Begoña (viuda de Hermida): “Jesús amaba Huelva, presumía orgulloso y planeaba volver para vivir allí”

La esposa del periodista onubense habla de la pasión que su marido sentía por su tierra y que le provocaba una inmensa necesidad de regresar a ella. Begoña también destaca los proyectos en los que el comunicador andaba metido y que estaban vinculados, como no, con su ciudad natal.

Jesús Hermida
El desaparecido Jesús Hermida.

Ana Rodríguez. “Alguien dijo que partir es morir un poco, entonces, pienso yo, volver es un poco nacer. Yo he vuelto”. Jesús Hermida Pineda pronunciaba estas palabras hace menos de cuatro años, cuando quiso estar presente, a través de un documento audiovisual, en el centenario de la Asociación de la Prensa de Huelva. Quienes lo conocían sabían que en ese instante el periodista se estaba refiriendo a Huelva, lugar al que regresaba cada vez que se le presentaba la oportunidad y donde tenía el firme propósito de pasar los últimos años de su vida.

Por desgracia, sus planes se truncaron. El tiempo jugó en su contra y el pasado 4 de mayo fallecía en Madrid, víctima de un derrame cerebral, uno de los mejores profesionales de la Comunicación que ha dado este país.




En el mismo vídeo, Hermida afirmaba: “soy de Huelva, eso testifica todo mi ser y de eso presumo, he presumido y presumiré por todas partes del mundo”. Y es que la ciudad que lo vio nacer formaba parte de su alma, la anhelaba y siempre ansiaba volver a ella para “nacer” de nuevo.

Fe de ello da su esposa, Begoña Fernández, quien en medio del dolor y el shock de este inesperado desenlace, ha querido compartir con los lectores de Huelva Buenas Noticias esos profundos sentimientos que su marido albergaba hacia la provincia onubense.

La propuesta incluye un sendero desde la calle Aragón.
Jesús trepaba por los cabezos de su barrio de pequeño.

“Él siempre hablaba de su tierra, de su luz, de su mar… volvimos varias veces a Huelva en los últimos años y cuando venía me hacía recorrer los lugares de su infancia, se reencontraba con algunas gentes que conocía, que le devolvían los recuerdos de su madre, de su padre… Jesús tenía ahora más que nunca el alma puesta en su tierra”, afirma la viuda del periodista.

Hermida nació en Huelva capital en 1937, cerca del Teatro Mora, y vivió su niñez y juventud en una casa de la calle Jacobo del Barco, en La Merced. Estudió el Bachillerato en el Instituto ‘La Rábida’ y comenzó su carrera en el mundo de la comunicación en el desaparecido diario Odiel, marchando luego a Madrid, donde estudió en la Escuela Oficial de Periodismo y en la Facultad de Filosofía y Letras.

Interesante visita a la Catedral de La Merced. / Foto: Adolfo Morales.
Jesús vivía en una casa cerca de La Merced. / Foto: Adolfo Morales.

De aquellos años, Jesús recuerda, tal y como explicaba en el citado vídeo, “el instituto, el cabezo, la Plaza de la Merced, calle Concha (Concepción) arriba, calle Concha abajo, mis carreras hacia el muelle cuando me decían que venía el barco de mi padre… hasta que un día ya no volvió más”. El periodista también retenía en su memoria la primera vez que habló por las ondas, una noche en Radio Nacional de España, cuando sólo le dejaron decir una palabra: ‘Resurgir’, así como aquel primer artículo -“o lo que fuera”- publicado en Odiel, con el que se sintió “el rey del mundo”.

Jesús buscaba cada vez que regresaba a Huelva los lugares de su niñez.
Jesús buscaba cada vez que regresaba a Huelva los lugares de su niñez. / Foto: Antena 3

Cuando aún estaba en el instituto, José Gómez Barro era uno de sus compañeros y de él comenta que con 17 años era ya un espíritu inquieto: “cuando salíamos a dar una vuelta entre clase y clase, decía que quería irse a una buhardilla a París y vivir en plan bohemio, aunque finalmente se marchó a Madrid a estudiar”.

Después del instituto se reencontraron varios años más tarde, primero un día paseando por la calle Concepción y luego, cuando le concedieron a Jesús la Medalla de Huelva. “Fue un reencuentro cariñoso. Lo vi normal, como siempre, no había cambiado nada”, explica Gómez, quien añade “recuerdo que más de una vez fui a su casa y que de adolescentes la chavalería siempre estaba por la calle Concepción. Pasábamos horas calle arriba, calle abajo y luego aquella costumbre juvenil él la plasmó en un artículo que tituló ‘Noria’, por aquello de que parecía que dábamos vueltas en un mismo sitio”, narra divertido.

En el programa de televisión 'Su turno'.
En el programa de televisión ‘Su turno’.

Precisamente esa Huelva era la que el periodista mantenía viva en su mente. Según asegura su esposa Begoña, “Jesús amaba su tierra, de ella presumía orgulloso, fuera de toda medida. Él hablaba con una gran belleza, de una manera maravillosa; era un gran contador de historias, cuando describía algo parecía como si estuviera haciendo una fotografía… y así me hablaba de Huelva, de sus dunas, de su mar, su luz… me daba una imagen paradisiaca de aquello. Al principio, cuando me contaba todo esto, yo no había estado nunca allí y pensaba que exageraba dejándose llevar por el cariño. Luego fui y me di cuenta de que todo lo que contaba era verdad y entendí su pasión por su tierra y su necesidad de volver”.

La viuda destaca que en aquellos viajes Jesús quiso enseñarle todos aquellos rincones de la provincia de los que tanto le había hablado. “Estuvimos recorriendo toda la costa, hasta Portugal, los parajes protegidos, Riotinto, la casa de Juan Ramón Jiménez… y todo se correspondían con lo que me había contado. El retrato que me hacía era absolutamente cierto”, reconoce Begoña.

En una de sus últimas estancias, Jesús estuvo en La Flecha de El Rompido.
En una de sus últimas estancias, Jesús estuvo en La Flecha de El Rompido.

En aquellos ‘saltos’, el onubense la llevaba a los lugares de su infancia para ver si seguían donde él los recordaba y le decía “aquí había tal y allí cual”. Así, la mujer de Hermida descubrió la casa en la que había nacido su marido, el cabezo de la Merced al que trepaba de niño, la plazoleta en la que jugaba o el muelle desde el que saltaba de chaval.

“Cuando estábamos en Huelva se levantaba con una energía tremenda. Una de las últimas veces estuvimos en La Flecha de El Rompido y tengo una foto allí, en un barco, con ese gesto de felicidad que tenía cuando se reencontraba con su tierra. Nos contaba que de pequeño sacaba coquinas a golpe de talón y luego decía ‘Como este mar no lo hay en ningún sitio’. Siempre se le iluminaba la mirada cuando hablaba de Huelva, tenía un orgullo enorme y por ello me quería descubrir todo”, destaca Begoña.

Gertrude Vanderbilt Whitney, painted by Robert Henri
Jesús apoyaba la creación de una filial del Museo Whitney en Huelva. / Foto: Retrato de Miss Whitney pintado por Robert Henri.

Y es que Jesús tenía un empeño enorme en volver a vivir en su tierra y cuanto más tiempo pasaba, más necesitaba volver a reencontrarse con ella. Sin embargo, las circunstancias familiares retrasaron su partida y los planes y sueños construidos junto a su esposa no pudieron cumplirse finalmente.

Aún así, desde la distancia, Hermida seguía más vinculado que nunca a su tierra y trabajando incansablemente por ella cada vez que se le presentaba la ocasión. En este sentido, Begoña relata que uno de los proyectos en los que estaba enfrascado su marido era el de crear en Huelva una filial del Museo Whitney de Nueva York, una iniciativa impulsada por una plataforma de ciudadanos unidos en su defensa del patrimonio histórico y cultural de la provincia, entre los cuales se encuentra Juan Antonio Márquez, persona que contactó con Jesús para proponerle que les ayudara. El periodista se entusiasmó con esta posibilidad y estuvo hablando con la embajada y aportando iniciativas para que esta idea se acabara convirtiendo en una realidad.

En una entrevista al Rey Juan Carlos. / Foto: Casa Real.
En una entrevista al Rey Juan Carlos. / Foto: Casa Real.

Cabe recordar que ya hace varios años fue Hermida quien tendió los puentes e hizo todas las gestiones necesarias para que pudiera producirse el hermanamiento entre Huelva y Houston (habló con la NASA, el Ayuntamiento de Houston, etc.), aunque finalmente no pudo acudir a la ciudad americana como parte de la delegación onubense que culminó dicho hermanamiento.

Tal era Jesús, una persona siempre presta a ayudar, pero a la que poco gustaban los reconocimientos públicos, pues en su humildad y modestia consideraba que no era merecedor de los mismos. De hecho, por este motivo rechazó muchos premios, ya que sólo quería trabajar en su pasión.

Hermida estaba entusiasmado con la creación de un Museo de la Comunicación en Huelva.
Hermida estaba entusiasmado con la creación de un Museo de la Comunicación en Huelva.

Asimismo, promover y difundir la imagen de Huelva es también la finalidad del otro proyecto en el que el periodista se hallaba inmerso. Se trata de la puesta en marcha del primer Museo de la Comunicación de Huelva, una iniciativa que promueve el presidente del Colegio de Periodistas de Andalucía en nuestra provincia, Rafael J. Terán, y en la que Hermida quiso involucrarse desde el primer momento, aportando su ayuda, colaboración y participación para lo que fuera menester.

En este sentido, Terán pone de relieve que Jesús era “una persona encantadora, tímido, entrañable, un amigo, para mí un referente y un maestro. Tenía a Huelva siempre en la boca, en el alma, decía por donde iba que era de Huelva porque estaba orgulloso. Espero que con el proyecto del Museo, Jesús tenga un sitio para siempre en Huelva y Huelva le dé a Jesús el reconocimiento que merece. Él está y estará siempre muy cerca de nosotros”.

En relación al carácter humilde del periodista, Rafael J. Terán, también pone de relieve que cuando la Asociación de la Prensa de Huelva quiso nombrarlo presidente de honor, “él dijo que no quería ser presidente, que quería ser socio, que para él eso era ya suficiente y una alegría muy grande, el poder sentirse más cerca de su tierra a través de la Asociación”, y así lo hizo, desde septiembre de 2014 era miembro de la entidad profesional onubense.

En sus tiempos de corresponsal en Nueva York.
En sus tiempos de corresponsal en Nueva York.

Y es que, ante todo, Hermida era periodista, un grande de la Comunicación que destacó por su profesionalidad, su excelente trabajo y su estilo, tan particular, de contar la actualidad. Pasó 11 años en Nueva York como corresponsal de TVE, donde retransmitió el 21 de julio de 1969 la llegada del hombre a la Luna o, un año antes, en 1968, el asesinato y el funeral del senador Robert Kennedy. Su trayectoria en este mundo es por todos conocida, pero se hace difícil hablar de él sin recordar que trabajó en los periódicos, emisoras de radio y cadenas de televisión más importantes del país, que fue el primer presidente de la Academia de las Ciencias y las Artes de Televisión o que fue reconocido con varios Premios Ondas, TP de Oro, la Antena de Oro y el Premio Víctor de la Serna de la Asociación de la Prensa de Madrid, entre otros.

Hermida amaba el periodismo y amaba la literatura, en particular sentía una gran pasión por un poeta y una obra: Platero y yo de Juan Ramón Jiménez, un libro que su esposa asegura que tenía de cabecera y que releía una y otra vez. No en vano, el onubense estaba en cierto sentido vinculado al Nobel, cuyos restos mortales portó en el entierro del literato y su esposa Zenobia en Moguer el 6 de junio de 1958.

Hermida portando los restos mortales de Juan Ramón Jiménez y Zenobia. / Foto: Roberto Méndez Adaliz 'Rowalls'.
Hermida portando los restos mortales de Juan Ramón Jiménez y Zenobia. / Foto: Roberto Méndez Adaliz ‘Rowalls’.

Al igual que el poeta en su momento, Jesús también se ha ido, pero su recuerdo permanecerá imborrable en el corazón de sus paisanos y de tantas generaciones de periodistas para las que fue y seguirá siendo un gran maestro. Ese respeto seguro que inspirará numerosos homenajes, de los que se familia se sentirá orgullosa como él lo estaba de su tierra.

Finalmente, su viuda, Begoña, ha querido agradecer a través de estas páginas el afecto recibido y enviar un mensaje: “Me gustaría devolver a Huelva el abrazo que nos han dado. Pienso volver allí, en cuanto pueda, este mes, y probablemente este verano de nuevo, pues mi amor está donde estaba el suyo. A Jesús lo siento conmigo y él está mirando y sonriendo y seguro ahora estará allí, en Huelva”.




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