Nadie es profeta en su tierra: W. A. Mackay

Próximos al 125 aniversario del Real Club Recreativo de Huelva, es justo hacer una semblanza de uno de sus presidentes e impulsor, William Alexander Mackay.

Dr. Mackay (izquierda) y Macdonald (derecha). / Foto cedida por la familia Mackay.
Dr. Mackay (izquierda) y Macdonald (derecha). / Foto cedida por la familia Mackay.

Emilio Romero. Huelva tiene una calle con el nombre de Mackay y Macdonald, pero poco se sabe de estos personajes. Próximos al 125 aniversario del Real Club Recreativo de Huelva, es justo hacer una semblanza de uno de sus presidentes e impulsor, William Alexander Mackay que nació en 1860 en Latheron, Escocia, hijo menor del Rvdo. John Mackay, pastor anglicano de Lybster y de Wilhelmina Sutherland, los cuales tuvieron otros cuatro hijos, John Sutherland Mackay, doctor en Medicina por la Universidad de Edimburgo, Mary, que casó con William Burns Macdonald, también médico, Marcos, Catedrático de Historia de la Universidad de Liverpool, y Patrick, pastor anglicano.

Se doctoró en Medicina por la Universidad de Edimburgo en 1882 y posteriormente (1887) se convirtió en miembro del Royal College of Surgeons of England. Además el 30 de enero de 1888 ingresó en el Consejo de Médicos y Cirujanos de Madrid, una vez instalado en Huelva.

Vista de la clínica y casa del Dr. Mackay. / Foto cedida por la familia Mackay.
Vista de la clínica y casa del Dr. Mackay. / Foto cedida por la familia Mackay.

Llegó a Huelva contratado por la RTCL en 1883, en la que ya su hermano mayor John Sutherland Mackay dirigía el Departamento Médico, para ocupar la plaza de médico residente en Huelva capital donde tuvo su consulta privada, junto al Doctor José García López, en la calle Ricos, que posteriormente traslada a la calle Alfonso XII nº 13, y en 1884 a la calle Monasterio. En ella, un día a la semana atendía de forma gratuita a los pobres de solemnidad, véase a modo de ejemplo la crónica en La Provincia del 28 de diciembre de 1883.




Desde su llegada a Huelva residió en el Hotel Colón hasta 1911, año en que el arquitecto Luis Mosteiro dirigió las obras de su chalet y el de su sobrino, el también cirujano Ian Macdonald, en el lugar conocido como Viñas de San Pedro.

En 1885 se inaugura el Hospital de la Rio Tinto Company en Huelva, sito al final de la calle San Andrés (posteriormente fue el Colegio Francés), donde desempeñó su profesión de médico cirujano junto a su colega García López. Según un artículo publicado por el médico ayudante Pedro Seras en una revista médica catalana, el propio Alexander Mackay diseñó dicho hospital, de acuerdo con las últimas directrices higiénico-sanitarias, expuesto en Paris en una convención de médicos europeos.




Con su hermano mayor John Sutherland impulsó la construcción de las primeras casas de salud que la Compañía edificó en Punta Umbría a partir de 1883, cuando aún no existía ningún núcleo urbano, y visitaba semanalmente a los enfermos allí alojados. Una de las primeras casas o bungalows  particulares fue de su propiedad, la nº 7.

Pasillo y sala de operaciones al fondo de la clinica del Dr. Mackay.
Pasillo y sala de operaciones al fondo de la clinica del Dr. Mackay. / Foto cedida por la familia Mackay.

Ya en 1898, abre su Clínica privada en la c/ La Fuente nº 18, junto a su sobrino Macdonald, hasta mediados de 1913 que es cuando se muda a la que le construyó el arquitecto Moisés Serrano junto a su chalet, colaborando con él su sobrino Ian Macdonald.

Fue el máximo impulsor de los deportes británicos desde su llegada a Huelva, organizando partidas de cricket y fútbol en los terrenos de marismas cegadas frente a la antigua Fábrica del Gas, germen de lo que, años después, se convertiría en el Huelva Recreation Club, del que fue directivo desde 1889 y presidente entre 1896 y 1924. Fue también el introductor del golf en nuestra capital, donando el primer trofeo conocido, en 1916, para la disputa de un torneo en Huelva entre los miembros de la colonia británica de Riotinto y la capital.

Miembro, en calidad de Médico, de la Directiva del Seamen’s Institute (Instituto benéfico para marineros fundado por el Presidente de la RTCL, Hugh Matheson) desde su creación en 1891, donde en cuyas actas aparecen numerosas peticiones de subvenciones para el Club Recreativo que presidía.

Se casó en octubre de 1885 en Edimburgo con Catherine María Robson, que fallecería en 1898 en Punta Umbría, con la que tuvo cuatro hijos, Anita, Mary, John y Alexander Mackay, fallecidos todos prematuramente debido a un mal hereditario, dos de sus hijos están en el cementerio británico de Huelva junto con su primera esposa.

Volvió a casarse en 1908 con Louisa Emily Crommelin Brown (por poderes en Huelva y días después en Londres por el rito anglicano), con la que tuvo otros cuatro hijos: Cecile, Ursula, Alastair y el menor Ian. Gracias a Colin y Charlotte, hijo y nieta de Alastair, podemos contar algo de la historia de tan interesante personaje.

Lapida Dr. Mackay, cementerio Logie Easter, Escocia. / Foto: Emilio Romero.
Lapida Dr. Mackay, cementerio Logie Easter, Escocia. / Foto: Emilio Romero.

Fue Vicecónsul británico en Huelva en el verano de 1904, tras la muerte del titular Edgard Lionel Ricketts.

Publicó en 1910, junto con su sobrino Ian Macdonald, un libro titulado “El tratamiento moderno de las  enfermedades crónicas del aparato digestivo”.

Fue contratado por la Plaza de la Maestranza de Sevilla como cirujano titular, llegando a abrir consulta privada en Sevilla entre 1910 y 1923, junto a su sobrino, en la que atendían a sus pacientes un día a la semana.

Nombrado Hijo Adoptivo de Huelva por el Ayuntamiento en 1923, rotulándose en dicho acto la calle Montrocal, por donde se accedía a su vivienda y a la de su sobrino, como Calle Mackay y Macdonald, recogido en La Provincia el 9 de julio del mismo año.

Falleció el 14 de julio de 1927 en Heathmount, una pequeña población a 3 kilómetros de Tain en el Condado de Ross y Cromarty, Escocia.

Está enterrado en el cementerio de Logie Easter, pequeña comunidad en el noreste de Escocia.

Gracias a Alejandro, Colin y Charlotte.




3 Responses to "Nadie es profeta en su tierra: W. A. Mackay"

  1. José R. Manzano   10 febrero 2014 at 12:45 am

    Las fotos son muy interesantes y creo es curioso observar como el cabezo de detrás de la Clínica y de la casa estaba aterrazado en lo que parece ser una obra reciente. En primer plano parece adivinarse la curva que hace, incluso actualmente, el acceso a esa zona desde el por entonces estrecho callejón de Montrocal. Una foto comparativa tomada desde el último de los “Tres Reyes” ya no dice casi nada. Muy bonitas y muy buen artículo, Emilio.

    Responder
  2. Pedro Real Valdés   12 febrero 2014 at 10:57 am

    Buen elaborado artículo sobre la personalidad del Dr. W.A.Mackay, médico que dejó referencias en la capital y a quien el “Diario de Huelva” de 8-7-1923 (como bien cita Emilio) insertó el acto de colocación de placa, dando su nombre a una calle de la ciudad que finalizó con gritos de: “Vivan los ingleses de Huelva”.

    Responder
  3. Jesús Copeiro   18 febrero 2014 at 5:11 pm

    Excelente investigación y magníficas fotografías. La presencia británica en Huelva es un filón para los estudiosos, si la saben manejar bien, como es tu caso. Enhoranuena por el reportaje.

    Responder

Deje un comentario

Su dirección de correo no será publicada.