Manuel Talamante logra su sueño de ser profesor universitario en Francia tras un concienzudo periplo por Toulouse y Uruguay

No ha sido fácil, pero tras conseguir un contrato de investigación de tres años de duración para realizar su tesis doctoral, este onubense acaba de lograr un empleo de un año para dar clases como doctorando en la Universidad de Champollion, en la ciudad francesa de Albi. Un periodo en el que se ha casado y está a la espera de un bebé, por lo que su vida ha cambiado por completo. ¿En el futuro? España, América Latina, Francia..., donde pueda impartir clases de Historia.

Manuel Talamante cambió su vida al marcharse a Francia en 2013.
Manuel Talamante cambió su vida al marcharse a Francia en 2013.

Mari Paz Díaz. Hace cuatro años, esta sección de ‘Onubenses por el mundo’ se hizo eco de la historia de Manuel Talamante, cuando se había marchado a Francia gracias a una beca. Una decisión que le cambió la vida a este licenciado en Comunicación por la Universidad Complutense de Madrid, una formación que quiso complementar luego, tras trabajar en varios medios de comunicación onubenses, estudiando Humanidades en la Universidad de Huelva. Gracias a esa beca, se marchaba a Toulouse a inicios de 2013.

En una imagen en 2013 en Toulouse.
En una imagen en 2013 en Toulouse.

Fue entonces, hace cuatro años, cuando Manuel Talamante comenzó su periplo en el extranjero. Entonces, según reconoce, “había muchas opciones, pero, realmente, estaba en la búsqueda de posibilidades y demás sueños a los que aspiraba cuando dejé mi tierra. Vamos, en el momento de la entrevista, estaba de Au pair con una familia francesa y buscándome la vida. Había obtenido para el curso siguiente unas pocas horas como profesor de español en diversos centros universitarios, pero era poca carga lectiva”. La situación no era idónea. Sí, “aún andaba la cosa un poco apretada podríamos decir. De hecho, tuve que dejar la casa y a la familia, ya que, tras dos meses y medio trabajando con ellos, ni me habían dado de alta, ni me pagaban, además de hacer labores que no estaban estipuladas”.

Su empeño era conseguir una beca de investigación para hacer la tesis. No fue nada fácil, pero, con su empeño, lo pudo lograr.
Su deseo era conseguir una beca de investigación para hacer la tesis. No fue nada fácil, pero, con su empeño, lo pudo lograr.

La decisión no era fácil, pero optó por dejarlo y quedarse en varias casas con amigos. Así fue hasta que encontró un trabajo en una empresa de unos conocidos. Se llamaba ‘A+Glass’, donde estuvo supliendo las vacaciones en diferentes puestos, con lo que pudo aguantar hasta el inicio del curso universitario en el que estuvo dando las clases. Todo ello le permitió independizarse compartiendo piso. “Fue una experiencia dura, pero me ayudó a seguir en la línea. En ese tiempo, continué buscando empleo en otras universidades de Toulouse y diversos centros de investigación. Finalmente, en julio de 2014, un año y medio después de mi partida de Huelva, tenía lo que tanto ansiaba: un contrato de investigación para hacer la tesis. Por eso lo dejé todo, ya que en España era impensable. Y la cosa sigue igual”, recuerda.

Ha viajado a numerosas ciudades con motivo de congresos y cursos en el marco de su tesis.
Ha viajado a numerosas ciudades con motivo de congresos y cursos en el marco de su tesis.

Su tesis está dedicada a estudiar las élites socioeconómicas del Uruguay de finales del siglo XIX, un trabajo realizado bajo la dirección de Michel Bertrand, director de la Casa Velázquez de Madrid, centro de estudios hispánicos francés, y de Alcides Beretta Curi, de la Udelar (Montevideo). Con este trabajo, por tanto, se adentra en un período histórico muy interesante para Uruguay al ser el momento en el que se pacifica y se asienta el país, para entrar en el siglo XX como un estado moderno y social bajo la presidencia de Batlle y Ordóñez. Su contrato de investigación para realizar la tesis era de tres años de duración, comenzando en octubre de 2014 y finalizando justo el 30 de septiembre de 2017.

Ha conseguido un contrato de un año de profesor como doctorando.
Ha conseguido un contrato de un año de profesor como doctorando.

Por este motivo, en estos últimos tiempos, ha estado postulándose en varias universidades francesas en las que poder ocupar puestos de ATER o Chargé de cours, una figura que en Francia se refiere a plazas de profesores temporales que ocupan los doctorandos. Un sueño que acaba de ver cumplido, puesto que le han llamado de la Universidad de Champollion, situada en la ciudad de Albi, donde ha sido contratado durante un año para un puesto de contractuel, con lo que, tal y como nos explica, “aunque siga vinculado a Jean Jaures (Toulouse) por motivos de inscripción doctoral, mi relación laboral será en Albi. Además, el grupo de investigación, Framespa, es el mismo”.

En estos años también se ha casado y están a la espera del nacimiento de un precioso bebé.
En estos años también se ha casado y está a la espera del nacimiento de un precioso bebé.

Todas estas vicisitudes le han llevado a vivir y visitar varios países desde marzo de 2013 hasta hoy. Experiencias que le han cambiado la vida, no sólo a nivel profesional, sino también personal, puesto que en este periplo ha conocido el amor y ha contraído matrimonio con una joven uruguaya, una pareja que pronto tendrá un precioso bebé.

Una historia que merece la pena conocer, como hacemos a través de esta entrevista realizada a Manuel Talamante.

Ha vivido en Montevideo, una ciudad que lo ha enamorado.
Ha vivido en Montevideo, una ciudad que lo ha enamorado.

-¿Cuáles son los países en los que has vivido en este tiempo?
-He vivido en Francia, en Toulouse, y en Uruguay, en la capital, Montevideo. Ambas ciudades son una maravilla. Eso sí, me quedo con Montevideo. Porque esa ciudad, ese país y sus gentes, te marca. Ando enamorado de esa tierra. Además, gracias a este trabajo, he podido ir a Argentina y conocer Buenos Aires, una maravilla de ciudad, así como realizar numerosos viajes a Roma, Madrid, Oviedo, Barcelona, Bilbao, Salamanca, Valladolid, Sevilla, Granada…, ciudades que visito por congresos y cursos de formación.

Una experiencia que le ha cambiado la vida.
Una experiencia que le ha cambiado la vida.

-Una experiencia que también ha cambiado tu vida personal por completo…
-Efectivamente. Las cosas pasan y cuando suceden, no sabes lo que te deparará el futuro. Me refiero a que cuando obtuve el contrato, debía irme a Uruguay para investigar sobre el terreno. En esta estancia conocí a mi mujer, una persona que me ha cambiado la vida de la noche a la mañana. Ha sido una de las mejores cosas que me ha pasado en esta experiencia. Por eso mismo, si me hubiera quedado en Huelva, seguramente, nada de esto hubiera sucedido. Ella es veterinaria y dejó su trabajo en Montevideo por mí, por venirse conmigo. Ahora andamos con el tema de equivalencias de títulos para que pueda ejercer en Francia y en España, ya que no es nada fácil. Creo que hay que ser valientes y tomar decisiones. Y, si te equivocas, afrontar las consecuencias. Pero hay que luchar por lo que uno desea. Además, estamos esperando un bebé. Esta sí que ha sido una de las mejores noticias en este tiempo y creo que este medio será la forma de hacerlo muy público (risas).

En estos años ha vivido momentos muy duros, como la muerte de su padre y su abuela.
En estos años ha vivido momentos muy duros, como la muerte de su padre y su abuela.

-Con todo ello, ¿cuál es tu balance de la experiencia?
-Muy bueno. Me ha servido para crecer personal y profesionalmente en todos los aspectos. He tenido momentos muy duros, complicados, porque estando aquí falleció mi padre. Mi padre era un pilar muy importante en mi vida. Y él no vio nada de estos logros. Murió antes de ver cumplido mi sueño y, por supuesto, no ha conocido a mi mujer, que le hubiera encantado… Otro instante crítico fue el fallecimiento de mi abuela un año después. Así que han sido momentos complicados. Pero, en líneas generales, es un balance positivo. Muy positivo.

Tiene claro que quiere dar clases de Historia. No le importa el lugar.
Tiene claro que quiere dar clases de Historia. No le importa el lugar.

-Ahora, ¿cómo te planteas el futuro?
-¿El futuro? En los tiempos que corren, no puedo plantearme nada de nada. Me refiero a que la situación de precariedad laboral en el mundo universitario es generalizada, así que cuando acabe la tesis y, tras este nuevo puesto en Albi, iremos pasito a pasito, como hasta ahora. Ya se verá. Lo que tengo claro es que quiero dar clases de Historia. El lugar me es indiferente. En principio, espero concluir la tesis a finales de 2018 y postular a post-doctorados u otros contratos. Nunca se sabe dónde acabaré o, mejor dicho, dónde acabaremos, ya que mi mujer está conmigo también. Valoramos y sopesamos la idea de irnos a América Latina, España, Francia, dónde sea.

Le gustaría venir a España, pero con la situación laboral actual no descarta marcharse a América Latina.
Le gustaría venir a España, pero con la situación laboral actual no descarta marcharse a América Latina.

-¿Te gustaría volver a España, a Huelva?
-Pensamos en volver, pero las cosas deben surgir. Estamos entre Toulouse, Madrid y Huelva, de salto en salto. Es un mundo sin seguridad y sin estabilidad laboral. Hay que buscarse la vida y sobrevivir, así que a seguir en la carrera. Nunca se sabe en el lugar en el que acabaremos, pero, como he dicho, América Latina está ahí en la recámara y cada día muy presente.

Su madre lo ve feliz, pero también es difícil la distancia.
Su madre lo ve feliz, pero también es difícil la distancia.

-¿Qué piensa tu familia de todo ello?
-Tras las muertes acaecidas en la familia, mi madre se quedó sola en Huelva, aunque están sus hermanas y sobrinos. Ella lo pasa un poco mal por el tema de la distancia, ya que no pudo asistir a mi boda en Montevideo. Pero, como me ve feliz, contento e ilusionado, ella también lo está, aunque sé que en el fondo está un poco tristona. Es lógico y normal teniendo en cuenta la situación. Mi hijo, que ya tiene ocho años, vive con la madre y cuando bajo a España lo intento ver casi siempre, cuando las condiciones lo permiten. Hablo con él casi todos los días y también me echa de menos, al igual que yo a él, pero la vida es así de complicada. El resto de la familia está contenta por mí. Así que a seguir como hasta este momento.

Asegura que salir fuera le ha aportado una visión diferente de la realidad.
Intenta hacer amigos allá donde va.

-¿Y tus amigos?
-Mis amigos andan ahí, me apoyan y me preguntan cómo van las cosas, pero cada uno tiene su vida y, poco a poco, vas haciendo otras amistades en los lugares en los que te asientas. Está claro que tu gente de toda la vida siempre estará a tu lado de una forma u otra, pero estando fuera, creo que lo mejor es ir haciendo otras redes y contactos, ya que, de lo contrario, te afecta, te duele y no te deja avanzar.

Echa mucho de menos Huelva, pero intenta disfrutar de cada lugar.
Echa mucho de menos Huelva, pero intenta disfrutar de cada lugar.

-¿Qué es lo que más echas de menos de Huelva?
-TODO. Desde ir a desayunar al lugar de siempre a estar con la familia y amigos, pasear por las calles del centro e ir saludando a todo el mundo…, la comida, las costumbres, las fiestas… Pero es cierto que intento ir y disfrutar de nuestras cosas. Además, hoy día, las distancias son cortas.

Anima a los onubenses a cumplir sus sueños.
Anima a los onubenses a cumplir sus sueños.

-Para terminar: un mensaje a los onubenses.
-El mensaje que les doy es que sigan sus sueños, porque no les va a venir a casa. Que tengan la mentalidad abierta y piensen en salir de nuestra tierra. Hay una generación perfectamente formada en una situación caótica y lamentable. Que salgan y busquen, conozcan y aprendan de este mundo en el que nos encontramos. Les aseguro, que, tarde o temprano, las cosas salen si te lo propones, así que adelante. Huelva siempre estará ahí.



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