El onubense Rubén López, un joven investigador que destaca en el campo de la física de astropartículas

Forma parte del equipo del Instituto Max Planck de Física Nuclear de Heidelberg, en Alemania. Su investigación se centra en el estudio de rayos gamma de muy alta energía, claves en la tecnología empleada en los escáneres PET: prueba que permite la detección de tumores precozmente.

El físico onubense Rubén López Cobos, junto al detector de partículas situado en México, para el que trabaja en Heidelberg.
El físico onubense Rubén López Coto, junto al detector de partículas situado en México, para el que trabaja en Heidelberg.

Rosa Mora. La sociedad avanza gracias a la investigación. Estar a la vanguardia en el estudio de los últimos adelantos científicos nos permite disfrutar de una mejor calidad de vida, al tiempo que otorga a los países en los que estas investigaciones se desarrollan un mayor prestigio y estatus a nivel internacional. Un campo, sin embargo -el de la investigación-, que exige de un fuerte compromiso e inversión por parte de estados e instituciones. En este sentido, y a pesar de que en las últimas décadas España ha avanzado algunos vagones en lo que al tren de la ciencia se refiere, los investigadores más jóvenes se ven obligados a mirar al exterior para encontrar fuera las oportunidades que dentro de nuestras fronteras se tornan casi inexistentes.

El onubense, el dia de la defensa de su tesis doctoral en el Institut de Física d’Altes Energies (IFAE), en Barcelona.
El onubense, el día de la defensa de su tesis doctoral en el Institut de Física d’Altes Energies (IFAE), en Barcelona.

En un intento por poner en valor la labor de onubenses que día a día trabajan por poder vivir de su pasión: la investigación, hoy ponemos el foco en Rubén López Coto. Licenciado en Física por la Universidad de Sevilla, el joven cuenta a Huelva Buenas Noticias cómo desde una edad muy temprana tuvo clara su vocación investigadora. “Desde que decidí dedicarme a la física siempre tuve claro que quería aportar mi granito de arena a la montaña que es el conocimiento en este campo”, nos explica.

Rubén, con su pareja, Alba, en Granada.
Rubén, con su pareja, Alba, en Granada.

Tras finalizar sus estudios en la Hispalense,  el interés de Rubén López por la Física Nuclear le llevó a cursar un máster relacionado con este campo en la Universidad de Münster, en Alemania. “Siempre me interesó la Física Nuclear y de Partículas, por eso hice el máster que ofertaba la Universidad de Münster. Asimismo, un verano disfruté de una beca en el Instituto de Astrofísica de Andalucía en Granada, donde también fue consciente de mi fascinación por este campo, así que al final elegí una rama en la que podía utilizar las técnicas y estudiar los procesos que se estudian en Física de Partículas, pero relacionando los mismos con el estudio del universo”, nos cuenta el onubense.

El científico tuvo claro desde muy joven que deseaba dedicarse al campo de la investigación. / En la imagen, desde el One World Observatory en Nueva York.
El científico tuvo claro desde muy joven que deseaba dedicarse al campo de la investigación. / En la imagen, desde el One World Observatory en Nueva York.

Así las cosas, tras realizar su tesis doctoral en la Universidad Autónoma de Barcelona, Rubén se trasladó en octubre de 2015 a la ciudad alemana de Heidelberg, donde lleva a cabo sus estudios de posdoctorado. Concretamente, el onubense trabaja en una rama de la Física denominada Física de Astropartículas, la cual “estudia las partículas procedentes del cosmos a fin de investigar tanto éste como aquellas”, señalan desde el Instituto de Física Corpuscular, IFIC.

En su tiempo de ocio, aprovecha para viajar y conocer otras culturas. En la imagen, en el templo dorado, en Kyoto, Japón.
En su tiempo de ocio, aprovecha para viajar y conocer otras culturas. En la imagen, en el templo dorado, en Kyoto, Japón.

En cuanto a su rama de estudio, el joven físico nos explica que, dentro del campo de las astropartículas, “me dedico al estudio de rayos gamma de muy alta energía -la radiación más energética conocida- usando telescopios Cherenkov y detectores de partículas. Para ello, nosotros mismos nos encargamos del diseño, construcción y caracterización de estos detectores y/o telescopios, del análisis de los datos y la interpretación física”. “Las aplicaciones prácticas inmediatas –añade el investigador- las tienen la tecnología -electrónica, fotodetectores- que desarrollamos para detectar rayos gamma, tecnología que se usa por ejemplo en escáneres PET para la detección de tumores. Por otro lado, la investigación básica no tiene aplicación práctica inmediata pero es la que hace avanzar a la humanidad. Si nosotros descubriésemos que la teoría de la relatividad de Einstein tiene que ser modificada, eso afectaría a aparatos como los aviones que vuelan cada día, el GPS del móvil o las naves que se van a enviar dentro de poco a Marte”.

El investigador, con la estatua de Einstein en Washington.
El investigador, con la estatua de Einstein en Washington.

Aunque aún centrado en su etapa en Alemania, el onubense mira al futuro con optimismo. Así, en unos meses, prevé trasladarse a Italia para incorporarse a las filas del Instituto de Física Nuclear Italiano, en Padua. 

Además de interesarnos por su carrera investigadora, Huelva Buenas Noticias ha conversado con el onubense con la intención de conocer los aspectos más relevantes de su día a día en Heidelberg y de su experiencia en el extranjero. 

El investigador, subido a uno de los telescopios HESS (High Energy Stereoscopic System), situados en Namibia.
Rubén, subido a uno de los telescopios HESS (High Energy Stereoscopic System), situados en Namibia.

– ¿Estaba en tus planes trabajar fuera de España?
– Sí, en el mundo en el que me muevo la movilidad es esencial y siempre quise vivir fuera un tiempo.

– En lo que a los idiomas se refiere, ¿Cuál consideras que es tu nivel?
– Hablo inglés y catalán con un nivel muy alto, alemán con un nivel alto y me defiendo en francés.

– Resides en Heidelberg, ¿es una ciudad agradable para vivir?
– Mucho. Es una ciudad muy turística, tiene una de las universidades más antiguas del mundo y está llena de extranjeros, que hace que sea más llevadero para alguien que viene de fuera.

Rubén López, en la isla de Kauai, en Hawai.
Rubén López, en la isla de Kauai, en Hawai.

– ¿Qué sueles hace en tu tiempo libre?
– Normalmente viajo, ya sea por trabajo -donde siempre aprovecho para visitar las ciudades en las que estoy- o por placer. Las pocas veces que estoy en Heidelberg me gusta salir con la bicicleta de montaña a hacer rutas por los alrededores.

– ¿Qué es lo que más te ha llamado la atención de la vida en Alemania?
– Que todo lo alemán no es perfecto, al contrario de la idea que tenemos en España. En Alemania hacen muchas cosas mejor que los españoles, pero también hay otras que hacen peor. En España sólo tenemos que tener un poco más de amor propio y potenciar esas cosas que hacemos bien e intentar mejorar las que hacemos mal.

El onubense, acompañado por sus padres en Tarragona.
El onubense, acompañado por sus padres en Tarragona.

– ¿Algún aspecto al que te haya sido complicado adaptarte?
– Quizás el tiempo y las horas de luz en invierno, ahí sí que echo de menos Huelva cuando hablo con mis padres por Skype y allí es aún de día y aquí hace ya dos horas que anocheció. 

– ¿Qué valoras de forma más positiva tus experiencias en el extranjero?
– Creo que vivir en el extranjero te hace ser una persona más tolerante y comprensiva con la gente que, como tú, deja su país e intenta adaptarse a la vida en el tuyo. Es una experiencia que todo el mundo debería vivir porque te hace tener una mente más abierta y probablemente evitaría muchos de los problemas que hay en España con la inmigración. Ahora mismo, siempre que se intenta apoyar a los inmigrantes en España se dice que nosotros siempre fuimos un país emigrante y nuestros abuelos que emigrar hace medio siglo. El mejor ejemplo no está en los abuelos que tuvieron que irse sino en los jóvenes que se están yendo ahora. España es un país emigrante.

Con los telescopios Magic al fondo, situados en la isla de La Palma.
Con los telescopios Magic al fondo, situados en la isla de La Palma.

– Y tu familia, ¿qué pensó cuando decidiste marchaste?
– A mis padres y mi abuela les gustaría que estuviese más cerca de Huelva, pero también entienden que ahora mismo estoy haciendo lo que me gusta y prefieren que sea feliz así.

– ¿Cuáles son tus aspiraciones a corto plazo?
– Pues a seguir con mi aventura, hace poco gané un contrato del Instituto Nacional de Física Nuclear italiano y en unos meses me mudaré a Padua con mi novia que también trabaja en la investigación. 

Por su trabajo, Rubén viaja con frecuencia, aprovechando para conocer el lugar al que se desplaza. En la fotografóia, en la isla de la Palma.
Por su trabajo, Rubén viaja con frecuencia, aprovechando para conocer el lugar al que se desplaza. En la fotografía, en la isla de la Palma.

– ¿Está en tus planes volver a Huelva?
– Es muy difícil volver a Huelva para trabajar tanto en la investigación que hago ahora mismo como en una empresa relacionada, pero me gustaría volver todo lo cerca posible.

– Para terminar: un mensaje a los onubenses.
A los que les gusta Huelva les digo que salgan fuera y vean que hay un mundo entero que te aportará cosas que no podrás vivir de otro modo. A los que reniegan de ella les digo que hagan lo mismo para que así aprendan a valorar de verdad todo lo que tenemos allí.

 

 



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