumento al Niño Miguel en la plaza que lleva su nombre, rótulo de la plaza conseguido gracias al trabajo incansable de Antonio López y Manuel Luque, socios de la Peña,  y situada junto al Parque de los Olivos.

Detalle de unos de los laterales del monumento.
Detalle de unos de los laterales del monumento.

Y hacia la simpática barriada de La Orden encaminó sus pasos este amable servidor de la historia de Huelva acompañado de su esposa. Y mientras alcanzaba la meta se dijo el historiador, tan vinculado con la Peña por tantos actos emotivos: “Voy a mi Casa”. Tras llegar a ella,  los saludos se multiplicaron y vio que la puerta de la entidad flamenca estaba flanqueada por dos pinturas de Alfonso Aramburu, también muy unido a ella y con el que estuvo charlando lo que le permitió las circunstancias del momento. También saludó a Juan Sanz, al presidente de la Peña, Regino García…

 

Gabriel Cruz, alcalde de Huelva, manifestando su admiración por el genial guitarrista.
Gabriel Cruz, alcalde de Huelva, manifestando su admiración por el genial guitarrista.

El ambiente era multitudinario: emisoras de Radio, cámara de Televisión y una numerosa concurrencia asistía a la inauguración, entre ellos familiares del Niño Miguel. Saludamos cortésmente al Alcalde de Huelva, Gabriel Cruz y a Elena Tobar. Y el primer edil de nuestro Ayuntamiento tomó la palabra para poner de manifiesto algunos datos sobre el célebre tañedor:

<<…Con esta escultura Huelva zanja hoy una deuda con uno de sus grandes genios, y expresa su cariño y admiración a uno de los mejores guitarristas de este país, un mito del flamenco que hacía brillar la guitarra como nadie con tan solo dos cuerdas.

 

El otro lateral del monumento.
El otro lateral del monumento.

Miguel querido, añorado, el que hablaba con la guitarra, el que revolucionó el flamenco sin pretenderlo, el que hizo de los rincones de las calles de Huelva su escenario, sigue aquí con nosotros reflejado en esta escultura y con el eco imperecedero de su toque que nunca vamos a poder olvidar.

      El otro lateral del monumento.

Después felicitó al autor del monumento, Sergio Sánchez, por su laborioso trabajo  que ha dado como resultado una estatua de bronce a tamaño real, que retrata al Niño Miguel sentado en su silla con la guitarra en sus manos, eternizando el recuerdo que tenemos de él los onubenses.

Uno de los momentos emocionantes del acto.
Uno de los momentos emocionantes del acto.

Destacó el empeño de la Peña Flamenca de La Orden por materializar el deseo generalizado de la sociedad onubense de recordar y homenajear a uno de sus grandes artistas con un monumento.

Asimismo, agradeció a “Tomatito”, sobrino del “Niño Miguel” y heredero de su arte, la asistencia a la inauguración y su participación en el II Festival Flamenco de Huelva, en que actuará esta misma noche…>>.

El maestro “Tomatito” se entona por bulerías.
El maestro “Tomatito” se entona por bulerías.

Aquella inauguración fue flamenca en verdad. Así, se dijeron fandangos con letras alusivas a “Niño Miguel”,  y  el maestro “Tomatito”, gran guitarrista y sobrino de Miguel, a petición general y ante el asombro de todos, se entonó con gran maestría por bulerías frente a la estatua de su familiar Miguel siendo muy aplaudido.

      En este acto no faltaron dos cantaores de la Peña Flamenca de Huelva, Mario Garrido y Andrés “El Lepe”, que dijeron letras alusivas al genial guitarrista. Ni tampoco dejó de hacer acto de presencia el popular poeta  y letrista de la Peña Flamenca de La Orden, José Manuel Cordero “Azukita” quien glosó unos bonitos versos dedicados a Miguel Vega.

      La verdad es que el acto pasó en el tiempo de un “santiamén”.



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