Miguel Ángel Mesa, un almonteño que trabaja en la Warner Bros en Londres

Lleva desde 2004 en la capital londinense, donde comenzó dando clases, hasta que se dio cuenta de que ser profesor no era lo suyo. Así que decidió dedicarse a su auténtica vocación: el espectáculo. Tras estudiar en la Birkbeck University, ahora lleva nueve meses como administrador de películas Warner para plataformas digitales, como Amazon o Google. Su ilusión, asegura, es vivir en Matalascañas.

Miguel Ángel, un almonteño de 39 años, vive en Londres desde 2004.
Miguel Ángel, un almonteño de 39 años, que vive en Londres desde 2004.

Mari Paz Díaz. Miguel Ángel Mesa Báñez es un almonteño de 39 años que vive en Londres desde que decidió marcharse a la capital londinense con su ex novia, a la que le había salido un empleo en Reino Unido. Al principio, Miguel Ángel estuvo trabajando como profesor, pero, como él mismo dice, “cuando no sirves para algo, no sirves para algo. Después de mi desastroso paso por el mundo de la enseñanza en un colegio de Secundaria de Londres, donde trabajé de asistente de profesor y profesor sustituto, me di cuenta de que eso de enseñar hay que llevarlo en la sangre. Así que decidí darle un buen impulso a lo que realmente me gusta: el mundo del espectáculo y el entretenimiento, el “showbiz”. Fui a la Birkbeck University londinense y me matriculé en la carrera de Film and Media. En mi último año estudiando comencé a enviar CVs a empleos ofrecidos por productoras cinematográficas, distribuidoras, compañías televisivas y hasta trabajos de taquillero en un cine. Cualquier cosa relacionada con el séptimo arte me valía. Finalmente, doces meses más tarde de mi primer CV enviado, me llamaron para mi primera entrevista en ese mundillo. Fue llegar y pegar, la entrevista fue un éxito y me dieron el rol de coordinador de contenidos digitales en una empresa llamada Vubiquity”.

Estudio Film and Media en la Birkbeck University londinense. / Foto: oncampus.global
Estudio Film and Media en la Birkbeck University londinense. / Foto: oncampus.global

En esta empresa, este onubense estuvo trabajando durante cinco años. Reconoce que “me gustaba, pero llegó un momento en el que me encontraba en la zona de confort. No avanzaba. Además, hay una cierta presión en la cultura laboral anglosajona. No está bien visto acomodarse más de 2 o 3 años en un mismo puesto o compañía. En España nos podemos llevar cuatro décadas en una empresa, y tan tranquilos. En octubre del año pasado decidí probar otras oportunidades. En esta ocasión no tardé un año en encontrar trabajo…, sino un mes, gracias, sin duda, a que ya tenía experiencia y me veían con otros ojos. Hice varias entrevistas y tuve la suerte de conseguir entrar en Warner Bros. Lloré cuando me dieron el puesto de administrador de películas Warner para plataformas digitales, como iTunes, Amazon, Google o Wuaki. Para mí fue un sueño hecho realidad. Nueve meses más tarde, sigo igual de contento”.

Ha sido colaborador del periódico 'El Ibérico' durante cinco años. / Foto: eliberico.com
Ha sido colaborador del periódico ‘El Ibérico’ durante cinco años. / Foto: eliberico.com

Un trabajo que Miguel Ángel compagina con sus numerosos hobbies, todos ellos relacionados con el mundo del arte. Entre otras actividades, ha colaborado durante cinco años como crítico de cine y entrevistador en El Ibérico, un periódico físico y online para la comunidad latina que vive en Londres. Además, desde hace dos años cuenta con su propio blog, titulado ‘Ridículas palabras de amor‘, donde escribe sobre amor. Es más. En breve publicará su primer libro, donde recopilará algunos de sus textos románticos. “De algo hay que morir, y morir de cursilería es una forma tan buena como otra cualquiera”, asegura.

De todo ello, nos habla este ‘Onubense por el Mundo’ en esta entrevista en la que nos desgrana cómo está viviendo esta experiencia.

-Miguel Ángel, ¿por qué decidiste irte fuera?
Vine a Londres con mi ex novia en 2004. Los dos somos de Almonte. Le ofrecieron un buen trabajo y decidí viajar con ella. No fue un cambio traumático, yo no tenía mucho que ganar o perder allí en mi pueblo. Vivir una experiencia en el extranjero con mi pareja era algo bonito, romántico y apetecible. Poco que objetar.

Tiene un blog titulado 'Ridículas palabras de amor'.
Tiene un blog titulado ‘Ridículas palabras de amor’.

-¿Era tu primera estancia en el extranjero?
Sí. Londres es el único lugar extranjero donde he vivido.

-¿Cuál era tu nivel de idiomas al llegar?
-Mi nivel no era del todo pobre. El haber pasado algunos veranos en Inglaterra, mi afición por el cine subtitulado y las clases de inglés de mi época estudiantil en España me ayudaron a desenvolverme con cierta soltura. El problema es que en Londres hay de todo menos ingleses, lo cual afecta al correcto aprendizaje del idioma. Por ponerte un ejemplo, en mi departamento de Vubiquity éramos 15 o 20 latinos, y los clientes eran canales de televisión de América Latina. Ahora no trabajo con nadie que hable español. Y eso es bueno en lo que respecta a la mejora del inglés, claro.

Edificio de Warner Bros en Londres, lugar donde trabaja.
Edificio de Warner Bros en Londres, lugar donde trabaja.

-¿Cuál es tu balance de la experiencia?
-Londres no es la ciudad de mis sueños, eso seguro. Demasiado caótica, estresante, cara y, últimamente, peligrosa debido a los regulares ataques terroristas que estamos viviendo. Si sigo aquí es por estar cerca de mi hija, que vive con su madre.
Dicho lo anterior, no voy a obviar lo positivo. En Londres se encuentra trabajo, bueno y menos bueno, pero se encuentra. Cualquiera que llegue nuevo a esta ciudad, sin estudios ni experiencia, puede colocarse -como mínimo- en un pub o una cafetería. A partir de ahí, la ciudad se abre ante ti y te da opciones de ir avanzado. Y si tienes un buen CV… ¡Bienvenido al paraíso laboral! Y, por supuesto, Londres no escatima en cultura. Musicales, obras de teatro con los actores más reconocidos, exhibiciones, museos importantes y gratuitos, parques impresionantes y un largo etcétera.

Miguel Ángel nos cuenta su visión de Londres.
Miguel Ángel nos cuenta su visión de Londres.

-¿Cómo es vivir ahí? ¿Es muy diferente a España?
-Voy a acudir al tópico: no hay nada como vivir en España. Y no es un comentario chauvinista. Según datos que pululan por los medios, es el primer o segundo país en el que más turismo se recibe. Hace tres semanas estuve en Galicia por primera vez, y a pesar de que soy del sur, la otra punta del mapa, me sentí como en casa. No sé si son los cielos que tenemos, las gentes con las que nos encontramos, las risas que escuchamos o las calles que pisamos, solo sé que en España me siento cómodo, relajado, es mi cultura y va en mi sangre.
Creo que, aunque me llevara un siglo en Inglaterra, nunca me sentiría integrado. Londres es tan multicultural que empacha, y la diferencia entre pobres y ricos se manifiesta a diario. Es muy difícil pagarte un piso para ti solo, necesitas ganar mucho más dinero de lo que se podría considerar razonable. La salida es compartir. Casas con paredes de papel, suelos que crujen y, por supuesto, con total ausencia de persianas. He llegado a vivir hasta con 7 personas, cada cual hijo de su padre y su madre.

Una ciudad multicultural. / Foto: universia.es
Una ciudad multicultural. / Foto: universia.es

-Y sus habitantes, ¿cómo son?
-No sé cuáles son los porcentajes exactos, pero en Londres existe una gran cantidad de personas que vienen de Oriente Medio. Es habitual cruzarse por la calle con gente de la India, Pakistán o Bangladesh. Estas comunidades suelen repartirse por toda la ciudad, aunque se encuentran más en el este y sudeste. A los españoles parece que les gusta más el norte o zonas como Paddington y Notting Hill. Y, bueno, luego nos encontramos con ghetos afro-caribeños, polacos, italianos, latinos, etc. Una ciudad cosmopolita de pro.

Con su hija en uno de los museos gratuitos de Londres.
Con su hija en uno de los museos gratuitos de Londres.

-¿Cuál es la imagen que tienen de España?
Durante mis primeros meses en Londres me di cuenta de que los británicos usaban la palabra “mañana” para referirse al comportamiento natural de los españoles. Según parece, pensaban que todo lo dejábamos para el día siguiente y que tardábamos más de la cuenta en hacer cualquier cosa importante. Asimilé que nos veían como a una cultura perezosa. Estoy hablando en pasado porque, curiosamente, desde hace muchos años no veo más ese tipo de pensamiento sobre nosotros. ¿Es posible que después de la gran cantidad de inmigrantes españoles que llegaron a Londres a raíz de la crisis económica de 2008 los ingleses se hayan dado cuenta de cómo somos en realidad? Quién sabe. Lo cierto es que veo un buen trato hacía nosotros y una envidia sana por la calidad de vida que tenemos en España.

Le encantaría vivir en Matalascañas.
Le encantaría vivir en Matalascañas.

-¿Qué piensa tu familia de tu aventura?
Mientras que todo me vaya bien, mi familia está contenta. Se alegran cuando me ocurre algo bueno, y se entristecen cuando algo me sale mal. Va en proporción, aunque algunas veces la proporción pierda el equilibrio con respecto a mi madre. Ya sabemos cómo son ellas, se preocupan incluso si las cosas van bien. Los quiero mucho.

Recomienda salir fuera al extranjero, aunque se acuerda mucho de Huelva.
Recomienda salir fuera al extranjero, aunque se acuerda mucho de Huelva.

-¿Qué es lo que más echas de menos de Huelva?
Antes te comentaba que Londres no es la ciudad de mis sueños…, pero el lugar donde sí me encantaría vivir es Matalascañas. Echo mucho de menos esa playa y esos chiringuitos, la chimenea de nuestra casa en invierno o las caminatas por el paseo marítimo. Hay un buen componente de nostalgia, por supuesto. En Matalascañas pasé unos veranos estupendos cuando era un púber. También echo de menos el gazpacho de mi madre y la ensaladilla rusa de cualquier bar onubense.

-¿Recomiendas a todo el mundo que viva un tiempo fuera de España? ¿Por qué?
Es imposible no recomendarlo. Aprender un idioma, experimentar otras culturas, comprobar el material del que estás hecho en momentos difíciles lejos de tu familia o amigos. Todo eso te alimenta el espíritu y te prepara para muchas cosas futuras.

Lanza un mensaje para que nos demos cuenta que España es un paraíso.
Lanza un mensaje para que nos demos cuenta de que España es un paraíso.

-Para terminar: un mensaje a los onubenses.
-Mi mensaje va dirigido a todos los onubenses, jóvenes y adultos. Os invito a hacer un esfuerzo para intentar admirar lo que tenemos en Huelva y España en general. En Londres es donde me he dado cuenta de la belleza de mi país y lo que dejaba atrás. El complejo de los españoles es mayúsculo, siempre pensamos que lo que está fuera, lo extranjero, lo lejano es mejor que lo que vivimos cada día, pero no es así. La costumbre no nos deja ver que nuestra tierra es un paraíso: las playas, la sierra, el campo, la comida, el flamenco, las mujeres lindas y simpáticas, los hombres guapos y agradables. Tenemos un tesoro. Solo debéis escarbar un poco en la tierra para entenderlo y abrazarlo.



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