Gonzalo A. Garcés Picón nos cuenta sus impresiones de Edimburgo, donde trabaja en un restaurante con estrella Michelín

Lleva menos de un mes en Escocia, pero ha sido tiempo suficiente para decidir que es el lugar donde le gustaría pasar el resto de su vida. Lo de este onubense ha sido todo un flechazo y ahora sólo le queda mejorar su nivel de inglés y adquirir nuevas destrezas profesionales para conseguir su próximo objetivo: trabajar de cara al público.

Gonzalo Garcés lleva poco tiempo en Edimburgo pero se está adaptando a la perfección.
Gonzalo Garcés lleva poco tiempo en Edimburgo pero se está adaptando a la perfección.

A.R.E. Ha sido un visto y no visto lo que ha tardado Gonzalo Ángel Garcés Picón en adaptarse al ritmo de vida en Reino Unido. Lleva allí menos de un mes, pero ya parece tener la base para comenzar a construir su futuro british. Y es que el joven hizo las maletas de manera impulsiva, lanzándose a la aventura, y en menos de 48 horas ha encontrado un empleo que le ha permitido obtener el National Insurance Number, algo así como el número de la Seguridad Social británico.

Por todo ello, Gonzalo está muy contento, pues sabe que cuando pase un poco de tiempo y comience a dominar el idioma tendrá nuevas posibilidades en la gran Escocia. En este sentido, la profesión de este onubense, criado en Isla Chica y que desde 2001 vivía en Aljaraque, es la de técnico de sonido, iluminación y operador de cámara de televisión. 

Garcés, que de pequeño estudió en el Colegio Juan Luis Vives, estuvo trabajando en Atlántico TV desde 2007 hasta el cierre del canal local en 2010. Luego se reconvirtió a animador sociocultural, empleado en diversas compañías, pero llegado el momento, el joven quiso avanzar y abrir el abanico de posibilidades laborales.

Sosteniendo su primer contrato en un restaurante con una estrella Michelín.
Sosteniendo su primer contrato en un restaurante con una estrella Michelín.

Así, un amigo instalado en Edimburgo desde hace tres años lo animó a probar suerte en tierras más al norte. Le ofrecía alojamiento y Gonzalo no se lo pensó dos veces. Se sacó el pasaporte y en menos de una semana cogió el vuelo con destino a Escocia como él mismo nos cuenta: 

– ¿Es Edimburgo una ciudad que te atrajera de antes?
– He de reconocer que siempre he sido muy british. Su cultura, gastronomía, castillos, el clima (me encantan los días nublados y lluviosos)… Siempre le he tenido un ojo echada a Escocia e Irlanda, pero ya sabes… lo de siempre: el miedo al idioma y al qué pasará si no puedo volverme si la cosa sale mal.

– ¿Cómo están siendo tus primeros días allí?
– Pues geniales y terroríficos jajaja. Me monté en el avión desde Faro, y ya sentado oía el acento escocés y me decía a mí mismo ‘¡madre mía no entiendo ni papa!’. El avión empezó a aterrizar y ya se veía todo verde. ¡Pero todo, todo! Me bajé del avión, cogí un bus a Princes ST, la gran avenida de Edinburgh, y vi el castillo en medio de la ciudad enorme, las casas preciosas, el tranvía, los comercios, gente súper educada… y supe que era mi sitio, que desde pequeño ese lugar me llamaba…

– ¿Cómo has encontrado trabajo allí? 
– Pues nada más llegar entré en Gumtree, una web como Infojobs pero para Reino Unido, y empecé a buscar trabajo de algo que no necesitara mucho nivel de inglés. Fue de kitchen porter (asistente de cocina), eso fue un miércoles y al día siguiente me llamaron por teléfono para hacer una entrevista el viernes en The Scran & Scalie, un restaurante muy famoso en el lugar, con una Estrella Michelín. Me hicieron unas preguntas sobre por qué vine a Edimburgo, mi experiencia laboral anterior, que en la hostelería era cero, y me pusieron un delantal y ¡hala! a fregar ollas, platos, pelar patatas… a las horas me dieron el visto bueno y me preguntaron si quería jornada completa (fulltime) o media (halftime). Dije full, terminé ese día y el lunes me dieron el contrato, pues se lo pedí con urgencia al manager porque lo necesitaba para abrir la cuenta bancaria y conseguir el NIN (National Insurance Number). Me hizo el contrato sin problemas.

El onubense aún no se ha hecho al sentido de la circulación en Reino Unido.
El onubense aún no se ha hecho al sentido de la circulación en Reino Unido.

– ¿Cuál era tu nivel inglés?
– Pues déjame decirte que el nivel de inglés aquí varía con respecto al que tienes en España. Aunque tengas un B1, al llegar no entenderás nada, su acento es muy difícil. Los propios ingleses se meten con los escoceses por ello. La verdad es que no tengo ninguna titulación oficial de idiomas, lo que aprendí en el instituto, en los juegos en línea como el World of Warcraft (que te enseña bastante porque juegas con toda Europa y todos hablan en inglés) y las películas y las series que por impaciente veía en versión original porque no podía esperar a que las doblaran.

– ¿Y cómo te ves ahora que han pasado unos días?
– Pues he de decir que me entero de muchas más cosas, incluso a mi jefe, que antes no le entendía nada y el pobre me lo señalaba todo. Mi amigo Juanma, el que me animó a venirme, tiene un compañero de piso italiano llamado Franchesco, que habla muy bien inglés. Recuerdo que los primeros días lo esquivaba por vergüenza a no entenderle o a que se asustara con mi nivel hablado, pero un día nos quedamos solos y ahí fue la prueba de fuego, donde los dos nos pusimos hablar y él me dijo que estaba muy orgulloso de que había mejorado mucho en tan pocos días.

– ¿Cómo es vivir allí? ¿Es muy diferente a España?
– Mucho, tenemos una hora menos que España, aquí la vida empieza a las 5 am, casi todo abre a esa hora y cierra a las 5-6 pm. En el bus se entra y se sale por la misma puerta y debes de llevar el importe justo, 1.60L, si tienes 2L no te dan la vuelta porque la echas en una máquina en la cual el chófer no puede tocar por seguridad. Las horas extras se pagan rigurosamente, te pagan el doble por cada hora si es festivo… Los supermercados abren los domingos, la basura se recoge por la mañana, hay tiendas especializadas de todo tipo, como por ejemplo en tazas y teteras, o de solo postales. La educación y amabilidad de los escoceses es sorprendente.

A Gonzalo le gustaría quedarse a vivir en Edimburgo.
A Gonzalo le gustaría quedarse a vivir en Edimburgo.

– Cuéntanos alguna anécdota que te haya ocurrido durante tu estancia.
– Pues al día siguiente de llegar, iba por la calle a una copistería para imprimir unos currículos cuando, parado en un paso de cebra que caía de esquina, vi que un camión de basura enorme iba hacia mí a toda leche con tres hombres sentados en la cabina. Me di cuenta de que el conductor iba con la cabeza bajada escribiendo en el móvil y, al ver eso y la velocidad del camión, salté a un lado, como en la película ‘El guardaespaldas’ con un grito ‘Ahhhh’, como una niña, agarrándome a una farola que estaba a dos metros de mí. Luego el camión giró y siguió su camino tan normal y los que iban dentro se me quedaron mirando mientras reían. Uno de ellos, mientras intentaba respirar, decía entre risas ‘Estos españoles…’ Resulta que al que vi escribiendo en el móvil era el copiloto… en Reino Unido se conduce por la izquierda y el volante está a la derecha…

– ¿Cuáles son tus planes?
– Buscar piso propio, conseguir mejor experiencia y nivel de inglés para trabajar de cara al público, que es lo que me gusta, y vivir aquí de por vida, visitando Huelva de vez en cuando claro.

– ¿Qué echas de menos de Huelva?
– A mi familia y amigos, porque la falta de trabajo y profesionalidad de los organismos públicos te aseguro que no.

– ¿Recomiendas a todo el mundo que viva un tiempo fuera de España? 
– Sí, una vez haces el skydive (salto al vacío) y abandonas la falsa sensación de seguridad que te da la casa de tus padres, tu lengua y tu país, te das cuenta de que el único que pone fronteras o límites eres tú, tus miedos y tus ‘y si…’ Puedes probar unos tres meses y si no… pues a volver a casa con tu madre, empapelar Huelva con currículos otra vez y rezar para que alguien te dé un trabajo sin contrato y sin pagar las horas extras.

– Para terminar: un mensaje a los onubenses.
– Elegid un país de la Unión Europea, sacaos el pasaporte, haceos un currículum en inglés sin foto y ¡salid de ahí! No hay nada para los jóvenes.

¡Gracias Gonzalo y buena suerte!



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