Cuatro onubenses ganan el mini Dakar internacional solidario Panda Raid 2017

Han vivido una experiencia increíble y enriquecedora, cruzando las arenas africanas a la par que buscaban tiempo para parar y repartir caramelos, comida, ropa y hasta balones de fútbol entre decenas de niños marroquíes. Más de 1.500 kilómetros que Fernando Carlos López, Rodrigo Viejo, Francisco Javier Biedma y Daniel Flores han superado con nota.

Los cuatro onubense ganadores de la prueba.
Los cuatro onubenses ganadores de la prueba.

A.R.E. Regresaron el sábado 11 de marzo a España, pero en sus bolsillos aún llevan arena del desierto marroquí. Son los cuatro onubenses que han ganado este 2017 la IX edición de la Panda Raid, un rally amateur internacional de larga distancia que se celebra anualmente en el mes de marzo y que consiste en cruzar Marruecos de norte a sur y de este a oeste en un vehículo modelo Panda, teniendo siempre en el horizonte una causa solidaria.

Los onubenses han quedado en primer y segundo puesto.
Los onubenses han quedado en primer y segundo puesto.

Este año, los almonteños Fernando Carlos López y Rodrigo Viejo, el lepero Francisco Javier Biedma y el palmerino Daniel Flores han conseguido alzarse con los dos primeros puestos de la prueba en la categoría reina, la de 4×4, un merecido premio al trabajo preparatorio que llevan todo un año realizando.

Y es que no lo han tenido nada fácil, pues competían contra más de 300 vehículos llegados de todo el mundo, pero, como bien dice el refrán, la unión hace la fuerza, y estos cuatro aventureros han sido un claro ejemplo. Han realizado la carrera juntos -aunque iban en dos coches diferentes-, apoyándose mutuamente en todo lo que han necesitado. Un resultado: llegar a la meta de manera consecutiva, primeros los almonteños -para Rodrigo era su primera Panda Raid- y después la pareja formada por Daniel y Francisco Javier.


Los onubenses han recorrido 2.000 kilómetros de desierto en seis etapas.
Los onubenses han recorrido más de 1.500 kilómetros de desierto en seis etapas.

El reto sobre ruedas de los onubenses comenzaba el pasado 5 de marzo, cuando llegaron a Almería para pasar el control de verificación establecido allí por la organización de la competición y, posteriormente, cruzar en barco hasta Nador, punto de salida de la carrera. Allí surgió el primer escollo. Mientras esperaban para el control se dieron cuenta de que uno de los coches pegaba tirones. “Era la junta de culata, que se había roto“, explica Biedma, “estuvimos a punto de abandonar porque era una avería grave. Todos nos daban por perdidos, pero en hora y media desmontamos el motor entero, lloviéndonos a mares encima, y lo pusimos a punto. Un gran trabajo de Dani Flores”.

Han recorrido 1.500 kilómetros en seis jornadas.
Los dos coches han ido a la par.

Superado el primer susto, llegó el segundo… el traslado en barco fue una verdadera odisea. Seis horas de navegación con el mar embravecido, un temporal que les hizo pasarlo bastante mal y les impidió descansar antes del inicio de la competición. 


Alcanzaron Marruecos, punto de partida de la Panda Raid 2017. Este año, la competición se ha dividido en seis etapas, uniendo las ciudades de Nador, Tissaf, Boudnib, Merzouga, Tafroute, Tansikht y Marrakech, donde se encontraba la meta. En total, 1.500 kilómetros en menos de una semana, recorriendo una media de 250 kilómetros por etapa, lo que implicaba entre ocho y diez horas de conducción al día.

Los cuatro amigos se han ayudado a lo largo de toda la semana.
Los cuatro amigos se han ayudado a lo largo de toda la semana.

Durante estas jornadas, los cuatro onubenses han tenido que soportar el calor sofocante del desierto (unos 45º), han cruzado ríos con caudal, subido a la Duna del Sable en Merzouga, dormido bajo una cúpula de estrellas entre las arenas, pasado por el Valle del Draa y encarado el puerto de montaña de Col De Tichka, a 2.260 metros de altitud.

Todo ello en dos Panda cargados hasta arriba, pues no se han conformado con la aportación de 17 euros de la inscripción en la Raid, que este año se ha destinado a colaborar con una escuela bioténica, sino que los cuatro aventureros han llevado sus vehículos repletos de material para ir repartiendo entre la empobrecida población que han encontrado en cada etapa. En este sentido, Francisco Javier Biedma señala que han transportado y distribuido en el viaje “70 kilos de caramelos, ropa, alimentos de primera necesidad y hasta 150 balones de fútbol. ¡Parecíamos los Reyes Magos! En la última etapa, les dimos a los mecánicos los colchones de las tiendas de campaña, nuestra ropa, zapatos, toallas…”

En el coche llevaban para repartir caramelos y balones de fútbol.
En el coche llevaban para repartir caramelos y balones de fútbol.

Este despliegue ha sido posible gracias a que lo llevaban todo muy bien calculado, lo que les ha permitido pararse a visitar ruinas, repartir el material solidario que acarreaban y ¡hasta volar una cometa sobre un río seco! Pero no todo fue coser y cantar. Tuvieron algunas averías, la más importante, una rotura de rueda en una cronometrada, por la que los penalizaron ¡sólo un segundo!

También, Francisco Javier Biedma dio un pequeño susto cuando le empezó a sangrar la nariz en la penúltima jornada víctima de una insolación por la que tuvo que ser atendido por los servicios sanitarios. “No fue nada”, comenta, “peor lo pasó una pareja de recién casados que estaba de viaje de novios. Su coche volcó y la chica se rompió una vértebra. El helicóptero de apoyo tuvo que trasladarla al hospital”.

Los cuatro ganadores de la Panda Raid 2017.
Los cuatro ganadores de la Panda Raid 2017.

Más recuperados del desgaste, los ganadores reconocen que el mayor éxito ha sido disfrutar al máximo de cada kilómetro y hacerlo, además, en compañía de los demás. “Este año lo más bonito ha sido la convivencia entre los cuatro miembros del equipo, porque hemos hecho familia y nos hemos apoyado muchísimo. Nos llevamos una amistad fuerte, ése ha sido nuestro premio, y la satisfacción de que hemos respondido a la confianza que nuestros patrocinadores han depositado en nosotros quedando en lo más alto de la tabla“, reconoce el componente lepero del grupo.

Los onubenses ya piensan en la prueba del próximo año.
Los onubenses ya piensan en la prueba del próximo año.

Recordemos que la Panda Raid es una competición en la que el ganador sólo recibe el prestigio de haber logrado tal hazaña, pues no existe premio económico alguno por alcanzar la meta los primeros. 

Aunque aún no les ha dado tiempo a sacudirse la arena de los pies, los cuatro onubenses ya están pensando en la competición de 2018, para la que quieren recoger y llevar más material solidario. En breve comenzarán a promover eventos con este fin y a buscar patrocinios (ya tienen tres) para regresar a Marruecos y sentirse de nuevo, al menos por una semana, los Reyes Magos de Huelva.



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