La onubense Carmen Márquez, una apasionada de la Biología que disfruta de una beca de investigación en México

A tan sólo una asignatura y el TFG de finalizar la carrera en la Universidad de Sevilla, esta joven se encuentra en la ciudad mexicana de Colima, donde lleva tres meses realizando tareas de investigación. Una experiencia que se le ha planteado un poco más difícil de lo que esperaba, pero que le ha permitido descubrir la belleza de la naturaleza de esta zona de Centroamérica, al tiempo que le ha ayudado a valorar todo lo que tiene en Huelva.

Carmen es una joven onubense amante de las ciencias y la naturaleza.
Carmen es una joven onubense amante de las ciencias y la naturaleza.

Mari Paz Díaz. Carmen Márquez Díaz (Huelva, 1992) es una onubense que se ha criado entre la ciudad, al residir en la capital onubense, y el campo, donde viven sus abuelos. Una situación que desde pequeña despertó en ella un enorme interés por la naturaleza, como también le ha sucedido a su hermano pequeño. A esta circunstancia familiar se le unieron las enseñanzas que en Primaria recibió de su profesor Don Isidoro, que le marcaron mucho, al realizar experimentos científicos simples y cotidianos, que le llamaron mucho la atención desde niña. Ese amor por la ciencia y la naturaleza confluyó para que decidiera estudiar Biología. Es cierto que estuvo dudando sobre la carrera profesional que quería cursar, pero “la biología era una opción que nunca salía de mi cabeza”, nos comenta la joven, por lo que “al final pedí plaza para ello en la Universidad de Sevilla”.

Estudió un año de Ciencias del Mar en Cádiz.
Estudió un año Ciencias del Mar en Cádiz.

El problema fue que en la Hispalense no le dieron la plaza en la primera adjudicación. Además, circunstancialmente, en aquel momento se encontraba en Londres con una beca del Ministerio de Educación y Ciencia (MEC) para aprender inglés. Así que, ante el temor de perder un año, le pidió a sus padres que aceptasen una plaza en Ciencias del Mar que le habían concedido en primera instancia en la Universidad de Cádiz. Así que se marchó a la capital gaditana a hacer esta carrera. Y lo cierto es que le gustó, así que terminó el primer año. Sin embargo, según recuerda, “un día, viendo un concurso de televisión, una de las concursantes al presentarse dijo “soy bióloga” y yo me estremecí, a la par que dije a mi madre, que estaba a mi lado: “Mamá, que es bióloga…”. Sólo quedaban dos semanas para comenzar el segundo año de carrera en la Universidad de Cádiz, pero fue en ese momento cuando me di cuenta de que eso era lo que yo quería ser”.

Se marchó a Sevilla a estudiar Biología. / Foto: Universidad de Sevilla.
Se marchó a Sevilla a estudiar Biología. / Foto: Universidad de Sevilla.

Fue un momento revelador que le impulsó a hacer todos los pasos administrativos necesarios para cambiarse a Biología en Sevilla. Fue todo un acierto. “Desde entonces no he dejado de estudiar… Considero que es una carrera difícil por el tiempo que requiere. He tenido años difíciles en los que casi abandono. Situaciones familiares inestables… Casi abandono de veras. Hasta que un día, un pepito grillo me dio la fuerza que necesitaba y retomé”, afirma Carmen. Era su vocación y decidió apostar por ello. Tanto que, a falta de una asignatura y del TFG, decidió solicitar una estancia en el extranjero, que le ha llevado a México, donde se encuentra en la actualidad.

Carmen está terminando la carrera en México mientras realiza una investigación.
Carmen está terminando la carrera en México mientras realiza una investigación.

En concreto, esta amante de la música y el baile, ya que practica baile latino y swing, se encuentra desde hace tres meses en la ciudad mexicana de Colima, desde nos cuenta cómo está siendo su experiencia como ‘Onubense por el mundo’.

-Carmen, ¿por qué decidiste pedir esta beca para marcharte un tiempo fuera?
Porque me encantan estas experiencias. Una siempre sale enriquecida de alguna forma. Era una oportunidad que no podía dejar pasar, porque, además, enriquecería mi currículum.

-¿Cuál está siendo tu labor allí?
-Aprobar la asignatura que me queda para terminar mi carrera y, de paso, trabajar en una investigación. Mi labor aquí es aprender y aprender. No es nada laboral.

Esta onubense se encuentra en Colima, México.
Esta onubense se encuentra en Colima, México.

-De todas formas, no es tu primera estancia en el extranjero. 
No. Cuando terminé el Bachillerato, estuve con una beca en Londres durante unos 25 días. Hice buenos amigos, pero españoles. Fue una experiencia bonita, aunque es cierto que no fue ni tan importante ni tan dura como la de ahora.

Sabe que la experiencia a la larga será positiva, pero las condiciones están siendo un poco duras.
Sabe que la experiencia a la larga será positiva, pero las condiciones están siendo un poco duras.

-¿Cuál es tu balance de la experiencia?
-Está siendo una experiencia muy dura por las condiciones en las que se me ha dado especialmente. Supongo que todos esperan que todo lo que cuente sea bonito, pero no está siendo mi caso. Sé que, a la larga, el balance será positivo, porque jamás olvidaré esta vivencia, y que me va a ser muy útil para toda mi vida, hasta para el aspecto más cotidiano de ésta.

-¿A qué te ha costado más adaptarte?
-No lo tengo claro. Podría empezar por el transporte, por ejemplo. Aquí te sale más rentable un taxi que un autobús. Obviando los taxis, el transporte es muy caro e impuntual, y yo tengo que tomar dos buses para ir y otros dos para volver del laboratorio. Sin embargo, creo que lo más difícil está siendo adaptarme a la personalidad de la gente de aquí. Ellos mismos lo reconocen. Son excesivamente relajados para todo, y yo, que soy un nervio para el trabajo, lo llevo regular. Además de que son muy suaves para decir las cosas y, a veces, me piden algo y yo ni me entero, porque dan muchos rodeos. Esta situación puede llegar a ser muy chistosa.

Vive en una casa con otros estudiantes.
Vive en una casa con otros estudiantes.

-Vives en Colima. ¿Cómo es esta ciudad?
-Vivo en la capital de Colima, dentro de México. Es una ciudad pequeñita de casas coloridas y sin edificios casi. Sorprende su aspecto y pequeño tamaño, teniendo en cuenta que es una capital.

-¿Cuál es tu lugar de residencia?
-Vivo en una amplia casa compartida. Somos siete estudiantes conviviendo. Somos de Brasil, México y España. La verdad es que ellos han sido muy importantes para mí. Me han cuidado cuando caí enferma y me han hecho sentir en familia. Algo peculiar, porque, con tanta gente, lo más probable era que la convivencia fuera un desastre. Y está siendo todo lo contrario.

Sus compañeros están siendo muy importantes para ella.
Sus compañeros están siendo muy importantes para ella.

-¿Cómo es vivir ahí? ¿Es muy diferente a España?
-Jamás pensé que el choque cultural fuera tan grande. Hablamos el mismo idioma, pero al mismo tiempo, no. Vivir aquí es más difícil que en España, en general, pero es peor aún para la mujer. Hay mucho machismo y se nota hasta en la forma de vestir. Ni siquiera debemos ir solas por la calle según a qué horas. Para el día a día, el comprar la comida es difícil, porque no hay tantos mercados como en España. Cuando necesitas hacer una buena compra de alimentos, tienes que tomar un taxi.

El choque cultural ha sido grande.
El choque cultural ha sido grande.

Para contrastar con todo lo anterior, la gente de aquí es muy acogedora. El trato es magnífico. Son muy educados y se les puede pedir ayuda si lo necesitas. Aunque hay que andarse con cuidado siempre, pues, en el trabajo, son gente muy competitiva. Son como las olimpiadas en ese aspecto. Salen muy bien preparados para eso. Son muy contrastados de personalidad, según si compites con ellos o no. Pero, puedo decir, que me he encontrado con gente magnífica que te ayuda a cambio de nada, a las cuales les quiero agradecer todo su cariño y calor, porque han sido espectaculares.
Por otro lado, aquí todo es más barato (quitando el transporte). Vivir aquí te permite poder comer bien. Dan muchas ayudas a los estudiantes. Unas becas en condiciones que les permite prepararse dignamente. Y si terminas tu carrera, tienes muchas más posibilidades de trabajar que en España. Como puede comprobarse, es una mezcla de pros y contras.

Carmen nos explica la imagen que los mexicanos tienen de España.
Carmen nos explica la imagen que los mexicanos tienen de España.

-¿Cuál es la imagen que tienen de España?
-Están al día de la crisis, tanto económica como política. En general, opinan que debe ser un lugar bonito. Los que la han visitado, así lo dicen. Les gusta mucho la belleza del hombre español… ¡Así que ya saben! Por otro lado, al ser nuestras personalidades tan diferentes, ellos nos consideran mal educados. Pero no hay que tomarse a mal esto. Es simplemente que ellos jamás te van a pedir algo directamente, o te van a decir “no” a algo sin decir muchas palabras en medio para suavizarte la respuesta. Y nosotros somos de pedir y ya está. De hecho, a los españoles, si después de un estornudo nadie nos dice “Salud” jamás nos molestamos, ni le damos importancia. Pero los mexicanos sí. Para ellos, estos detalles son muy importantes. ¡Así que más de una vez he debido quedar como una mal educada sin darme cuenta!
Aparte, sigue habiendo cierto resquemor por lo que los españoles hicieron al descubrir esta tierra. Y la verdad, no les culpo, fue una barbarie… Pero estoy totalmente segura de que eso se irá suavizando con las nuevas generaciones, porque son gente razonable, y entienden que, los del ahora, no formamos parte de los que ya son historia.

Probablemente, volverá pronto a España.
Probablemente, volverá pronto a España.

-¿Qué estás haciendo en estos momentos?
-En estos momentos, me preparo para mi vuelta a España, porque, debido a problemas burocráticos y de salud, no puedo continuar mi estancia. Así que estoy tratando de pasar las últimas semanas disfrutando de las amistades que hice aquí y del brutal paisaje que esta tierra me está regalando.

Espera volver algún día a México para disfrutar de su naturaleza.
Espera volver algún día a México para disfrutar de su naturaleza.

-¿Te has marcado algún nuevo reto?
-Por supuesto, siempre hay que tener objetivos. El primero, en mi caso, es recuperarme de la salud y terminar mi carrera. Además, me gustaría trabajar en algún proyecto más sobre la fisiología vegetal/bioquímica vegetal/biomedicina. Pero, el verdadero reto que tengo es mejorar y entrar en el máster que quiero hacer sin dejar de disfrutar de lo que hago. Estos objetivos no los llevaré a cabo en este lugar. Pero algún día volveré para visitar toda la naturaleza que me ha faltado.

Ahora se dedicará a terminar la carrera y es probable que solicite una nueva beca internacional.
Ahora se dedicará a terminar la carrera y es probable que solicite una nueva beca internacional.

-Por tanto, ¿cuáles son tus planes futuros?
-Terminar lo que me queda de la carrera, que es poco, hacer mi máster, y bueno, ¡quién sabe! Si me animo con otra beca de prácticas internacionales… Aunque esta vez sería dentro de Europa.

Su familia y amigos están contentos por su vuelta.
Su familia y amigos están contentos por su vuelta.

-¿Qué piensa tu familia y amigos de tu aventura?
-Ellos han estado preocupados todo el tiempo, tanto por mis condiciones de salud, como por los terremotos. Por suerte no afectó a mi zona, pero, desde aquí, mando mucha fuerza para los que sí han sido afectados. Ellos se alegran de mi vuelta, porque, aunque haya sido breve, mi estancia ha sido bien intensa. Ellos saben lo duro que está siendo esto para mí. No ha sido una Erasmus corriente, en la que el alumno disfruta a la vez que aprende.

Por ahora, se quedará en Sevilla para terminar la carrera.
Por ahora, se quedará en Sevilla para terminar la carrera.

-¿Te veremos en Huelva en breve?
-En principio, me quedaré en Sevilla, porque allí tengo la carrera pendiente. Aunque, a mi Huelva, la visitaré, sin duda, bien prontito.

-¿Qué es lo que más has echado de menos de Huelva?
La gente, la tranquilidad, el paseo marítimo… Pero, en especial, la personalidad onubense y la comida.

Anima a los onubenses a valorar todo lo que tenemos.
Anima a los onubenses a valorar todo lo que tenemos.

-Para terminar: un mensaje a los onubenses.
-Onubenses míos, valorad el transporte público, usad más bicicletas, cuidaros más unos a otros, cuidad la ría y esa tierra tan bonita. Si algún día queréis venir a estas tierras, cuidarla de la misma forma y, además, os prometo que jamás vais a olvidar la belleza de paisajes que aquí veréis.



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