El verano se hace arte en Ayamonte

Miles de personas pasean por el arte en Ayamonte, en una actividad cultural veraniega ya consolidada por el éxito obtenido.

Buen ambiente en sus calles.
Buen ambiente en sus calles.

José Luis Rúa. Ha pasado el puente de agosto, se ha superado el ecuador del verano y desde ahora, hay que comenzar a mirar el calendario de manera distinta. Nosotros sentimos, como en el día después, esa sensación extraña que siempre queda cuando algo termina y sin embargo las horas de hoy se agradecen para el descanso, para volver al ritmo tranquilo de quienes disfrutan de las vacaciones, o para darle normalidad a esa rutina convertida en nuestra fiel compañera.

Las paredes son testigos del arte.
Las paredes son testigos del arte.

Quedan en la calle los sonidos de estas dos noches de verano. Sobre las paredes, se reflejan las obras de muchos pintores que quizás uno imagina, de vez en cuando, y ahora ha podido secuestrarlos en la retina. Las luces naranjas de cientos de bombillas estarán  ausentes por un año. En esta ocasión, la tercera edición se nos ha vuelto a quedar corta. Mucho que ver, mucho que escuchar y mucho que vivir al ritmo de unos días pletóricos de todo.

Una actividad consolidada.
Una actividad consolidada.

“Un paseo por el Arte” diseñado por el taller de pintura la Escalera y en colaboración con la Concejalía de cultura, con muchas colaboraciones y con una enorme dosis de ilusión, ha sido capaz de convocar a cerca de doscientos pintores locales, foráneos, profesionales, amateurs, jóvenes y mayores, autodidactas y academicistas, pero todos ellos enamorados de la idea y de su obra. A medio centenar de fotógrafos que se han sumado a la muestra de manera espectacular, mostrando lo mejor de sus trabajo y nuevamente a la presentación de poemarios en el patio de la Casa Grande.




Buen ambiente poético.
Buen ambiente poético.

El Centro Cultural Casa Grande de Ayamonte y las calles de los alrededores han sido la mayor galería de arte al aire libre desde el principio de los siglos. Las paredes blancas han estado salpicadas de manchas de color de las paletas más ilusionadas y las cámaras más arriesgadas y no solo de Ayamonte, sino de muchas más ciudades. Y el bullicio de las calles, con un público entregado al evento y compuesto no solo por turistas o visitantes, sino por oriundos y vecinos y por apasionados de esto de los pinceles y el lienzo, el objetivo y los filtros.

Tres generaciones de pintores.
Tres generaciones de pintores.

Nadie ha sido capaz de poder observar con detenimiento los más de mil lienzos expuestos. Ni nadie habrá podido resolver la duda de que obras le podían atraer más, porque tanto lienzo, tanta gente, tanto calor y tantas ansias por querer visitarlo todo, no son buenos compañeros de observación pictórica. Y además, para muchos de los curiosos, las obras se casaban con rincones de un enorme encanto, que no solo sorprendía a los visitantes sino a los propios ayamontinos.

Zona de fotografías.
Zona de fotografías.

Ese alrededor de la iglesia de San Antonio, o esa calle tan especial que nos lleva a su iglesia, combinando cuadros, estilos y tendencias. Ese patio señorial de los Feu, ese callejón de Domingo de los Caballitos bloqueado por lienzos, o ese Juan de Zamora vestido de luces para dejar a la imaginación sorprenderse con cada escultura, cada litografía o lienzo de mil tamaños. La calle que nos lleva al templo de la Merced repleto de fotografías y que desembocaban en el patio del antiguo convento.

Hoy, es un atrevimiento pronunciar un solo nombre, hacer alguna referencia, definir los gustos o hacer especial hincapié en alguien o en algo. Y no es una selección, es una combinación, porque no es un nombre sino noventa, y no es una obra sino novecientas. Pero que quede en el recuerdo que desde la autoridad de Ángel Guerrero D´Esury en San Antonio, Gómez Feu en su patio o Juan Fernández en Juan de Zamora, hasta la juventud de los hermanos Moreno, Sara Rodríguez o Simón López, han estado también presentes los alumnos de la academia de Laura Rodríguez que han sorprendido en la calle de San Pedro  y las del Ateneo en la fachada de Centro Cultural, y todo ello junto a investigadores o soñadores de la paleta. Ellos dieron el color y otros presentaron sus poemarios, un año más, en un patio de la Casa Grande repleto de un público fiel y entusiasta de los versos, a la vez que los sonidos de un violín o una guitarra hacían guardia a tanta palabra cargada de sentimiento y emoción.

Gracias a quienes nos regalan sensaciones nuevas y nos hacen embriagar de manera tan natural con los mejores productos de la tierra del arte y la cultura. Nosotros y los que nos visitan, se lo agradecemos. Gracias.

Fotografías: José Luis Rúa.




One Response to "El verano se hace arte en Ayamonte"

  1. MARIA   17 agosto 2015 at 12:27 pm

    Me gustaría saber hasta cuando se puede visitar el paseo del arte de Ayamonte.

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