La historiadora serrana Lucía Fernández pone en valor las olvidadas necrópolis romanas descubiertas en la provincia de Huelva

A pesar de haber sido denostadas durante mucho tiempo, las áreas funerarias son el mejor campo de investigación para rastrear la idiosincrasia de la población onubense. Así lo destaca la tesis de esta cachonera, que, a través del estudio de yacimientos como La Orden, La Viña, El Eucaliptal o Cerro del Trigo, confirma la posición estratégica y económica de Huelva entre los siglos II a. C. y VII d. C.

Detalle de una tumba de dos familias en el Conjunto Arqueológico de Carmona. / Foto: http://www.museosdeandalucia.es/
Detalle de una tumba de dos familias en el Conjunto Arqueológico de Carmona. / Foto: www.museosdeandalucia.es

Mari Paz Díaz. En el marco del rico conjunto arqueológico de la provincia de Huelva, sin duda alguna, las necrópolis suponen uno de los puntos más llamativos, no sólo a nivel regional, sino de toda la Península Ibérica. Las necrópolis de La Joya y El Seminario en Huelva capital, El Eucaliptal en Punta Umbría o Punta del Moral, en Ayamonte, son sólo algunos de los lugares onubenses más destacados en este sentido, si bien, no son los únicos. Lo que sí parece claro es que la información recabada en estos espacios funerarios sitúa a la provincia onubense a la altura de Baelo Claudia en Cádiz o Carmona en Sevilla

Una de las valiosas piezas halladas en la Necrópolis de La Joya de Huelva (siglos VII-VI a.C.). / Foto: Ministerio de Cultura.
Una de las valiosas piezas halladas en la Necrópolis de La Joya de Huelva (siglos VII-VI a.C.). / Foto: Ministerio de Cultura.

No en vano, la forma de enterramiento ofrece mucha información sobre cómo fueron las sociedades que nos precedieron en Huelva, de ahí que haya sido un tema de interés habitual por parte de los científicos de la Universidad de Huelva que, gracias a las excavaciones llevadas a cabo en el subsuelo onubense, han logrado desvelar los ritos funerarios seguidos por los habitantes de la antigua Onuba, poniendo en valor la cultura y la organización de la sociedad onubense en la época romana.

Lucía ha estudiado las necrópolis de la provincia de Huelva. En la imagen, sosteniendo un ingenio azucarero aparecido durante las excavaciones del Puerto Histórico de Palos.
Lucía ha estudiado las necrópolis de la provincia de Huelva. En la imagen, sosteniendo un ingenio azucarero aparecido durante las excavaciones del Puerto Histórico de Palos.

Una riqueza histórica y cultural que está viendo la luz gracias a que los estudios funerarios, poco a poco, están abandonando la constante marginalidad a la que se han visto sometidos, dado que en muchos casos han sido considerados como yacimientos independientes que poco o nada tenían que ver con la población que los generaron o con las coyunturas experimentadas. Sin embargo, estas consideraciones olvidaban el concepto que los romanos tenían de sus necrópolis, al entenderlas como un elemento inseparable de su concepto de civitas a partir del cual abrirse como escaparate hacia el exterior.

Lucía Fernández, realizando trabajos de excavación en la ciudad romana de Turóbriga.
Lucía Fernández, realizando trabajos de excavación en la ciudad romana de Turóbriga.

Prueba de ello es la tesis doctoral de Lucía Fernández Sutilo, una onubense de 34 años, natural de Galaroza, que hace unos meses presentaba esta investigación en la Universidad de Huelva bajo el título de ‘Espacios y usos funerarios en Onoba y su área de influencia entre los siglos II a. C. – VII d. C.’, un trabajo dirigido por Juan Manuel Campos y Desiderio Vaquerizo. 

Un doctorado que ha llenado de satisfacción a esta licenciada en Historia desde el año 2015, estudios a partir de los cuales cursó el doctorado de ‘Patrimonio Histórico y Natural. Investigación, Protección, Difusión y Didáctica’. Un posgrado que le permitió acercarse por primera vez a la investigación de las necrópolis de la provincia de Huelva, gracias al trabajo de Tercer Ciclo titulado ‘El mundo funerario romano en el territorio onubense (s. II a. C.-VII d. C.): Aproximación histórica-arqueológica’. Un primer paso que posteriormente desarrolló con otras actividades, como sucedió siendo monitora de arqueología en la Escuela Taller de Aroche entre los años 2006-2007 y, un año después, en 2008, continuando su formación con el Máster Interuniversitario ‘Arqueología y Patrimonio. Ciencia y Profesión’.

Restos de enterramientos en el Cabezo de la Joya de Huelva. / Foto: huelva.es (Ayuntamiento de Huelva).
Restos de enterramientos en el Cabezo de la Joya de Huelva, una de las necrópolis onubenses de mayor interés.

Experiencias todas ellas que le llevaron a formar parte del Grupo de Investigación de la Universidad de Huelva ‘Vrbanitas. Arqueología y Patrimonio’, donde viene desarrollando su carrera científica y profesional mediante la participación en diferentes proyectos de ámbito internacional, nacional y autonómico. Una interesante trayectoria que ha dado lugar a varios estudios de investigación con los que está poniendo en valor los yacimientos arqueológicos onubenses en el ámbito funerario, descubriendo las claves de la cultura de la Onoba romana, tal y como nos cuenta en esta entrevista. 

Ungüentarios de vidrio recogidos en la Necrópolis Este de Onoba. / Foto: Lucía Fernández.
Ungüentarios de vidrio recogidos en la Necrópolis Este de Onoba. / Foto: Lucía Fernández.

-Lucía has presentado recientemente tu tesis. ¿Por qué te centraste en los ‘Espacios y usos funerarios en Onoba’?
-Nuestro trabajo de investigación nace al amparo de los estudios realizados por la Universidad de Huelva en relación con el fenómeno de la implantación territorial y evolución urbana de época romana. Podemos decir que hasta la realización de esta tesis doctoral ya se conocía relativamente bien el funcionamiento y configuración de la parte correspondiente a la “ciudad de los vivos” de Onoba, pero poco, salvo por campañas puntuales de excavación, de la “ciudad de los muertos”. En este sentido, este trabajo viene a reclamar la posición de privilegio que estos espacios jugaron dentro del desarrollo histórico de la ciudad, pues en ellos es posible rastrear a través de sus tipologías funerarias, topografía, creencias y ritos, las pulsiones políticas, sociales y económicas de cada momento, manifestando con ello un continuado proceso de hibridismo que, a través de ciertos aspectos como el urbanismo y la arquitectura, no es posible apreciar.
Asimismo, la ubicación privilegiada de la ciudad de Onoba, limítrofe con un ecosistema agrícola por el norte, y pesquero por el sur, nos ha permitido comparar la evolución del mundo funerario en tres ámbitos socioeconómicos diferentes, como son el mundo urbano, rural y salazonero.

Ante la magnitud del tema, la tesis se ha centrado en la zona de Tierra Llana. / Foto: Enterramnientos tardoantiguos de El Eucaliptal (Punta Umbría).
Ante la magnitud del tema, la tesis se ha centrado en la zona de Tierra Llana. / Foto: Enterramientos tardoantiguos de El Eucaliptal (Punta Umbría). / Lucía Fernández.

-¿Cuál ha sido el objeto de estudio de la tesis?
-Dada la amplia magnitud de un tema como éste, decidimos concentrarnos en las evidencias funerarias romanas aparecidas hasta el momento en la Tierra Llana, concretamente en las tipologías detectadas, ritualidad, costumbres funerarias y topografía, siempre bajo una visión diacrónica que permitiese observar y comparar los diferentes cambios operados entre dos fechas claves, como fueron el siglo II a. C., inicio de los que se ha venido en llamar romanización, y el siglo VII d. C., con la caída del Imperio Romano a manos de los visigodos.

-En toda investigación se producen revelaciones de interés. ¿Cuáles son las principales conclusiones de este trabajo? 
-La importancia de este trabajo de investigación radica en la revalorización de las necrópolis de la ciudad de Onoba, al ser éstas el único ámbito donde la población encontró un cierto relajo en cuanto a los preceptos oficiales del Imperio, lo que favoreció que aspectos tan íntimos y profundos, como sus creencias y costumbres, pudieran manifestarse libremente. En este sentido, las áreas funerarias se han revelado como el mejor campo de investigación donde poder rastrear la idiosincrasia de la población, y es que no podemos pasar por alto que la ciudadanía de estos momentos contó con una personalidad muy desarrollada, modelada por su situación portuaria desde época fenopúnica, y que en definitiva se traduciría en un cierto rechazo consciente de determinadas prácticas traídas por los primeros colonos romanos en beneficio de otras de corte púnico o norteafricano.

Monumento escalonado de sillares de la Necrópolis Norte de Onoba. / Foto: Lucía Fernández.
Monumento escalonado de sillares de la Necrópolis Norte de Onoba. / Foto: Lucía Fernández.

Bajo esta premisa, el estudio de las necrópolis de Onoba ha venido a confirmar la existencia de un mundo urbano plenamente romanizado, y un entramado social con fuertes raíces híbridas fundamentadas en el importante bagaje cultural con el que contaba la población turdetana de este extremo de la provincia Baetica desde mucho antes de los primeros contactos con Roma, una mezcolanza que se perpetua hasta el final del Impero gracias a los intercambios comerciales con el Norte de África, al compartir ambas orillas un horizonte cultural similar. Igualmente, a través de los diferentes elementos materiales analizados hemos podido conocer el desarrollo político y económico de la provincia, desde los primeros contactos con el mundo romano, hasta su caída a manos de los visigodos, pasando por los momentos de crisis del siglo III d. C., o los de mayor esplendor.

Enterramientos tardíos en Cerro del Trigo (Almonte). / Foto: Lucía Fernández.
Enterramientos tardíos en Cerro del Trigo (Almonte). / Foto: Lucía Fernández.

-¿Qué papel tuvo Huelva en la Antigüedad, según muestran estas áreas funerarias?
-La realización de este trabajo no viene sino a confirmar la importante posición estratégica y económica, gracias a su puerto, que tuvo la ciudad de Huelva y su entorno más inmediato durante estas fechas. Las evidencias funerarias analizadas muestran la presencia de una sociedad híbrida, similar a la de ciudades como Carmo (Carmona), Gades (Cádiz) o Baelo Claudia, en constante transformación en función de las relaciones sociales y económicas de cada momento. En cualquier caso, siempre más abierta a las modas procedentes del Norte de África o la zona centro oriental, posiblemente por esa aculturación fenopúnica de parte de la población turdetana previa a la llegada de los primeros colonos romanos, revitalizada de manera continua gracias a los contactos comerciales establecidos con esta parte del Imperio.

Existen varias necrópolis de interés en la provincia de Huelva. / Foto: Ajuar de El Eucaliptal (Lucía Fernández).
Existen varias necrópolis de interés en la provincia de Huelva. / Foto: Ajuar de El Eucaliptal (Lucía Fernández).

-¿Cuáles son los principales enclaves onubenses en este ámbito?
-En el ámbito urbano contamos con la ciudad de Onoba; en el sector pesquero destacan los yacimientos de Punta del Moral (Isla Canela), La Viña (Redondela), El Terrón (Lepe), El Eucaliptal (Punta Umbría) y Cerro del Trigo (Almonte); mientras que, para el ámbito rural, las evidencias se concentran en Las Reliquias (Cartaya), los asentamientos de La Orden y el Seminario en Huelva, y el Lomo (Bollullos Par del Condado).

-¿De qué forma se pueden poner en valor estos restos arqueológicos?
-Lo primero que habría que hacer es concienciar a la gente sobre la necesidad de revalorizar este tipo de patrimonio, quizás, un tanto denostado por sus connotaciones negativas. Si bien, hay que tener en cuenta que, en época romana, la ciudad de los muertos no era concebida como un lugar aislado y de recogimiento, tal y como la entendemos hoy día, sino más bien como un espacio lleno de vida, empleado como un escaparate de representatividad ante todo aquel viandante que se acercara a la ciudad. En definitiva, un elemento propagandístico de primer nivel de cualquier ciudad que se precie.

Esta serrana anima a mirar a Córdoba a la hora de conservar y poner en valor los restos funerarios. / Foto: Elemento de adorno personal. Necrópolis Norte Onoba (Lucía Fernández).
Elemento de adorno personal. Necrópolis Norte Onoba / Foto: Lucía Fernández.

Por ello, habría que apostar por la conservación y puesta en valor de este tipo de elementos, como es el caso de los monumentos conservados en la plaza del antiguo Colegio Francés, algo que por el contrario, no se llevó a cabo con los restos del mausoleo circular de San Pedro nº4/5. A este respecto, es quizás la ciudad de Córdoba quien mejor ha apostado por este tipo de patrimonio, con rutas guiadas a través del mundo funerario.

-¿Son conscientes los onubenses de esta riqueza histórica y patrimonial?
-Supongo que las personas más vinculadas con el ámbito académico o profesional sí, no así el resto de la sociedad. De hecho, lo ideal sería que se empezara a educar a los más pequeños en estas cuestiones, ya fuese mediante talleres y exposiciones divulgativas en las aulas, o bien a través de excursiones a los propios yacimientos, una tarea que ya se ha comenzado a hacer, tanto por nuestra parte, como por otros colectivos o empresas.

Lucía, durante la defensa de la tesis el pasado mes de julio.
Lucía, durante la defensa de la tesis el pasado mes de julio.

-Ahora con esta tesis, defendida el pasado mes de julio, se hace una importante aportación en este sentido. ¿Quiénes formaron parte del tribunal?
-En el tribunal estuvieron el Dr. José Luis Jiménez Salvador (Universidad de Valencia), como presidente; el Dr. João Pedro Bernardes (Universidade do Algarve), vocal; y la Dra. Ana B. Ruiz Osuna (Universidad de Córdoba), como secretaria. 

Enterramiento adolescente con ajuar áureo en El Eucaliptal. / Foto: Lucía Fernández.
Enterramiento adolescente con ajuar áureo en El Eucaliptal. / Foto: Lucía Fernández.

-¿Qué valoraron al evaluar la tesis, calificada con un Sobresaliente Cum Laude? 
-El principal fundamento de esta tesis estriba en haber hecho notoria la presencia de Huelva dentro del campo de los estudios funerarios, con especial hincapié en la idiosincrasia de sus habitantes al tratarse de una ciudad portuaria. Igualmente se ha valorado de manera positiva que se hayan ordenado las tipologías funerarias presentes en nuestra zona, así como la caracterización de sus ritos, al tratarse de un revulsivo que viene a corroborar la existencia de una personalidad plenamente modelada previa a la llegada de los primeros colonos, que busca manifestarse o perpetuarse a través de estos aspectos.

Aparición de un menhir reciente en la provincia de Huelva.
Aparición de un menhir reciente en la provincia de Huelva.

-¿Tienes previsto publicarla y darle continuidad?
-De momento, las publicaciones se han centrado en artículos de apartados específicos de la tesis. Indudablemente, el objetivo final es hacerlo de manera completa, de ahí que estemos buscando formas de financiación. Por otra parte, la tesis es una investigación abierta. De hecho, cuando la estábamos cerrando aparecieron nuevos restos funerarios en Punta del Moral, y una necrópolis bajoimperial en Trigueros.

Enterramiento escalonado de la Viña (Redondela). / Foto: Cedida por G.I.R.H.A.
Enterramiento escalonado de La Viña (Redondela). / Foto: Cedida por G.I.R.H.A.

-¿Qué estás haciendo en la actualidad?
-Formo parte del Grupo de Investigación ‘Vrbanitas. Arqueología y Patrimonio’, donde nos encontramos desarrollando diferentes proyectos, algunos centrados en el mundo funerario y otros no. En concreto, nuestra intención de cara al futuro es seguir trabajando sobre este tema, haciendo extensible la metodología desarrollada a las necrópolis del Andévalo y la Sierra.

-Con todo, ¿qué consejo le darías a los jóvenes investigadores onubenses?  
-Que todo aquel que tenga un sueño luche y trabaje por conseguirlo.

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