La onubense Rocío Fernández cumple su sueño de estudiar Enfermería en Alemania

Después de hacer un módulo de Auxiliar de Enfermería en el IES Fuentepiña, esta joven se marchó al país alemán, donde le ofrecieron trabajo a su pareja. Reconoce que al principio fue bastante duro, pero después de aprender el idioma, Alemania le ha dado muchas oportunidades, sobre todo, el poder matricularse en la carrera por la que siempre ha luchado y que espera finalizar en abril de 2019.

La ilusión de Rocío Fernández era estudiar Enfermería.
La ilusión de Rocío Fernández era estudiar Enfermería.

Mari Paz Díaz. Natural de Huelva, Rocío Fernández González estudió en el CEIP La Hispanidad para después realizar un módulo de Auxiliar de Enfermería en el IES Fuentepiña de Huelva. Una formación a partir de la cual hizo el Bachillerato en el IPFA de La Orden, dado que su deseo era hacer Enfermería, pero no consiguió la nota suficiente en Selectividad, así que se decantó por un módulo superior de Documentación Sanitaria, con la idea de acceder luego a estos estudios universitarios. Sin embargo, la implantación del Plan Bolonia acabó con sus proyectos, porque entonces las notas de corte se dispararon. Así que, sin desanimarse, se apuntó a una academia privada para mejorar las asignaturas de Química y Biología en el examen de Selectividad de cara a lograr su sueño: estudiar Enfermería.

Su primer reto fue el idioma y, aunque muchas veces pensó en abandonar, al final ha conseguido sus objetivos.
Su primer reto fue el idioma y, aunque muchas veces pensó en abandonar, al final ha conseguido sus objetivos.

Sin embargo, el destino decidió por ella. Entonces, le surgió la oportunidad de marcharse a Alemania junto a su pareja, al que le ofrecieron un empleo en el país alemán. Y, cansada de la situación que existía en España, con pocas expectativas, decidió probar suerte. Era su primera experiencia en el extranjero, puesto que nunca había vivido fuera, a excepción de viajes de vacaciones a París y Lisboa. A pesar de ello, el próximo 15 de mayo cumplirá cuatro años en Alemania. Una experiencia vital inolvidable que ha querido contarnos en esta sección de ‘Onubenses por el mundo’.

-Rocío, ¿cómo fue tu llegada a Alemania?
-Mi primer destino fue Baviera, donde estuve un año y medio. En esta ciudad trabajé en el McDonald’s, que fue el empleo que me salió desde España. Después, me mudé a otra comunidad más al norte, a Niedersachsen. Y, en la actualidad, vivo en Osnabrück, donde comencé trabajando en un asilo de ancianos como auxiliar de enfermería, gracias a que me apunté a un curso para sacarme el B2 de alemán con el objetivo de hacer Enfermería.

Pensó que no la seleccionarían, pero logró matricularse.
Pensó que no la seleccionarían, pero logró matricularse en Enfermería.

La verdad es que pensé que no me seleccionarían, porque antes de la matrícula te hacen una entrevista personal. Tenía miedo, pues, a pesar de tener el nivel B2, aún me quedaba mucho por aprender. Sin embargo, ya llevo un año de carrera y he mejorado mucho el idioma. Eso sí, como siempre digo, el alemán nunca se termina de aprender. Es más, los alemanes tienen el dicho ‘Deutsche Sprache, schwierigeSprache’, que significa que el alemán es un idioma difícil.

-Un avance importante, a pesar de que no dominabas el idioma.
-Mi nivel de alemán al llegar era nulo. Cuando llevaba tres meses, me apunté a un curso intensivo para sacarme el B1. Mi vida era ir al curso de alemán por las mañanas y trabajar por la tarde. La verdad es que al principio fue bastante difícil y en más de una ocasión pensé en rendirme, pero algo dentro de mí me ayudaba y me daba fuerzas para seguir adelante.

Ahora vive en Osnabrück.
Ahora vive en Osnabrück.

-Ahora vives en Osnabrück. ¿Cómo es esta ciudad?
-Es una ciudad de estudiantes, maravillosa y preciosa, con muchas zonas verdes con lagos y bosques para pasear. También es multicultural, al haber mucha población turca, griega, italiana, asiática, etcétera. Tiene mucha historia, con un casco antiguo importante. Y sus habitantes son muy amables y educados. Eso es lo que más me gusta de los alemanes, que son tranquilos y no se alteran por nada. Ellos viven para su familia y su trabajo. No estoy muy de acuerdo con lo de vivir para trabajar, porque los alemanes -no todos, claro está- viven para trabajar. Y mi lema es “yo trabajo para vivir”. Ellos hacen la vida en casa, van de fiestas, pero a las seis de la tarde, las calles se quedan completamente vacías, incluidos los fines de semana. Eso sí, ¡los bares están completos! Les encanta beber cervezas y, la verdad, aquí están buenísimas, con todas las variedades que os podéis imaginar.

Los alemanes tienen una imagen excelente de España.
Los alemanes tienen una imagen excelente de España.

-¿Cuál es la imagen que tienen de España?
-La imagen que tienen los alemanes de España es muy buena. A ellos les encanta irse de vacaciones para allá. Dicen que es una tierra muy bonita, con sol, playa, buena comida… Ellos me preguntan siempre que cómo que estoy aquí, en la fría Alemania, cuando vengo de la ciudad con más horas de sol al año de toda España (risas).

-¿Qué piensan tu familia y tus amigos de tu aventura?
-Mi familia y amigos siempre me apoyaron en la idea de marcharme. Al principio, tuvieron un poco de miedo, pero cuando vieron que me iba bien, que tenía trabajo y un futuro a mis pies, se tranquilizaron. Eso sí, más de uno me sale siempre con la frase de “¡Vente pa’ca! ¡Qué te estás volviendo muy alemana!” (risas).

Espera terminar la carrera en abril de 2019.
Espera terminar la carrera en abril de 2019.

-¿Cuáles son tus planes futuros?
-Mis planes son, principalmente, terminar Enfermería, que será en abril de 2019, para luego empezar a trabajar y coger experiencia, bien en la ciudad que estoy ahora o, bien, en otro punto de Alemania.

-Por tanto, por ahora no piensas regresar a Huelva.
-El plantearme irme a Huelva lo veo muy, muy lejano. Y es que aquí se trabaja bien de enfermera, con un buen sueldo y sin problemas de paro. Además, hay calidad de vida. Pero, bueno, nunca se sabe. Quizás en un par de años diga lo contrario o eche mucho de menos Huelva y me marche. Pero, bueno, suelo viajar a Huelva dos veces al año y mi familia también suele venir a visitarme.

Echa mucho de menos Huelva, pero considera que la experiencia ha merecido la pena.
Echa mucho de menos Huelva, pero considera que la experiencia ha merecido la pena.

-¿Qué es lo que más echas de menos de Huelva? 
-Lo que más echo de menos de Huelva, aparte de la familia inmensa y maravillosa que tengo, es la ¡COMIDA! Yo soy de comer bastante. Y de mucho cuchareo, de mis pucheros los sábados. También echo mucho de menos el pescado, el tapeo, el sentarme en una terraza al sol y disfrutar de unas risas con los amigos, de la brisa del mar, del ¡SOL!… Pero, bueno, siempre me ha gustado cocinar y en casa hago comida española.

-¿Recomiendas a la gente que viva un tiempo fuera de España?
-Claro que lo recomiendo a todo el mundo. A los jóvenes onubenses que estén estudiando o que ya hayan terminado y no encuentren nada, les animo a que se arriesguen y que salgan a vivir la experiencia. No es fácil, para mí no lo fue, pero siempre está la opción de volver.



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