¿Dónde estuvo Ostur, la ciudad romana más desconocida de la provincia de Huelva?

Todos tenemos referencias de lugares como Onoba o Turóbriga. Sin embargo, existen otras ciudades onubenses de la época romana que todavía son un tanto desconocidas, como así sucede con este enclave, ubicado entre el Andévalo Oriental y la Campiña, entre Villalba del Alcor y Manzanilla. Un punto estratégico para el comercio durante el Imperio Romano, del que han aparecido algunos restos de enorme interés, como un pedestal dedicado a Diana Augusta, un retrato de Agripina o monedas con la imagen de una bellota.

Puente Romano sobre el río Tinto en Niebla, uno de los monumentos que nos recuerdan el pasado romano de la provincia de Huelva.
Puente Romano sobre el río Tinto en Niebla, uno de los monumentos que nos recuerdan el pasado romano de la provincia de Huelva.

Mari Paz Díaz. El pasado romano de Huelva es muy conocido por la importancia que adquirió la provincia onubense en esta época, especialmente gracias a su riqueza de minerales como el cobre o la plata. La llegada de los romanos a esta zona del sur peninsular se produjo en el marco de la romanización de Hispania. Un periodo histórico que siempre ha atraído la atención de propios y extraños y que en Huelva se revela a través de múltiples restos arqueológicos que han llegado hasta nuestros días.

Ara anepigráfica del siglo I d.C. localizada en la Plaza de las Monjas. / Foto: Anfora GIP.
Ara anepigráfica del siglo I d.C. localizada en la Plaza de las Monjas de Huelva (antigua Onoba). / Foto: Anfora GIP.

Durante su estancia en la provincia onubense, los romanos fundaron varias ciudades, al tiempo que otras urbes alcanzaron un tremendo desarrollo en esta etapa. Es el caso de Onoba (Huelva capital), Ilipla (Niebla), Arucci (Aroche) o Tucci (Tejada la Vieja), entre otras. Son lugares que guardan una rica historia y que, en muchos casos, conservan restos arqueológicos de enorme interés para los investigadores y turistas. Sin embargo, frente a estos casos más conocidos, de otras ciudades onubenses que alcanzaron una gran importancia en la época romana sabemos muy poco, siendo bastante desconocidas por lo general. Es el caso de Ostur. ¿Han oído hablar alguna vez de ella? ¿Saben dónde se encontró?

Restos arqueólogico de la ciudad romana de Ostur. / Foto: IAPH.
Restos arqueológicos de la ciudad romana de Ostur. / Foto: IAPH.

Precisamente, la ubicación de esta antigua ciudad romana es una de las cuestiones más debatidas entre estudiosos e historiadores. Así lo pone de manifiesto el investigador José Antonio Linares Toro cuando asegura que “existe cierta disparidad en cuanto a su ubicación. Se piensa que estaba situada en el Cerro de El Castillo, a 7 Km. al norte de Villalba del Alcor y a 9 Km. de Manzanilla, en las proximidades de la vía romana que desde Ilipla se dirigía a Iptucci [Tejada, Escacena del Campo]”. Un núcleo urbano que estuvo entre Villalba y Manzanilla, en la zona conocida como ‘Mesa o Cerro del Castillo’, tal y como han confirmado estudios científicos de la Universidad de Huelva, como el titulado ‘Ciudades romanas del territorio onubense‘.

El yacimiento Mesa o Cerro del Castillo se encuentra en el margen izquierdo del río Corumbel.
El yacimiento Mesa o Cerro del Castillo se encuentra en el margen izquierdo del río Corumbel.

Según el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH), “este sitio arqueológico se ubica en una meseta en la margen izquierda del Río Corumbel, enmarcado entre este río y otro tributario (Arroyo de la Zarza), en una zona de contacto entre las primeras estribaciones del Andévalo Oriental y la Campiña de Tierra Llana“. Un yacimiento que contó con una muralla, que rodeaba toda la ciudad, que pudo alcanzar las 14 hectáreas, una cifra que daba cuenta de las grandes dimensiones del enclave. Una muralla “que circunda el asentamiento y construida con fábrica de mampostería trabada con mortero de barro, midiendo el muro externo 1,20 metros, mientras que en alzado no supera en la actualidad en ningún punto más del metro de altura, permaneciendo por tanto gran parte del recinto soterrado”, tal y como recoge el IAPH

Manzanilla cuenta con un aceite que toma el nombre de su pasado romano, haciendo referencia a Ostur.
Manzanilla cuenta con un aceite que toma el nombre de su pasado romano, haciendo referencia a Ostur.

Una muralla que, en el aspecto defensivo, se completaba con varias torres de planta cuadrada o rectangular, ubicadas en los puntos más estratégicos. Además, en todo este entorno se ha encontrado bastante material arqueológico, especialmente cuando se trata de actividad constructiva, al igual que objetos cerámicos, aunque en menor cantidad.

En la entrada de la iglesia de Manzanilla tamibén se encuentran algunos restos romanos.
En la entrada de la iglesia de Manzanilla también se encuentran algunos restos romanos.

La importancia de este yacimiento arqueológico ha dejado huella en Manzanilla, donde encontramos numerosas referencias a su pasado romano como Ostur, incluido un conocido aceite de oliva. Del mismo modo, el IAPH destaca que en el casco urbano de Manzanilla hay “restos reutilizados como columnas de mármol que sirven de guardaesquinas, o bien tapando calles o adornando los alrededores de la iglesia. En la c/ San Roque hay una fuente rematada por un capitel de mármol, colocado en posición invertida. También a la entrada de la Iglesia hay empotrado un cipo de mármol con un praefericulum tallado en una de sus caras”.

Pedestal dedicado a Diana de Ostur, aparecido en Manzanilla. / Foto: Ministerio de Educación.
Pedestal dedicado a Diana de Ostur, aparecido en Manzanilla. / Foto: Ministerio de Educación.

Pero, sobre todos estos elementos, sin duda, el resto romano más emblemático y conocido de Manzanilla es un pedestal de una estatua con inscripción dedicada a Diana Augusta, que se conserva en el Museo de Huelva. Un pedestal de piedra arenisca con molduras en la base y coronamiento, que pondría de manifiesto que Manzanilla fue el epicentro de la veneración de la diosa de la caza y de las ninfas, una característica que fue habitual en todo el valle de Tejada, como recoge la arqueóloga onubense Nuria de la O Vidal.

Monedas de la ciudad romana de Ostur. / Foto: villalbadelalcor.es
Monedas de la ciudad romana de Ostur. / Foto: villalbadelalcor.es

La importancia de Ostur en la época romana queda certificada al comprobarse que, al igual que Ilipla o Ituci (Tejada la Nueva), esta ciudad también acuñó su propia moneda, lo que demuestra la existencia de importantes relaciones comerciales, al encontrarse en un punto estratégico para el intercambio de elementos agrícolas y minerales. Unas monedas datadas en los siglos II-I a.C., en las que, curiosamente, aparecen representadas unas bellotas e, incluso, un cerdo/jabalí, frente a lo que era habitual en la comarca del sur de la provincia onubense, donde las monedas romanas solían tener la imagen de una espiga de cereal. Estas monedas certificarían, además, que, ya en época imperial, Ostur alcanzó el estatus de municipio.

Retrato de Agripina, hallado en una finca situada a dos kilómetros del casco urbano de Villalba del Alcor. / Foto: villalbadelalcor.es
Retrato de Agripina, hallado en una finca situada a dos kilómetros del casco urbano de Villalba del Alcor. / Foto: villalbadelalcor.es

Otros descubrimientos significativos que revelan la importancia que adquirió Ostur se han hallado en Villalba del Alcor, donde, además de monedas y vasijas, han aparecido algunos de los hitos del pasado romano de la zona. Es el caso de un retrato de Agripina, esposa del emperador Claudio, que apareció en la finca de ‘Las Estaquillas’, a dos kilómetros del casco urbano. “Estos restos hacen pensar que, en los alrededores del núcleo urbano, y en dirección al Corumbel, existían algunas villas de destacada familia, que vivirían de las minas y la explotación agrí­cola“, tal y como recoge la web del Ayuntamiento de Villalba del Alcor.

Lápida aparecida en la base  de la Iglesia de San Bartolomé.
Lápida aparecida en la base de la Iglesia de San Bartolomé. / Foto: villalbadelalcor.es

Otro de los hallazgos que permiten aceptar la hipótesis de un asentamiento romano en la región es una lápida dedicada a Iuno Regina, del año 134 a. C., encontrada en la base del campanario de la Iglesia de San Bartolomé, aunque debe su origen a la ciudad de Ostur, en las inmediaciones de Manzanilla. Este elemento epigráfico, según los investigadores de la Universidad de Huelva que están estudiando este enclave arqueológico, es “un pedestal de mármol blanco, empotrado en un muro de la iglesia parroquial de Villalba del Alcor que porta una larga inscripción dedicada a Iuno Regina”. Un resto importante a la hora de certificar que Ostur alcanzó el estatus de municipio romano.

El pedestal aparecido en la Iglesia de San Bartolomé de Villalba también certifica la importancia que alcanzó la ciudad de Ostur.
El pedestal aparecido en la Iglesia de San Bartolomé de Villalba también certifica la importancia que alcanzó la ciudad de Ostur.

Sin duda, vestigios de un enorme interés, que nos hablan de un nuevo e interesante episodio del pasado romano de la provincia de Huelva. Un yacimiento con una rica historia que contar que, nos consta, pronto desvelarán los miembros del Grupo de Investigación ‘Urbanitas’ de la Universidad de Huelva, dirigidos por el catedrático Juan Manuel Campos, que se encuentran investigando sobre este tema. Esperemos que este artículo, al menos, sea una pincelada para ir descubrimiento un poco más de la que, en breve, dejará de ser la ciudad romana más desconocida de la provincia de Huelva.



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