Miguel Ángel Silva triunfa en Cortegana

Encierro encastado de Domínguez Camacho. Una oreja para Curro Díaz y López Simón y cuatro para Miguel Ángel Silva.

Curro Díaz, de rosa palo y oro, media estocada, oreja; media estocada y dos descabellos, ovación.
Curro Díaz, de rosa palo y oro, media estocada, oreja; media estocada y dos descabellos, ovación.

Carlos Arroyo. Plaza de Toros de Cortegana, con media entrada larga en los tendidos en tarde agradable, se lidiaron toros de Domínguez Camacho, bien presentados, encastados, con complicaciones 1º, 2º y 6º, bravo y noble el tercero premiado con la vuelta al ruedo, 4º y 5º, faltos de fuerza y nobles, para los diestros

Curro Díaz, de rosa palo y oro, media estocada, oreja; media estocada y dos descabellos, ovación

López Simón, de azul rey y oro, pinchazo y casi entera, ovación; estocada, oreja


Miguel Ángel Silva, de verde botella y oro, estocada, dos orejas tras aviso; estocada, dos orejas

López Simón, de azul rey y oro, pinchazo y casi entera, ovación; estocada, oreja.
López Simón, de azul rey y oro, pinchazo y casi entera, ovación; estocada, oreja

Encastado encierro de Domínguez Camacho en la corrida de la feria de Cortegana, que mantuvo la atención del público. Cuando en el toro hay casta, hay emoción, pilar básico de la fiesta. Y la corrida también sacó complicaciones, que obligó a los toreros a hacer un esfuerzo y a sacar a relucir de sus capacidades técnicas. El mejor lote se lo llevó el menos toreado de la terna, el extremeño Miguel Ángel Silva, con un magnífico toro lidiado en tercer lugar. Hubo incluso petición de indulto por parte del público asistente, aunque lo más justo fue la vuelta al ruedo del gran toro.


Complicado fue el que abrió plaza, el de la cara más ofensiva, que va acortando su recorrido a medida que avanza la faena de muleta. No permite el toreo preciosista de Curro Díaz, el torero más artista del escalafón actual. Fundamenta la faena en el pitón derecho, pero al toro le falta franqueza y recorrido y no se confía con él el torero de Linares. Aún así hay muletazos de bella factura y le acaba cortando una oreja, tras media estocada en los bajos. El cuarto fue el más manso del encierro, que se acaba parando y acobardando en tablas, soltando la cara. Se ovaciona el trasteo de Curro.

Miguel Ángel Silva, de verde botella y oro, estocada, dos orejas tras aviso; estocada, dos orejas.
Miguel Ángel Silva, de verde botella y oro, estocada, dos orejas tras aviso; estocada, dos orejas.

También se mostró complicado en la faena de muleta el segundo de la tarde, que le correspondió en suerte a Alberto López Simón. El toro no acababa de salir de la muleta y reponía con fiereza, no permitiendo al torero ligar los muletazos y subiéndose a las barbas del torero de Barajas. Por el pitón izquierdo soltó un gañafón violento y desistió el torero por ese pitón, siendo ovacionado tras pinchazo y estocada casi entera. El de menos poder fue el quinto, un toro falto de fuerzas y que embistió con nobleza y sin mucha emoción. El torero, que realizó la faena descalzo, sí pudo en este toro torear más despacio, pero el burel se derrumbó varias veces durante la faena, lo que restó lucimiento a la faena templada. Tras la estocada, se le concede la oreja.

El tercero fue el mejor toro de la tarde y posiblemente el mejor que hemos visto en la temporada onubense que casi va llegando a su fin. Porque fue noble pero bravo, y tuvo que torear. Fue largo pero había que llevarlo toreado. Bien estuvo con él Silva a pesar de su escaso bagaje. Condujo bien las embestidas del burel, sobre todo por el pitón derecho. Al natural hubo menos acople, porque el toro exigía poder. A punto estuvo de venirse todo abajo por la petición de indulto, que obligó al torero a alargar la faena de forma innecesaria. Pudo cobrar una gran estocada tras aviso por la demora en realizar la suerte suprema y se le conceden las dos orejas. Merecida vuelta al ruedo al toro en el arrastre. El sexto también fue encastado, pero tuvo menos recorrido lo que hizo que la faena resultara menos limpia, haciendo hilo con el torero en varias ocasiones. Estuvo valiente con el toro el torero, resultando buenas tandas por ambos pitones, conduciendo al burel con empaque. Gran estocada volcándose en el morrillo, para que el público le pida con insistencia las dos orejas, siendo concedidas por la presidencia, encantados con la tarde del torero extremeño, que sustituía a David de Miranda lesionado tras la fuerte voltereta en la localidad zamorana de Toro, y de la que se está restableciendo.



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