Después del 6 de octubre

Nos encontramos en el momento en el que más ayuda necesita el Decano, en una época en la que la recremanía ha subido hasta sus cotas más altas y en una temporada en la que el precio de los abonos ha bajado más que nunca sin mediar un descenso de categoría.

Nuevas adhesiones a la Campaña de Salvación del Recre. / Foto: Josele Ruiz.
Recreativo de Huelva. / Foto: Josele Ruiz.

Juan Carlos Jara. Este próximo 6 de octubre está marcado en el calendario albiazul como una de esas fechas que pueden ocupar un lugar destacado de la historia del Real Club Recreativo de Huelva. Resulta tristemente curioso que en la época reciente del Decano, y en la que se avecina, se puedan situar, por suerte y por desgracia, un puñado de días que reseñar como claves en su devenir.

Así, el 6 de octubre se sumará a ese 19 de marzo en el que los empleados despertaron al recreativismo y sin el que no hubieran sido posibles todos los pasos que se han dado luego. Se podrá colocar también al nivel de todo el pasado mes de junio, en el que Huelva logró reunir cerca de 800.000 euros, o a esa otra fecha que aún está por venir y en la que Pablo Comas acabará, probablemente, sentado en el banquillo de los acusados. En los próximos meses, o quizás años, es muy posible que el Decano vuelva a necesitar nuevos  momentos clave que superar y que quedarán resaltados para su historia.

La situación actual del Recreativo merece un análisis más detenido. Aunque el 6 de octubre sea observado por una parte importante de la afición como el comienzo de una nueva época, no percibo que el recreativismo en particular y Huelva en general sea consciente de la situación tan complicada que hay que superar aún. Lo hecho hasta ahora, aunque básico, es solo una minúscula parte de todo lo que debe ocurrir para que el club más antiguo de España arribe a buen puerto. Después de la salida de Comas del consejo de administración albiazul aún hay una losa en forma de deuda que, según mis estimaciones, podría incluso superar los 30 millones de euros. Y ello, sin apenas activos que puedan contraponerse. Y, claro está, para superar tal escollo deben cumplirse multitud de requisitos que comienzan, ineludiblemente, por la entrada de un capital importante y la cristalización inmediata de un acuerdo con la Agencia Tributaria. Casi nada.

La panorámica de los últimos acontecimientos no muestra, a mi entender, una toma de conciencia por parte de todos. Nos encontramos en el momento en el que más ayuda necesita el Decano, en una época en la que la recremanía ha subido hasta sus cotas más altas y en una temporada en la que el precio de los abonos ha bajado más que nunca sin mediar un descenso de categoría. Pese a esos tres parámetros nada despreciables, el número de carnets expedidos por el club, aunque no sea ni mucho menos despreciable, no se ha acercado a lo que hubiese sido deseable para el momento más delicado de la vida del Recreativo ni tampoco a los objetivos marcados.

Está claro que a la campaña le han faltado ingredientes para tocar la sensibilidad del onubense y quizás algo de imaginación para lograr mayores números. Pese a ello, creo firmemente que la causa principal de que nos hayamos quedado por debajo de las expectativas creadas hay que situarla en la falta de una información clara a los aficionados, muchos de los cuales consideran que el Decano está volviendo a la normalidad y que lo que ocurre sobre el terreno de juego vuelve a ser, con diferencia, lo más importante. Ayuntamiento, la Trust, la Federación de Peñas y, ojo, también el resto de fuerzas vivas del recreativismo no han dado prioridad a la concienciación sobre la actual situación y apenas han ofrecido información detallada tras superarse, con más o menos vaivenes, el duro escollo del 30 de junio.

El camino que nos queda por recorrer necesita de la participación de todos y que todos sumen con aquello que mejor sepan hacer. Animar desde la grada, aportar ideas magistrales, poner sobre la mesa conocimientos económicos y jurídidos, exponer capacidad de convocatoria y desarrollar habilidad para buscar a más personas que se sumen activamente al proyecto, cada uno desde su vertiente, puede resultar decisivo en esta batalla.

Todos han aportado ya mucho: unos, atreviéndose a dar el paso de la expropiación; otros, teniendo el inmenso valor de firmar una denuncia en los juzgados; otros, volcándose en obtener miles de euros para la entidad; otros, dedicando horas y cariño al Recreativo pese a meses y meses sin cobrar… Pero todavía es necesario, como algunos ‘trustistas’ repiten estos días, remar y remar. Tenemos que remar aún más y tenemos que hacerlo entre todos. Sigue siendo el momento.



Deje un comentario

Su dirección de correo no será publicada.