Historia de la televisión en Huelva

La primera referencia sobre la televisión en nuestra ciudad la ofreció el célebre “Duende de la Placeta” y estaba relacionada con la distancia de 25 kilómetros que existía entre la estación de ferrocarril y Encinasola y que no estaba cubierta por coche alguno.

      Los primeros instantes de la televisión en Huelva.
Los primeros instantes de la televisión en Huelva.

Antonio J. Martínez Navarro.  El día 29 de septiembre de 1948 el diario “Odiel” publicaba un artículo en el que William Reilly, gerente de la RCA, que acababa de regresar a Nueva York después de haber realizado experimentos de televisión en Madrid, declaraba que “Por su belleza folklórica, por la belleza de su paisaje, por su variedad, por sus tradiciones regionales y por otras numerosas razones, España es el medio ideal para la televisión”.

El mismo cauce informativo, 18 de agosto de 1949, informaba a sus lectores que la televisión era un medio muy desarrollado en Estados Unidos, ya que pronto habría mil emisoras de televisión y los radioescuchas del nuevo invento alcanzaría en breve la cifra de cincuenta millones.

El 28 de octubre de 1956 algo nuevo sucedía en nuestro país. El resto del mundo ni se enteró, ni la gran mayoría de los españoles, en parte porque todos estaban muy preocupados en los hechos que acaecían en Hungría. Sin  embargo, hace ahora 61 años, unos seiscientos hogares madrileños contemplaron las primeras imágenes “oficiales” en la pantalla de esos pocos televisores existente por aquellas calendas en España.

La ceremonia de inauguración estuvo presidida por el ministro de Información y Turismo, Arias Salgado, y el acto se celebró en los locales de un pequeño hotel del Paseo de la Habana. Allí mismo se ofició una misa, y luego la cantante Monna Bell puso la nota musical de aquella emisión de Televisión Española. Había llegado el nuevo invento como un anuncio de seducciones.    

De cualquier forma, la primera referencia sobre la televisión en nuestra ciudad la ofreció el célebre “Duende de la Placeta” y estaba relacionada con la distancia de 25 kilómetros que existía entre la estación de ferrocarril y Encinasola y que no estaba cubierta por coche alguno. El “Duende” atendía la queja en su apartado “Perfil de la Ciudad” del día 12 de diciembre de 1944:

<< Viene a quejarse con más razón que un santo de que en el siglo de la televisión…>>.

A partir de 1958, los tejados de las viviendas onubenses comenzaron, casi imperceptiblemente, a erizarse de antenas. La imagen radiada se filtraba en la vida íntima de las familias, en las sociedades recreativas, en los bares, en las parroquias y fue ocupando el primer puesto en la atracción publicitaria.

Uno de los primeros propietarios de la televisión en nuestra ciudad fue Anastasio Albarracín de Haro, dueño de la espléndida finca denominada “Santa María del Pilar”.

Aunque pareciera extraño, la televisión en España superó en calidad a la de cualquier otro país europeo. Sólo la televisión italiana se acercaba a la nitidez de imagen conseguida en las emisiones españolas. El secreto estaba en la juventud  Al montarse la estación televisiva en España se emplearon los últimos perfeccionamientos de la televisión holandesa, alemana y británica.

El Suroeste español quedaba servido con la estación establecida en Guadalcanal (Sevilla) y las torres de refuerzo levantadas en la región.

Paulatinamente las tres letras – T. V. E. –que parecían contener un conjuro o el alma de algo novedoso, estuvieron en todos los confines nacionales.

Los pocos televisores que existían en Huelva (marcas “Askar” y “Telefunken”, adquiridas en las firmas “Ibáñez Hnos” y Casa Castillo), sólo emitían desde las últimas horas de la tarde hasta la una o las dos de la madrugada. Por este motivo resultaba la televisión cara.

La información de los telediarios se realizaba a base de películas, la mayoría procedentes de Norteamérica por vía aérea a las siete de la tarde. De forma vertiginosa las películas informativas eran seleccionadas, estudiadas y dobladas en español. Estas informaciones se completaban con reportajes cinematográficos de “ NO – DO” y alguna que otros particulares.

En 1958, los telerreceptores tenían un precio que oscilaban entre diecisiete y veinticinco mil pesetas. Por lo tanto, en este año adquirir uno era un lujo solo al alcance de la clase adinerada. Pero, pronto, se produjeron aparatos en serie cuyo coste no superaba las diez mil pesetas. Si a este precio se le aumentaba dos mil pesetas de intereses por pagarse el televisor en dos años y medio, con treinta letras mensuales de cuatrocientas pesetas cada una quedaba el aparato totalmente pagado.

En 1959, se pretende que los televisores lleguen con más facilidades a los hogares humildes. El Gobierno concierta con una marca nacional la fabricación de diez mil receptores de televisión y encarga a la Organización Sindical la misión de regular  y canalizar las solicitudes que se someten a varias condiciones: Tienen carácter preferente para la adjudicación los pensionistas de familias numerosas y menor capacidad económica; los aparatos adquiridos no podían venderse hasta haber transcurrido dos años de entrega a los compradores; sólo se adjudicaba un aparato a cada productor; el precio del televisor de venta al contado sería de 10.000 pesetas y en la venta a plazos, a las que se dará preferencia, su importe se elevaría a 12.000 ptas. divididas en 30 mensualidades de 400 pesetas cada una. El plazo para esta solicitud fue del 15 de marzo al 15 de mayo de 1959, quedando sin derecho a la petición las jerarquías y mandos de la Organización Sindical.

El primer concurso televisivo que se celebró en nuestra ciudad, tuvo lugar en febrero y marzo de 1959. Se titulaba “Pasaporte a la fama” y estaba destinado a artistas noveles que previamente demostrarían sus aptitudes artísticas en el escenario de Radio Sevilla. El vencedor del evento musical sería elegido por votación popular e iría a Televisión Española a actuar.

Para que fuesen válidos los votos debían ser acompañados  de una etiqueta de “Mistol” y el cartoncillo con una letra que servía de fondo al envase de “Lavasol”. Para que los remitentes de votos tuviesen algún aliciente, se sortearía semanalmente una lavadora “Otsein”.

El diario “Odiel” se mostró silencioso en decirnos si fue algún onubense a TVE. Esta misma fuente de información nos indica el 21 de febrero de 1960 qué artista o artistas onubenses actuaron por vez primera en las instalaciones televisivas del Paseo de la Habana:

<<El Grupo de Coros y Danzas “Ntra. Sra. de la Cinta”, a Televisión. En la delegación provincial de Sindicatos, se ha recibido un telegrama de la Obra Sindical de E. y Descanso de esta provincia, en el que anuncia la grata nueva de que este Grupo, desplazado en Madrid, actuará en la Televisión madrileña. Al contexto de su componente nos unimos de corazón, ya que el nombre de Huelva y la variedad de su folklore van a ser conocidos a través de las antenas de la televisión en el ámbito nacional>>.

El 14 de noviembre de 1962 el diario “Odiel”, en su apartado “Pulso de Huelva”, daba la nota simpática de que los ancianos del Asilo tendrían un televisor:

<<…Cierto y muy cierto el que de ajeno se viste en la calle lo desnudan y esto es lo que les ha venido a ocurrir a los que ya en el ocaso de la vida se encuentran acogidos en el Asilo de Ancianos de Huelva.

Estos viejecitos se distraían gozosos ante la pantalla de un televisor prestado a las hermanas que le cuida tan abnegadamente en una ofrenda constante a Dios que les hace entregar por entero a una de las obras más piadosas de la caridad cristiana.

Ocurre, como ya nuestros lectores tienen conocimiento por lo anunciado en la sección “Erre que erre” de nuestro periódico, que ese televisor tiene que volver ya a su dueño, y he aquí el que por nuestra parte se haya hecho una llamada al pueblo onubense en la seguridad de que contribuirá, como siempre generoso, a que no queden privado nuestros ancianos asilados en el citado Centro benéfico, de un recreo al alcance hoy de todos por lo que se prodiga tanto en las casas particulares, como en casinos y bares.

No, los viejecitos del Asilo tendrán su televisor propio. Para ello sólo basta con que nos desprendamos  de unas pesetas, pocas, para que el deseo de las hermanas se haga realidad.

Creemos que sólo bastará unos días para que llegue a mano de esas piadosas mujeres, en pomposo envoltorio, uno de los más modernos aparatos que los cielos bendecirán prodigando a cuantos han contribuido a ello, las mejores esperanzas de felicidad. Montero Escalera>>.

En las lides deportivas, poca fortuna tuvo el histórico Real Club Recreativo de Huelva, en sus apariciones ante las cámaras de TV. Así, la primera salida en las pantallas fue en el célebre partido fin de temporada en nuestro Estadio Municipal con el Córdoba, con el resultado de 0-4. El jueves, 10 de enero de 1963, a las once y media de la noche, se volvió a ver al Club Decano en Telediario, en el partido jugado en el Metropolitano, con derrota ante el Real Gijón (0-2). En definitiva, que en los momentos iniciales de la historia de televisión el equipo onubense no fue un “conjunto con suerte televisiva”.

El 25 de junio de 1963 el pueblo onubense tuvo la gran satisfacción de que su patria chica apareciera en la pantalla de Televisión Española. Fue un día feliz y a las palabras del Gobernador civil, don Hernán Pérez Cubillas, siguió la actuación de los Coros y Danzas de la Sección femenina. Al día siguiente, el diario “Odiel” se hacía eco de esta noticia:

<<Los onubenses escucharon ayer con verdadera complacencia, a través de la Sección “Plaza de España”, de TVE, las palabras de nuestro Gobernador civil y Jefe Provincial del Movimiento, don Hernán Pérez Cubillas, interviuvado por el locutor de la misma acerca de las posibilidades turísticas que ofrece la provincia de Huelva, y con motivo de celebrarse el “Día de Andalucía Occidental”, en la Exposición Nacional de Recursos Turísticos de España.

El Sr. Pérez Cubillas contestó, aunque brevemente, cual exigía al medio de comunicación adoptado, de manera cabal y con persuasivo acento.

Dijo que el turismo de la provincia de Huelva nos lo brinda más bien la propia Naturaleza, e hizo referencia a las murallas de Niebla y a la Romería del Rocío, bellísima por su devoción y singular colorido.

Se refirió al desconocimiento que de los encantos y bellezas de esta provincia se tiene dentro de sus propios límites, hasta el punto de haberla llamado él en cierta ocasión “la bella desconocida”, que bien pudiera ser también la “bella ignorada”.

Recordó, a tal efecto, las excelencias de la serranía, onubense rica y plena de tipismo, destacando la magnificencia de la Gruta de las Maravillas, de Aracena, la mejor del mundo y cuya visión justifica plenamente el dictado de maravillosa.

Y, finalmente, dijo el Sr. Pérez Cubillas que lo más característico y admirable de Huelva, son sus 120 kilómetros de playa limpia, con finísimas arenas y sus tres mil horas de sol al año, poblada de pinos y con todas las prerrogativas que las hacen las mejores de España, siendo la mayor atracción turística que Huelva, brinda a la economía nacional como una gran palanca de la misma.

Durante la grata intervención del Sr. Pérez Cubillas, fueron reflejándose en la pantalla de la TVE vista de Huelva, entre estas, del Paseo del Conquero, plazas de José Antonio y de la Merced, barriada del Caudillo, puerto onubense, etc.

También en los telediarios de la noche se vio la actuación de los Coros y Danzas de la Sección Femenina, de nuestra capital, que con tanto éxito intervinieron ayer en el teatro de la Exposición, de Madrid.

Fechas de las marcas “Ese”, “Omo” y de sus contemporáneos los  primeros televisores.  En la foto, un autobús de la Empresa Emtusa.
Fechas de las marcas “Ese”, “Omo” y de sus contemporáneos los
primeros televisores. En la foto, un autobús de la Empresa Emtusa.

Como decimos, los miles de televidentes de Huelva que presenciaron ambas intervenciones  quedaron muy gratamente impresionados de las mismas. Y para nuestra capital y provincia fue ayer un gran día dentro de la extraordinaria propaganda turística que ya se inicia en su favor>>.

El 10 de agosto de ese 1963 nuevamente se ensalzaba Huelva en las pantallas de Televisión Española. En esta oportunidad Ana Ramos, acompañada a la guitarra, interpretó unos valientes fandangos de Huelva.

El primer taller, perfectamente equipado e instalado, que tuvo Huelva para arreglar las averías de los televisores fue Budiscosa, en la Gran Vía, que comenzó su actividad en los inicios de 1964.

En el verano de 1966 se empezó a hablar en nuestro país de televisión en color. En este sentido, la Delegación española abogaba por un sistema de televisión, en color, común a toda Europa en la XVII Asamblea General de la Unión Europea de Radiodifusión.

Finalizando agosto de 1967 comenzó el reinado de la televisión en color: Berlín la lanzó a Alemania y a toda Europa. De cualquier forma, el onubense todavía no podía disfrutar de aquel maravilloso avance técnico.

A principios de 1967, la televisión que se veía en Huelva no tenía la imagen diáfana, debido a que la potencia del repetidor y la complicada orografía de nuestra ciudad impedían, en algunas zonas, que se viera a la perfección. Así, sucedía en Las Colonias y algunos otros puntos aislados y en edificios colocados detrás de edificaciones altas, donde se medían veinte micro voltios, siendo cien los necesarios para una visión comercial, y estando el resto de las antenas muy por encima de esa cifra.

El día 23 de febrero del citado año, hubo una reunión, presidida por el Gobernador Civil, Sr. Pérez Cubillas, a la que asistió el jefe de Promoción de Reemisión de la Dirección General de Radio y Televisión, Juan Delgado Alberich, llegado ese mismo día a Huelva. Así, se acordó instalar un nuevo reemisor en La Rábida, que en principio y en plan experimental sería de 50 w. y que en caso de no ser suficiente pasaría a ser de 100 w. con lo que la propagación de la onda sería óptima en una gran distancia.

El día 21 de junio de 1967, se puso en funcionamiento en La Rábida un nuevo reemisor de veinte veces más potencia que el instalado anteriormente. El nuevo equipo (de 100 watios de potencia) emitía por el canal 10. Ya instalado, una nota inserta en el diario “Odiel” advertía que los televisores se debían sintonizar por el canal 8.

Con su instalación se daba el primer paso para cubrir perfectamente la recepción del VHF en toda la provincia de Huelva, aunque en el total del proyecto se preveía dos reemisores más en la provincia.

Ese mismo año, la Red de teleclubs onubenses sigue creciendo. Así, al de la Sección Femenina se le suman en la provincia cuatro más al donar el Ministerio de Información y Turismo otros tantos televisores a los clubes de Carboneras, Sanlúcar de Guadiana, El Campillo y El Granado.

El 17 de septiembre de 1967, el segundo canal de Televisión no se veía con claridad en Huelva. Así, el día 17 decía el diario “Odiel”: “… Esta semana el UHF no llevó ni mucho ni poco… Mala suerte, veremos si en otoño las cosas cambian, o el Ministerio de Información y Turismo se decide a montar un repetidor de enlace entre Valencia y Huelva. Sin esto, dudamos que el ver UHF sea cosa normal para Huelva y esta zona de la provincia. En verdad, el UHF, se quedó en Sevilla…”.

Finalizando el mes de noviembre de 1967, llegaron a Huelva los técnicos montadores de los cinco repetidores de Televisión.

Se comenzó por el repetidor de Cabezas Rubias, después fue Almonaster la Real, siguiéndole La Rábida y a continuación Isla Cristina – Ayamonte.

Si bien en un primer momento se quiso empezar por el repetidor del Conquero, problemas que surgieron por el lugar del emplazamiento que estaba en zona particular, hicieron que se instalase en terreno municipal ubicado en otro punto junto al anterior.

El día 5 de junio de 1968, a consecuencia de un accidente provocado por un camión  que cortó los cables de conducción eléctrica al repetidor de TV, se quedó Huelva sin televisión.

Huelva sintió de veras el quedarse unas horas sin televisión ya que eran muy esperadas las imágenes, servidas por vía satélite, del atentado que le costó la vida a Robert Kennedy.

El día 14 de diciembre de 1968 se procedió, en el Gobierno Civil, a la entrega de seis televisores para los Teleclubs de Nerva, Naya, Las Delgadas, Higuera de la Sierra, Las Ventas y Santa Ana la Real.

En febrero de 1969 se reforma el remisor del Conquero y comienza a verse con nitidez la televisión en Huelva. Nuestra ciudad tenía muchas ventajas topográficas y los técnicos venidos de Madrid consideran que en ella se verá perfectamente el segundo canal o U. H. F.

La expansión industrial de Huelva la lleva a aparecer continuamente en la pequeña pantalla, sobre todo en los telediarios y como hay mucha actividad informativa, se designa otro corresponsal informativo en nuestra ciudad, Perico Rodri, que compartía esta labor con el cámara Sr. Alarcón.

El día 14 de mayo de 1969 aparece un artículo en el diario “Odiel” titulado “Un espectacular desarrollo de la televisión en color”. A más de un lector se le llenó el alma de gozo cuando leyó: “… la fábrica de Miniwall, S. A., situada en el puerto franco de Barcelona, licenciada de Philips, comenzará a producir los primeros tubos de imagen para televisión en color en un plazo máximo de un año y medio o dos años…”. La televisión en color estaba más cerca.

Como premio extraordinario de la Tómbola benéfica de la Asociación de la Prensa establecida en la plaza de las Monjas, se anuncia en las páginas del diario “Odiel”, de fecha 30 de mayo de 1969, “… la rifa de un estupendo Automatic Tele-color de 23 pulgadas, que se sorteará entre el público presente el domingo de 10 a 10 y cuarto de la noche”. Al margen de este anuncio, en la misma página y al día siguiente, se hacían eco del a la sazón, extraordinario premio.

A partir de agosto de 1969, se acometen importantes mejoras para resolver los problemas de la televisión en nuestra ciudad.

Como consecuencia de las obras que se tuvieron que ejecutar, a partir del día 4 del citado mes quedó interrumpido el servicio del reemisor del Conquero.

La televisión en color se acerca a pasos agigantados a los hogares españoles. Incluso, en el diario “Odiel” de 2 de noviembre de 1969, se vaticina que para abril de 1971, la industria española podría producir en serie los receptores necesarios.

El 5 de agosto de 1971, a las ocho y diez de la tarde, aparecía Huelva en la Televisión. Se trataba de un programa filmado por Jesús Quintero, “El Loco de la Colina”, en La Rábida.

“Odiel” recordaba el día 31 de octubre de 1971 la actuación que cinco días antes había tenido en Televisión el grupo “Brotes de Olivo”:

<<Los hermanos Milagros, Juan Jesús, Mari Sol y Judith Morales, conocidos de sobra en nuestra ciudad por sus repetidas actuaciones en público –siempre con carácter benéfico- que adoptan el nombre artístico de “Brotes de Olivo”, estuvieron el pasado día 26 en los estudios de TVE requeridos para actuar en el programa “Con Vosotros”, que presenta el crítico musical Rafael Benedicto.

Los televidentes de toda España, de esta forma, tuvieron ocasión de admirar en sus pantallas el dulce estilo de estas voces infantiles que tantas veces hemos elogiado los que hemos tenido repetidamente la oportunidad de verles actuar en Huelva –recordemos sin ir más lejos el éxito que obtuvieron hace unos meses en la Ciudad Deportiva, con motivo del festival celebrado en favor de las Colonias Veraniegas, de nuestra ciudad.

Enhorabuena a los hermanos Morales y a su padre, don Vicente Morales, padre y maestro, ya que a él se debe la prematura afición y educación musical de los pequeños. Él es, y valga por esta vez la metáfora, el olivo y ellos los brotes de este jovencísimo grupo onubense que sigue ascendiendo camino del éxito que una vez más le deseamos desee nuestras páginas>>.



Deje un comentario

Su dirección de correo no será publicada.